lunes, 6 de octubre de 2008

Dictado 4-10-08

Solamente a Dios se le debe adoración y a nadie más, ni siquiera, a la Virgen, pues aunque la Santísima Virgen tiene un culto especial de hiperdulía, no se le debe adoración, aunque sí una veneración especial. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

Soy el Arcángel San Miguel y me dirijo a vosotros, hijos de Dios Altísimo, para instruiros en cosas y puntos de vuestra fe que tenéis olvidados. Hoy el Cielo es quien os catequiza y os prepara para que vuestra vida espiritual sea según Dios Altísimo quiere. Tenéis que amar a Dios por encima de todas la cosas, más que a vuestros hijos, madre, padre, esposo, esposa u otras personas que le tengáis amor.

Dios debe ser el primero en vuestra vida y, cuando a El le deis la adoración que le corresponde, vuestras vidas se verán bendecidas por toda clase de gracias, incluidos vuestro seres queridos. Porque el amor a Dios trae como consecuencia, toda clase de bendiciones, que son los frutos de ese amor a Dios. El debe ser el primero en todo y nunca anteponer intereses propios a los intereses de Dios. Recordad, a Dios lo que es de Dios.

Al levantaros, que vuestro primer pensamiento sea al Sumo Hacedor, dadle gracias por un día más y, pedidle, que ese día os libre de toda clase de males y os ayude a vencer las tentaciones que el enemigo de las almas, os traerá. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

Quien ama a Dios por encima de todas las cosas, está cumpliendo el primer mandamiento de la Ley de Dios, y una vez que este mandamiento se cumple a la perfección, los demás se cumplen fácilmente, como resultado, de cumplir el primero a la perfección. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

La paz de Dios Altísimo esté con vosotros y el amor a Dios sea vuestro empeño diario. Pedid al Cielo estas gracias, pedid que os inflame más en el amor a Dios. Yo, Miguel Arcángel, os hablo y os instruyo.

domingo, 5 de octubre de 2008

Atesorad tesoros en el Cielo, allí no hay ni moho, ni polilla, allí esta todo esperándoos, para daros a cambio, la gloria que os corresponda

Los frutos de las obras buenas, son frutos que benefician mucho al alma. Una persona que se habitúa a hacer el bien y no pierde ocasión de hacerlo, siempre está gozosa, porque el gozo es uno de los frutos de hacer el bien. El bien Yo lo inspiro siempre, Espíritu Divino, pero no toda clase de bienes proceden de Mí, porque algunos bienes son para intereses propios y no para el bien del Cuerpo Místico.

Hacer el bien (favores) para mejorar más en su profesión, para ganar más amistades, para mejorar las cosas materiales que se poseen, Yo lo apruebo, si esos favores, no han sido hecho con un mal, como puede ser el fraude, el engaño, la trampa, la calumnia u otros. Pero el bien verdadero que da en el alma auténticos frutos (de santidad), es el bien que se hace por amor a Dios y a las almas. Ese bien siempre da paz al que lo hace, porque lo inspiro Yo, y (la paz) es uno de Mis frutos, como lo es el gozo.

Los cristianos deberían hacer siempre el bien y rechazar por completo lo que es hacer el mal. Cristianos se deriva de Cristo, y Cristo es el Sumo Bien, de ahí, que los cristianos deberían ser bienhechores para otros, pues deben ser ramas del árbol al que pertenecen que es Cristo. Quien diga que es de Cristo y no haga el bien, no lo es, porque ser de Cristo es ser un benefactor para con sus semejantes y no una persona egoísta que solo desee bienes para sí misma.

Los bienes materiales son perecederos, bienes que se quedan en la tierra, viviendas, posesiones, joyas, vehículos y otros, son bienes que no ayudan a ganar la gloria eterna. Pero los bienes espirituales, son bienes que ayudan a ganar el Cielo, y además, donan al alma de Mis frutos como la paz y el gozo.

Atesorad tesoros en el Cielo, dice la Palabra de Dios, pues allí los encontraréis cuando expiréis. Allí no hay ni moho, ni polilla, allí esta todo esperándoos para daros a cambio de esos bienes, la gloria que os corresponda. Es como un trueque espiritual, según los bienes espirituales que hayáis atesorado en vuestro paso por la tierra, así será vuestra gloria en el Cielo, y no hay ni un solo bien que se haya hecho por insignificante que sea, que se quede sin darle el trueque correspondiente de gloria. Yo, Espíritu Divino, os hablo. El pecador que pecó mucho y después haga el bien, ese bien espiritual que haga, si lo hace por amor a Dios y a las almas, le servirá como reparación de sus muchos pecados. De ahí, que quien haya malgastado casi toda su vida, si comprendiera al final de sus días, el bien que dejó de hacer, puede en cierto modo, compensar a base de obras de amor y misericordia, ese bien que omitió y del que se le pedirá cuentas. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

jueves, 2 de octubre de 2008

Son espinas que llevo en Mi Corazón

Los santos deberes que los sacerdotes deben cumplir, tienen que hacerlo con dignidad y celo apostólico. Ellos deben cumplir su ministerio de tal forma, que no produzcan escándalo en Mi fieles cristianos, porque ¡ay de aquel que escandalizare! más le valdría no haber nacido.
Son muchos los sacerdotes negligentes y fríos en su ministerio, ni siquiera los obispos pueden enmendarlos. Van perdiendo fe cada día y esa falta de fe les sale al exterior a la hora de celebrar, de vestir, de predicar, de administrar los sacramentos. Son espinas que llevo en Mi Corazón porque quiero darles Mis gracias pero no les aprovechan, porque están en un abandono total de oración, de sacrificio y lecturas santas. Ellos se han mundanizado tanto que piensan, ven y sienten como las personas del mundo y muchas cosas de la Santa Madre Iglesia, les produce repugnancia, como el celibato o el breviario.

Hijos Míos, mis fieles rebaños, por esos sacerdotes debéis rezar como por ninguna otra cosa. Oraciones intensas, sacrificios, Eucaristías, porque su salvación pende de un hilo finísimo y serán pastos del infierno, si vosotros fieles Míos y de Mi Santa Madre, no rezáis por ellos intensamente. Ellos son de nuevo una espada en el Corazón de Mi Madre, que sufre al ver la forma en que celebran y como Me tratan en la Eucaristía.

Hijos Míos, rezad por ellos a San José y empeñaros en que se salven, porque el infierno de un sacerdote es durísimo, no solo por los pecados que cometieron, sino por el bien inmenso que dejaron de hacer y las almas que no se salvaron por la negligencia de su ministerio. Son muchos, muchos los que así viven. Fueron concediéndose poco a poco ciertas libertades, fueron abandonando poco a poco la oración, los sacramentos, la confesión y poco a poco, sin ellos darse cuenta, están en las puertas de la apostasía total. Yo, Jesús, Sacerdote Eterno, os hablo.

Hijos Míos, os lo pido nuevamente, cread cadenas de oraciones por ellos, ayudadlos a no perder la fe con vuestro amor y misericordia. Quien ayuda a un sacerdote hace un bien inmenso, porque (el sacerdote) es pastor de otras almas. Así pues, hijos Míos, dad de comer a estas almas pecadoras que deberían ser santas y ejemplares y son escándalo para muchos de vosotros. Dad de comer vuestros rezos y sacrificios. Regad sus almas secas y raquíticas con vuestras oraciones y amor a ellos, Yo, Jesús Vuestro Redentor, os lo tendré en cuenta y bendeciré con creces todo lo que hagáis por los sacerdotes. Incluso, sed generosos y ofreceros como victimas por ellos, Mi Madre os lo agradecerá. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo. Mi paz a todo aquel que crea estos escritos y los ponga en práctica.

martes, 30 de septiembre de 2008

Dictado del 26-9-08

Hijos de la Iglesia Católica, Soy Yo quien os habla, el Espíritu Divino, y quiero recordaros, que todo buen hijo debe amar a su madre, así pues, hijos de la Iglesia Católica, debéis amar a la que es Vuestra Madre, la Iglesia, porque el mandamiento de honraras a tu padre y a tu madre, también se extiende a la Madre en la fe que es la Iglesia Católica.

Es muy atacada esta Santa Institución, incluso por católicos, y aquellos que oigan hablar mal de su Santa Madre y no la defiendan, son también culpables de pecado de omisión. Por tanto, los verdaderos cristianos, hijos de la Santa Iglesia Católica, cuando oigan hablar mal de ella, deben defenderla, o al menos, no consentir que en su presencia se hable mal de su Madre (la Iglesia)

Lo que haríais por vuestra madre biológica, hacedlo también por la Santa Madre Iglesia, porque el hijo que consiente y se calla ante las calumnias o ataques de su Madre (la Iglesia) es un indigno hijo de ella y se le pedirá cuentas. Pedidme a Mi, Espíritu Santo, fortaleza y valor para esas situaciones, que muchos de vosotros, por debilidad o ignorancia permitís y os calláis.

Si pertenecéis a esta Santa Institución, debéis defenderla, pues en el juicio final, se os pedirá cuentas de cómo habéis tratado a vuestra Madre en la fe. No solo tenéis que defender a la Iglesia Católica, sino que debéis ayudarla en todas sus necesidades: materiales, económicas, apostólicas y otras. Con todos los medios posibles: oración, limosna, colaboración personal u otros.

Así que hijos de la Iglesia Católica, hoy os recuerdo vuestros deberes como hijos de esta Institución que fundó el Redentor, y no debéis permitir, que se burlen de ella, la critiquen o la juzguen, porque si a un musulmán o árabe, se metieran contra sus creencias, sus reacciones no se harían esperar. No os pido violencia, ni mucho menos, pero sí defender a la Santa Madre Iglesia a la que pertenecéis, pues todo aquel que pertenezca a un credo, causa o asociación, debe aceptar sus creencias y normas y vivirlas, y si llegara el caso de tener que hacerlo, (también) defenderlas.

Yo, Espíritu Divino, os hablo y os recuerdo vuestros más elementales deberes. La paz de la Santísima Trinidad, esté con todos vosotros.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Dictado del 25-9-08

Sacerdotes de Dios, Soy Yo Jesús, quien os habla. Esta Unión Mundial de Sacerdotes, todos la tenéis que sacar adelante, todos, y cada cual, debe poner todo su empeño en esta Obra, pues aunque Yo la proyecto y la dirijo, cada cual, debe colaborar con todas sus fuerzas en su cumplimiento y su crecimiento, Yo, Jesús, Vuestro Maestro, Sacerdote Eterno, os hablo.

No podéis esperar que vuestro trabajo lo haga el Cielo. Yo, os otorgaré toda clase de gracias, incluso, gracias inimaginables, pero vosotros debéis de contribuir a esta gran Obra de Amor, como si de cada uno solamente, dependiera el éxito. Yo, Jesús, os hablo. Esto también va para los laicos que la integren.

Pero hijos, esto no os tiene que asustar ni desanimar, porque vuestra vocación en esta Obra será una vocación especifica y tendréis valores y coraje de sobra para dar la talla y el perfil que Yo, Jesús, os pido para esta Obra. No permitáis que el desaliento, el desánimo, o una falsa humildad de creeros ineptos para esto, llame a vuestra puerta, porque eso Me dolería grandemente ya que os faltaría confianza en Mí y también os faltaría amor, porque no seriáis capaz por Mi amor, de anteponeros a todas las vicisitudes interiores y exteriores que os van a sobrevenir.

Por eso, hijos Míos, estad muy, muy, unidos y manifestaros mutuamente los pesares y desánimos que sintáis, estad también unidos a los laicos y contad con ellos, porque Yo también les daré Mi luz, y tendrán Mi Santo Espíritu los laicos que integren “de corazón” esta Obra de Amor.

No dejéis de acudir a Mi Santa Madre que tiene verdadero empeño en que esta Obra funcione. Ella os dará con creces lo que le pidáis con fe y humildad. Por tanto, hijos Míos, sacerdotes de Dios, no esperéis más tiempo y poneros todos a trabajar con empeño, en esta Obra de Amor, y lo mismo mis hijos e hijas laicos.

Acudid también a mi padre José, porque su eficacia es grande para quien le venera, y su poder en el Cielo, es también inigualable. Yo, Jesús, os hablo y os dirijo.

La paz de Mi Divino Corazón esté con todos vosotros y esa paz que Yo os daré en el cumplimiento de Mis deseos, la transmitiréis a Mis almas que os buscaran sedientas, cuando vean que vosotros les dais la paz al alma. Yo, Jesús, os hablo. Todo esto se cumplirá si vosotros cumplís con lo que Yo os pido.

domingo, 28 de septiembre de 2008

¡BODA DEL ALMA!

En un pueblecito llamado El Sagrario tuvo lugar la boda de Dn. Jesús Nazareno y de Dña. Alma Disponible. El de 33 años nacido en Belén de Judea y ella de edad indefinida, natural de cualquier parte del mundo. El novio de profesión carpintero y ella de profesión tu Santa Voluntad Señor.

La ceremonia tuvo lugar en la Iglesia de La Soledad y fue oficiada por el Rvdo Padre Dn. Amor, organizando todos los preparativos el ilustrísimo Dn. Espíritu Santo, corriendo el sermón a cargo de nuestro singularísimo párroco Dn. Silencio.

Los padrinos fueron los padres del novio Dn. Eterno Padre Celestial y Dña. María de Nazaret, por encontrarse ausentes los padres de la novia. El banquete se celebró en el prestigioso restaurante La Santa Misa, acudiendo al mismo ilustres invitados entre los que destacamos: los matrimonios de la alta sociedad espiritual Dn. Renunciamiento y Dña. Pobreza; Dn. Sacrificio y Dña. Mortificación; Dn. Trabajo y Dña. Penitencia; la simpática dama. Dña. Alegría; las encantadoras y señoritas Dña. Confianza y Dña. Fidelidad; las renombradas hermanas Dña. Humillación y Dña. Lágrimas; la ilustre señora Dña. Obediencia. Acudió también como invitado de honor el aristócrata caballero Dn. Recogimiento y demás distinguidos invitados que no mencionamos por no hacernos demasiado extensos.

Dicho banquete fue presidido por el popular personaje de nuestra comunidad Dn. Gozo y en la mesa de los invitados había toda clase de manjares que hicieron las delicias de los comensales. Entre estos manjares estaba el exquisito plato Sagrada Eucaristía y la no menos exquisita bebida, Sangre de Cristo.

El baile se celebró en la sala de fiestas El Sagrado Corazón donde la orquesta Santas Llagas amenizó el mismo. El novio regaló a su prometida Dña. Alma una preciosa joya llamada Intimidad y parte de un Huerto que él poseía llamado Gesemanít. La novia a su vez obsequió a Dn. Jesús con un costosísimo diamante llamado Acepta Todo.

Después de la fiesta se fueron de viaje de novios a la ciudad Monotonía de los Días, dónde actualmente residen hasta que se trasladen a la ciudad de La Eternidad, en un futuro no muy lejano. Deseamos de corazón que dicha pareja tengan muchas almas.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Siempre os espero para abrazaros como al hijo pródigo, y estrecharos ardientemente, en Mi Divino Corazón

Son pocos, en comparación con los habitantes de la tierra y en comparación con el número de católicos, los que Me honran y Me reconocen. La falta de fe es tal que ya apenas encuentro hogares donde haya un crucifijo o una imagen de Mi Santa Madre.

El materialismo, el consumismo, la dejadez y tantas otras cosas, han cambiado la existencia de Mis criaturas en una vida ofuscada y estéril que a muchos de ellos no les satisface. ¿Puede llenar el corazón humano tener un buen coche? ¿Puede llenar el corazón humano vestir a la ultima moda, o pasar unas vacaciones en un país exótico?

Hijos Míos, los animales son más felices que vosotros, porque viven según el plan divino. Y a vosotros que se os da inteligencia, capacidad de razonar, sentimientos, vivís solo para los sentidos olvidándoos del espíritu, y así, nunca llegareis a la felicidad que anheláis.

Tenéis a un Dios que se preocupa de vosotros, que os habla por medio de instrumentos, que os busca, os dice que es lo que debéis hacer, pero os resbala todo y no ponéis en practica nada de lo que os dice. ¡Que sufrimiento el de Mi Santa Madre veros tan errados! ¿Qué más podemos hacer? ¿Aunque hiciéramos prodigios os convertiríais? Los hice cuando estuve en la tierra y mirad como Me trataron.

Tenéis que vivir la vida del espíritu y convertiros interiormente, tenéis que reflexionar y veréis como con poco seréis felices, porque cuando el alma está llena y en paz, repercute en el cuerpo y en el ánimo. Por eso, nos os convertís porque lo que se os da: manifestaciones místicas, mensajes, testimonios y otros, lo recibís solo con los sentidos (del cuerpo), pero no lo recibís interiormente con el corazón abierto, y no os cala. Tan pronto pasa una manifestación (mística) ya se os olvida porque no reflexionáis y tenéis la inteligencia embotada por las cosas terrenales, que nunca jamás, os llenarán. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo.

Un día más os apremio a la conversión, a la vida del espíritu, al cuidado de vuestra alma alimentándola con los sacramentos y una buena confesión, pero es como si hablara en vano. Algunos Me oyen y ponen en practica los mensajes, pero muchisimos otros los desechan y los ignoran. Yo, Jesús, os hablo.

Soy todo Amor y Misericordia y os espero, hijos Míos, siempre os espero para abrazaros como al hijo pródigo, y estrecharos ardientemente en Mi Divino Corazón. Mi Madre y la Vuestra, también os espera y desea también abrazaros con un abrazo eterno que nunca jamás se termine. Yo, Jesús, os hablo. Os doy Mi paz.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Yo, Espíritu Divino, llevo a algunas almas a la soledad total y vida eremítica

Soledad y silencio. Es en la soledad donde el espíritu puede pensar mejor que en ningún otro sitio los misterios divinos. Yo, Espíritu de Dios, os hablo. El alma que habita en soledad está llena de Dios, cuando esa soledad, la lleva a abrasarse más y más en el Amor Divino. Sus horas, todos sus instantes los llena del amor a Dios, y cada día, es un canto a Dios Todopoderoso.


Esas almas tienen una vocación específica, inusual, pero son almas que el Cielo se reserva porque las quiere tener Dios Todopoderoso para El Mismo. María Santísima tenía esta vocación, pero hizo lo que el Cielo le dio a entender y se desposó con José.

La soledad resguardada y avalada por el silencio, es una vida tan grande del espíritu que se diría que esas almas son ángeles y no criaturas. Están llenas de Dios y esa vida que viven en soledad y silencio es como un adelanto de la eternidad. Sus padecimientos son ofrecidos a Dios y así ocultas como semillas, dan un fruto grandísimo al Cuerpo Místico de Cristo, porque ellas no saben su apostolado ni el bien que hacen, solo aman inconmensurablemente a Dios y no cambiarían su amor a El ni por todo el oro del mundo. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Hijos de Dios, gustad de la soledad y del silencio para gustar así de la presencia de Dios, de la vida del espíritu. Llenad vuestras horas con la oración, la meditación, el amor a las almas a través de Dios, porque ofrecéis mucho a Dios por el bien de las almas.

Yo, Espíritu Divino, llevo a algunas almas a la soledad total y vida eremítica. Son almas que Dios Todopoderoso se reserva porque le gusta recrearse en esas almas que son como ángeles terrenales, y en ellas, la Santísima Trinidad se recrea y se consuela de los horrores y pecados gravísimos que pueblan la faz de la tierra. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

martes, 23 de septiembre de 2008

Con todos vuestros sufrimientos, dolores, penas, angustias, frustaciones, deseos y más, Yo tejo una guirnalda valiosisima

Las penas aceptadas son perlas que Yo recojo para aplicar a las almas, Yo, Jesús, os hablo.

Es inevitable hijos Míos, que tengáis penas, unas veces serán penas propias, y otras serán penas ajenas, pero todas las penas que padezcáis físicas o morales, si las aceptáis con amor y Me las ofrecéis, es un material espiritual muy valioso que Yo Vuestro Redentor, aplico a cantidad de almas, porque si las padecéis unidos a Mi, entonces esas penas tiene un valor divino, porque con Mi Divinidad, las secundo y hago que su valor sea como si Yo las padeciera.

Hijos Míos, que poco sabéis de los misterios de vuestra fe, muchos no están revelados todavía, otros aunque lo están no los entendéis, sois parvulillos en materia sobrenatural y no alcanzáis a comprender ni a saber lo que el Cielo hace con vuestro capital espiritual, porque no se pierde nada que se acepte con amor y se padezca o se viva en estado de gracia, pues Mi Santa Madre y Mis Ángeles se encargan de presentarme vuestras penas o vuestros sacrificios y oraciones, así pues hijos, sabed que las penas es otra moneda espiritual tan valiosa o más como la oración cuando Me las ofrecéis con amor y resignación, conforme a lo que os venga ese día para padecer.

Ahí en las penas me reflejáis a Mi, Jesús Doliente, que también deben llevar impresa vuestras almas la imagen Mía como Jesús Doliente, para mayor corona. Yo, Jesús, os hablo.

Con todos vuestros sufrimientos, dolores, penas, angustias, frustaciones, deseos y más, Yo tejo una guirnalda valiosisima de perlas preciosas que en el Cielo reciben con inmensa alegría. Yo, Jesús, os hablo. Mi paz a todos vosotros hijos y hermanos de Mi Divino Corazón

domingo, 21 de septiembre de 2008

Dictado del 19-9-08

Hija Mía, tus rezos son saetas de amor que Yo el Sagrado Corazón, recibo. Hoy es viernes, día de Mi Divino Corazón, pero hoy, hija Mía, soportaré blasfemias y ultrajes y profanaciones como un día más, porque las criaturas en la tierra se han vuelto animalizadas y apenas encuentro quien Me resarza, ni siquiera, en Mis consagrados y ministros. Cada día el mal toma terreno y los que Me honráis os cansáis, y cada vez más, muchos desertan y no perseveran porque se cansan en los grupos de oración y terminan por abandonarlos. Que no sea ese tu caso, hija Mía, porque quedáis cada vez menos que Me sois fieles.

Yo bendeciré con creces a todo aquel y aquella que persevere hasta el final en la fidelidad de sus compromisos espirituales. Me resulta muy doloroso cuando una oveja Mía se cansa de asistir a los grupos (de oración) y termina abandonándolo, eso Me produce un intenso dolor, pues convierte su vida en una vida vacía y estéril porque la apatía ha llamado a su puerta y se ha dejado vencer.

Por eso, hijos Míos, os pido una y otra vez que no dejéis la oración, los sacramentos, la Eucaristía, porque si vais dejando vuestros compromisos y actos de piedad, terminareis por dejarlo todo. Esforzaros más en servirme, si no podéis hacer el rato de oración que asiduamente hacéis, haced menos o cambiadlo por otra cosa que supla ese rato de oración, pero no os concedáis demorar lo que asiduamente Me ofrecéis, es más, intentad añadid algo más en vuestra vida de piedad, algo que os sea llevadero y os ayude a subir peldaños en vuestra vida espiritual. Yo, Jesús y Mi Corazón Divino, os hablo.

Hijos Míos, Mis fieles rebaños, no desertéis de Mi, Vuestro Redentor. Yo cuento con vosotros y os daré fuerzas para llegar al final, pero tenéis que poner de vuestra parte lo que corresponda, porque Yo, Jesús, respeto vuestra libertad y no os obligo a nada, solo os pido que continuéis hasta el final. Yo, Jesús, os hablo.

Os doy Mi paz y Mi amor y el de Mi Santa y Amada Madre. Venid hijos e hijas Míos, y cobijaros en Mi Divino Corazón, allí os salvaguardaré de tormentas espirituales y os protegeré de toda clase de males. Yo, Jesús, os hablo y os pido vuestra fidelidad. Mi paz os alcance.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Levantaros y santiguaros, empezad el día con el signo de la Santa Cruz

Insisto hijos Míos, insisto, cambiad de vida y proponeros llevar una vida ordenada y limpia de toda clase de pecados, evitad incluso las faltas leves, porque lamentareis no poner en práctica Mis consejos, Yo, Jesús, Vuestro Redentor, os hablo.

Vine a la tierra a enseñaros el camino verdadero del Cielo, y ahora, sigo haciendo lo mismo, pues tan pronto erradiquéis de vuestras vidas el pecado, tendréis luces sobrenaturales que os harán comprender muchas cosas de vuestra santa religión católica, pues el pecado os nubla la vida del alma y no entendéis Mis misterios, si bien, nunca llegareis a entenderlos en plenitud, no obstante gustareis de ellos porque Mi Espíritu os dará luz y sabiduría sobrenaturales, para que vislumbréis algo, pero es necesario que limpiéis vuestras almas de podredumbre. Cuando un cristal está encenagado en barro no se puede ver, así pasa con vuestras almas, que al tenerlas manchadas, no podéis ver ni entender muchas de Mis cosas.

Yo os amo, hijos Míos, por pecadores y pecadoras que seáis, Yo os amo desmesuradamente y lo mismo Mi Santa Madre que desea tener a todos y todas en la Gloria Celestial. Lo que os pedimos no es tan difícil, solo que cuando tenéis intención de ir a confesar y limpiar vuestra alma, Mi enemigo mortal Satanás, os quita las ganas y os hace creer que la confesión es una tontería inventada por los curas, y que para arrepentirse de los pecados, no es necesario ir a confesarlos y que basta el arrepentimiento.

Hijos Míos y de Mi Santa y Amada Madre, no sigáis la voz de Satanás que os quita el deseo de enmendar vuestras vidas, Yo Soy quien os hablo, Jesús de Nazaret, Vuestro Redentor, y deseo, que enmendéis vuestras vidas y malos hábitos.

Levantaros cada día y santiguaros, empezad así el día, con el signo de la Santa Cruz, y así, a lo largo de la jornada elevad vuestro corazón y vuestras plegarias a Mi, Vuestro Redentor y a Mi Santa Madre. Si, hijos, sí, lo que deseamos es guiaros por sendas de Dios y sacaros de los asuntos terrenales que tanto os afanan y os preocupan. Volver vuestro corazón a Mí y Yo Me encargaré de esos asuntos terrenales, y os los haré más llevaderos y haré que no os obsesionen. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo. Mi paz a todo aquel que lea estos escritos y los ponga en práctica.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Vosotros, hijos Míos, vivificareis Mi Cuerpo Místico, seréis quienes deis la vida a los miembros de Mi Cuerpo Místico, muchos ya en putrefacción

Sacerdotes modernos, no deseo sacerdotes modernos, ya hay bastantes fieles modernos y modernas como para que también Mis sacerdotes sean modernos. ¿Pero que es el modernismo para vosotros? Hacer vuestro ministerio, tan suave, tan flojo, que ni siquiera a vosotros mismos os aproveche.

Hijos Míos, sacerdotes verdaderos y auténticos, sacerdotes que porque vestís cleriman o sotana, hasta vuestros hermanos de ministerio se ríen de vosotros y os rechazan. Yo os amo así y así deseo que Me representéis, con dignidad, que quien os vea sepa que sois Mis representantes. Yo Soy Jesús quien os habla y os pide que seáis rectos hasta en el más pequeño detalle, porque Yo os observo, os veo vuestras intenciones y movimientos, todo lo observo y escudriño, porque quiero que seáis dignos representantes de Mi que Soy el Hijo del Altísimo. No quiero sacerdotes modernistas que pasen por alto tantos detalles que deseo que se cumplan, quiero sacerdotes tradicionales, de gran virtud y vida interior, de forma que vuestra vida interior se traduzca en vuestras composturas a la hora de predicar, a la hora de hacer la genuflexión, a la hora de celebrar el Santo Sacrificio de la Eucaristía, esos son los sacerdotes que deseo y que verán la Nueva Jerusalén.

Sacerdotes que daréis tantos frutos que ni vosotros mismos llegáis a suponer, porque seré Yo, Jesús de Nazaret, quien obre en todos y en cada uno de vosotros. Se que muchos sufriréis desprecios y criticas por ser así, pero Yo daré la cara por vosotros porque os reservo dentro de Mi Corazón Divino y seréis fermento vivo para la masa de los fieles cristianos.

Vosotros hijos y siervos Míos, vivificareis Mi Cuerpo Místico, seréis quienes deis la vida a los miembros de Mi Cuerpo Místico, muchos ya en putrefacción, muertos por falta de verdadero alimento. Seréis vosotros quienes alimentéis a Mis almas secas, desorientadas por el pecado y el error, perdidas ante tantas doctrinas y ante tantas malas interpretaciones de Mi Palabra Divina.

Hijos, sed Mi consuelo, Mi alegría, la alegría y gozo de Mi Santa Madre que intercede por vosotros como no podéis imaginar. Honradla, amadla, nadie como Ella intercede por vosotros y pide incesantemente gracias para vosotros. Hijos Míos, manteneos en vuestros criterios de siempre, aunque tengáis que soportar mofas y hasta insultos, Yo lo veo todo y veo vuestro dolor, dolor que (deseo) Me ofrezcáis, ya veréis como vuestra paga será inigualable, porque estáis soportando, martirio por Mi y Mi causa. Yo, Jesús de Nazaret, os hablo y os bendigo y os pido que aguantéis un poco más, porque ya está cerca el día de vuestra liberación, el día en que recojáis una gran cosecha, sí hijos, sí, vosotros recogeréis grandes frutos de santidad y de amor, porque Me sois fieles y Me amáis por encima de todas las cosas, incluso por encima de vuestra reputación. Yo, Jesús, os hablo. Mi paz a vosotros, benditos de Mi Padre.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Dictado del 11-9-08

En el ocaso de la vida cada cual tendrá un balance de como ha vivido su existencia. Ese balance ya no se puede cambiar, y así, estará en la balanza del bien lo bueno que haya hecho y en la balanza del mal, lo malo que hizo y el bien que dejó de hacer.

Cuando una persona es mayor y sabe que por ley de vida sus días están contados, debe pensar que pronto Dios le pedirá cuentas y debe ser consciente -si sus facultades están bien- de pensar en lo que hizo y no hizo, en el bien que hizo y el bien que dejó de hacer, y volver su rostro a Mí, Dios Todopoderoso y suplicar clemencia.

Es en vida cuando un alma debe humillarse ante Dios, Juez Eterno y suplicar clemencia y misericordia por su existencia, que siempre, tendrá cosas que pagar. Cuando un alma se vuelve a Mi, Dios Todopoderoso, sabiendo y reconociendo en vida que obró mal y que tiene cuentas que saldar Conmigo, Dios Todopoderoso, ese alma se pone en disposiciones de salvarse si su arrepentimiento es sincero y de todo corazón. Porque Yo, Juez Eterno, no niego a nadie Mi misericordia cuando el pecador o pecadora Me lo piden, y como veo su corazón, sé si sus palabras son verdaderas o vanas, Yo, Juez Eterno, os hablo.

El dolor verdadero de sus pecados y miserias predispone al alma a la salvación eterna, y aunque su vida haya sido un abismo de pecados atroces, si a última hora, en los últimos días de su vida se arrepiente sinceramente, su alma, aunque tenga que purificarse por tiempo en el Purgatorio, se predispone a la salvación eterna.

Yo os pido hijos Míos, que recéis por los ancianos, porque ellos están muchos en pecado de gravedad, pero vuestras oraciones, hechas con fervor y caridad, pueden hacer que la balanza de su vida se equilibre y se puedan salvar, porque rezar por los pecadores y sin saber ni siquiera por quienes rezáis, es una obra de misericordia que Me agrada sobremanera, Yo, Dios Todopoderoso, os hablo. La paz Mía y la de Mi Divino Hijo, esté con todos vosotros.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Meteros en un grupo de oración o movimiento que os arrope y os instruya

Si un día alguien viniera con novedades en la verdadera doctrina de Cristo, con innovaciones, con otros mandamientos que no son los de siempre, ese día sabed, hijos de Dios, que ya se ha iniciado la batalla del mal, porque será el punto de partida cuando alguien venga eclipsando la doctrina de Cristo o mal interpretándola. Es muy lamentable y doloroso saber que miles de fieles la seguirán y aun aquellos que no la quieran seguir porque sean hijos de la luz, los tildaran de tontos, antiguallas, fanáticos y ridículos, pero os digo, que el que persevere hasta el fin en la verdadera doctrina de Cristo y en los diez mandamientos de siempre de la Ley de Dios, ese se salvará. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Nadie creería a un matemático que viniera diciendo que dos y dos no son cuatro, que son cuatro y medio, hasta produciría risa esa enseñanza, pero vendrán por todas las partes falsos doctores, falsos profetas, falsos instrumentos que dirán que los milagros de Cristo no fueron tales, sino que eran metáforas, símbolos o parábolas para enseñar misterios, y los creerán, porque (quienes los crean) no son de Cristo sino del mundo y no tienen espíritu de Dios, sino espíritu del mundo, Yo, Espíritu Divino, os hablo y os advierto. No estáis preparados para perseverar en el Evangelio verdadero de Cristo, no estáis preparados y vendrán los vendavales espirituales y arrasaran con vosotros, porque no estáis cogidos a roca firme, ni tenéis espíritu de oración, ni de sacrificio. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Así pues, hijos de Dios, los que de verdad queréis manteneros en la fe católica, meteros en un grupo de oración o movimiento que os arrope y os instruya, porque lo que vendrá, vendrá con fuerza y disfrazado de innovaciones sanas y llevaderas, pero su verdadera intención será aniquilar a Cristo, Su doctrina y oponerse a Dios Todopoderoso, porque si alguien viniera atacando y blasfemando de Dios abiertamente ¿quién le creería? ¿quién le seguiría? Pero cuando lo hagan con buenas y halagadoras palabras, con disimulos, con carácter de bondad y misericordia, creeréis en masa y por millares, y los que queden, lo tendrán muy difícil, porque incluso los que caigan en el error, los atacaran y les harán la vida difícil. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os prevengo. Tomad nota de estos comunicados y no los olvidéis. La paz de Cristo Jesús esté con todos vosotros.

martes, 9 de septiembre de 2008

Dictado 4-8-08

Siendo Dios un Ser de dignidad infinita y atributos infinitos, quiso hacerse hombre y bajar a la tierra. Yo, Espíritu Divino, os hablo. Es un misterio sublime el misterio de la Encarnación y por más que lo meditéis, nunca llegareis a alcanzar su grandeza y su importancia.

Ninguna religión puede decir que su Dios se hizo uno como vosotros. Nadie fuera de la religión católica puede decir que su Dios se hizo hombre y comía y bebía y sentía como hombre, de ahí, que otras religiones adoran a dioses vanos, que solo existen en la invención de los hombres, pero no son divinos que se comuniquen con sus criaturas.

Pero si bien Cristo se hizo uno como vosotros, antes de Cristo ya Dios Padre, el Altísimo, se comunicaba con sus criaturas por medio de profetas y hechos que constan en el Antiguo Testamento. La religión cristiana es una religión verdadera de Dios Vivo, no inventado por los hombres, sino un Dios Eterno que se manifiesta a sus criaturas de muchísimas formas diferentes, todas aceptables y auténticas. Este medio de la escritura es una manifestación de Dios por medio de instrumentos escogidos para ello.

Sabed cristianos-católicos que os dirán que este religión no es (la) verdadera y que está cargada de simbolismos que no hay que tomarlos en serio. De ahí, la responsabilidad que tenéis de estar instruidos por buenos libros y autenticas Biblias, o caeréis masivamente (en lo que os digan). Durante siglos y siglos y milenios, los profetas y después el verdadero Dios, os traen la doctrina que el Cielo quiere que viváis para vuestra salvación eterna. Y llegaran falsos profetas, falsos teólogos, falsos maestros, que os dirán que toda esa doctrina son simbolismos que no hay que tomar al pie de la letra y los creeréis a ciegas, desechando milenos de la verdadera doctrina de Dios, es decir, desechando la Santa Biblia por otras doctrinas innovadoras que os traerán y que nada tendrán que ver con la fe católica y, os las presentaran (esas doctrinas) tan maravillosamente que caeréis en masa por vuestra ignorancia y falta de instrucción.

Pero ved que os aviso, Yo, Espíritu de Dios, para que estéis preparados y os prevengáis de errores, engaños y mentiras, que os van a traer y que debéis de desechar automáticamente. Yo, Espíritu de Dios, os hablo. La paz de la Santísima Trinidad, esté con vosotros.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Yo Soy un camino directo hacia el Cielo, así lo ha querido la Santisima Trinidad

Los ratos que cada alma pase ante un Sagrario, son ratos celestiales que el Cielo le otorga, porque las almas que van a adorar a Mi Divino Hijo en Su Eucaristía, son almas movidas por el Espíritu Santo, y son almas, que han encontrado el verdadero camino y el más recto para llegar a la eternidad y superar toda clase de pruebas. Yo, María Santísima, os hablo.

Las almas que viven entregadas a Dios, deben conservar esta entrega a través de la oración y de los ratos de Sagrario, porque allí, en el Sagrario y lo mismo a través de la oración, reciben luces y fortaleza para las empresas celestiales y para crecer en santidad y gracia de Dios.

Ningún santo verdadero ni los canonizados, ni los no canonizados, dejaron la oración, porque si en sus vidas no hubiera habido ratos de Sagrario y tiempo de oración, ellos se hubieran quedado en criterios humanos, pero no hubieran entendido los criterios divinos y no hubieran podido hacer cosas sobrenaturales, porque la oración es el hilo directo por el que se comunica el Cielo, no es el único, pero la oración es el más directo. También está la Palabra de Mi Divino Hijo y la Palabra de (los) Profetas del Antiguo Testamento, libros santos y conferencias u homilías que son inspiradas por el Espíritu Santo.

Hijos Míos, Yo Soy un camino directo hacia el Cielo, así lo ha querido la Santísima Trinidad, por eso, quien Me imita o se acoge abandonándose en Mis brazos, también ha escogido un camino recto hacia la eternidad y sin obstáculos, porque Yo, Madre de todos los cristianos, ya procuraría llevarle por sendas de Dios y quitarle los obstáculos para encaminarlos a la Gloria Santa. Yo, María Santísima, os hablo.

La paz de la Santísima Trinidad esté con todos vosotros. Sed hijos Míos, santos e irreprochables en vuestras conductas, no solo apostólicas, sino también, en otros campos como el familiar y el profesional. Yo, María de Nazaret, os hablo.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Dictado 24-8-08

Son necias, muy necias aquellas almas que sabiendo y teniendo conciencia de que están en peligro de condenación eterna, no posponen su actitud, y se mantienen así, sin hacer ni siquiera lo más mínimo para salir de esta situación. Son necias y (son) millares de almas que así viven.

A nadie se le ocurriría montarse en un auto que se supiera de antemano que está en peligro de tener una avería o un accidente. Nadie temerariamente montaría en un autocar que se supiera de cierto que se estrellaría, y sin embargo, vosotros hijos de Dios, vais metidos en un cuerpo que sabéis muchos de vosotros que por vuestras malas y pecaminosas acciones, puede ser pasto del infierno y reo de condenación eterna.

La muerte hijos de Dios, no tiene fecha fija. Viene en cualquier momento o edad, sin avisar, y vosotros, vivís tan tranquilos sabiendo que podéis condenaros eternamente. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Pedidme la gracia de la conversión porque nada deseo más que otorgárosla. Esa petición Me satisface mucho y trato de atenderla lo antes posible, pero ved, que también tenéis que poner de vuestra parte lo que a vosotros concierne. Tenéis que estar a bien con amistades o familiares con los que no os habláis, dad el primer paso, sin necesidad de extremar. Una llamada, un detalle, todo servirá para arreglar la situación de alejamiento y resentimiento.

Id a la confesión sacramental, allí Cristo os espera en la persona del sacerdote, antes pedid ayuda a la Madre Santísima y Ella os ayudará también. Hijos de Dios, nada importa (tanto) en esta vida como la salvación del alma, lo demás es efímero y perecedero: fama, dinero, honores, reconocimientos, todo eso dura poco, por eso hijos de Dios, id a la confesión y no tardéis en hacerlo. Yo, Espíritu Divino, os hablo y os ofrezco Mi santa ayuda para ello. La paz del Señor esté siempre con vosotros.

Ya está cerca, hijos Míos, en que separaré el trigo de la cizaña

Sí, hijos Míos, sí, vuestra alma debe de estar radiante, limpia de toda podredumbre porque Yo, el Hijo de Dios, pronto iré a visitaros. Tened todo preparado, pero sobre todo tened preparadas vuestras almas, porque Yo, veo las almas y veo quién se ha preparado y quién no.

Ahora es cuando tenéis que preocuparos de prepararos y no después. Ahora es cuando debéis de arrojar de vuestras vidas el pecado, hacer intención de no volver a pecar. Ahora es cuando debéis pedir perdón a esos familiares con los que no os habláis. Ahora es tiempo de escoger Mis caminos, caminos de salvación, o escoger caminos de perdición eterna. No dejéis para más tarde vuestra conversión y buscad santos sacerdotes que os ayuden a hacer una gran confesión. Yo, Jesús, el Hijo de Dios, os hablo.

Ya está cerca, hijos Míos, en que separaré el trigo de la cizaña, ya está cerca la hora de la siega, y es hora de estar afiliados en Mis Milicias, las Milicias del Hijo de Dios Altísimo. Ya están Mis ángeles esperando una orden Mía para actuar, de ahí, que todos nuestros comunicados son mensajes apremiantes, urgentes a la conversión y a la vida de la gracia.

Ahí tenéis a Vuestra Madre dispuesta a deshacerse de amor por todos y cada uno de vosotros. Rogadle, invocadle, rezadle, Ella está deseosa de que acudáis a Sus pies a pedirle toda clase de ayuda espiritual. Quien se acoge a Mi Santa Madre, no quedará defraudado. Así pues, hijos Míos, hermanos de Mi Divino Corazón, enmendad vuestras vidas, sed cristianos verdaderos Míos, no demoréis por más tiempo vuestra amistad Conmigo, e id a lavar vuestros pecados de acción y de omisión en el Sacramento de la Penitencia que Yo instituí, y que parece, que no os queréis enterar. Yo, Jesús, os hablo.

Mi enemigo mortal, el enemigo de vuestra salvación eterna, está al acecho de cualquier paso bueno que deis para quitaros las ganas. Él no desea que confeséis, ni limpiéis vuestras almas, así os tiene más atrapados y no está dispuesto a soltaros. Hijos, no cambiéis el amor ardiente de Mi Madre hacia vosotros, por las insidias y sugerencias de Satanás, porque podéis lamentarlo eternamente.

Rezad hijos Míos varias veces al día el Credo meditándolo, haced actos de fe, de amor a Mí y a Mi Madre y de esperanza. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, Vuestro Dios y Señor, os hablo.

domingo, 24 de agosto de 2008

Dictado del 22-8-08

Las cosas del Cielo, hijos Míos, llevan un proceso que nada tiene que ver con las cosas del mundo. Todo en el Cielo esta previsto para que los asuntos, incluso inspirados, den más fruto y sean más eficaces, porque si en el Cielo se hicieran las cosas como vosotros las hacéis, muchas de ellas se malograrían, de ahí, la importancia de que sigáis las inspiraciones que se os dan, para que no erréis en los asuntos que el Cielo pide, incluso, en los asuntos terrenales que son buenos y queridos por Dios para vuestro bien y logros personales. Yo, Soy María Santísima, Vuestra Madre Celestial y Madre de la Iglesia.

Hijos Míos, con que afán acudiríais a una madre terrenal si ésta fuera poderosa. Le pediríais de todo, confiados en que por su amor y poder, no os desatendería. Pues bien hijos, Yo Soy más poderosa que ninguna criatura de la tierra y deseo ayudaros en todas vuestras necesidades, las espirituales sí, pero también las materiales. Acudid a Mí con plena confianza, porque según sea vuestra confianza en Mí, así serán de efectivos vuestros ruegos.

Pero ved, hijos Míos, que Yo también os pido cosas y la principal es que no viváis en pecado, porque si estáis en pecado de gravedad, estáis entonces en las filas de Satanás y no en las de Mi Divino Hijo. Acercaos a Mí y a Mi Hijo con el traje adecuado, el de la gracia santificante, porque si venís manchados por vuestra culpa de no querer limpiaros, vuestra oración es indigna e inadecuada.

Vosotros entendéis esto perfectamente, así que hijos, ponedlo en practica. Id a confesar y hacedlo en condiciones. Examinad vuestras conciencias, examinad pecados de hace tiempo, repasad los diez mandamientos, perdonad al que os ofendió y veréis como vuestras cosas tanto materiales como espirituales florecen. (1) Invocad al Espíritu Santo y pedid Su luz para vuestra confesión, y poneros hijos Míos, en las filas de Mi Divino Hijo, Cristo Redentor. Yo, Vuestra Madre Celestial, os hablo.

Más claro no os puedo hablar, os digo todo lo que tenéis que hacer y como lo tenéis que hacer, por eso hijos, no esperéis más, iniciad en vuestras almas la vida de la gracia, porque si Yo, María Santísima os pidiera para vuestras cosas que hicierais una larga caminata, más de uno de vosotros y de vosotras lo haría, a pesar del esfuerzo que eso les supondría.

Hijos no os pido tanto esfuerzo físico, solo que deseéis desechar el pecado inmundo de vuestras almas y la limpiéis en el Sacramento de la Penitencia y del Perdón, para que Satanás, no os cuente entre sus adeptos. Yo, María, os hablo y os instruyo. La paz de la Santísima Trinidad para todos vosotros.

(1) (Mt 6, 33)

jueves, 21 de agosto de 2008

Soy Santa Brígida de Suecia quien os habla, y lo hago con inmenso amor desde el Cielo

Por sus frutos los conoceréis, dice el Señor. Hermanos míos, soy Santa Brígida de Suecia quien os habla, y lo hago con inmenso amor desde el Cielo. Me comunico con vosotros para deciros que esa frase evangélica os dará mucha luz sobre las personas y sacerdotes que tratéis, porque ciertamente, un árbol malo no puede dar frutos buenos y un árbol bueno nunca dará frutos malos.

Hermanos, los frutos son los del Espíritu Santo, y ellos, os deben de llevar a valorar si esas almas están en la línea de Dios o van por senderos erróneos. Yo, vuestra hermana celestial, os hablo.

Debéis acercaros a árboles buenos para que lo que os den sean frutos de santidad y no frutos del mundo, ni humanos, así pues hermanos queridos, analizad lo que os dicen vuestros confesores y pensadlo en el Sagrario, porque a veces un buen consejo puede no ser de Dios, si ese consejo, no tiende a elevar el alma a más alto nivel (de santidad) del que está.

Yo fui esposa y viuda y viví en estrecha unión con Cristo cuando mi esposo falleció. El Cielo también me escogió como instrumento, y de ahí, que mis escritos estén cargados de sabiduría celestial. Fui madre de ocho hijos y mi mayor preocupación era que mis hijos no se perdieran eternamente, como vosotros padres y madres, deseáis lo mismo de los vuestros. Pero Jesús, siempre oye la oración que se hace por la salvación de las almas, y según el fervor, fe y amor con que se haga, así será de efectiva.

Estáis en los últimos tiempos, tiempos de apostasía y desorden moral, vuestra vida interior debe ser más intensa y de más calidad, para que vosotros los elegidos, no quedéis confundidos, así que hermanos, uníos más a Nuestra Madre Celestial, Ella es toda bondad. Vuestra unión a Ella debe ser más estrecha y más de abandono en Su Inmaculado Corazón.

Todos los santos y santas del Cielo estamos a vuestro lado para ayudaros en esta gran batalla del bien contra el mal, pero sabed, que quien se pone del lado del Redentor, siempre vence, porque El es victoria y Satanás es ruina.

Por tanto, no os apartéis para nada de El, no os hagáis concesiones extras de placeres y diversiones terrenales, que vuestra austeridad sea mayor y mayor vuestra disciplina en las costumbres diarias, porque así, estaréis preparados para la gran prueba, que solo la vencerán, quien unido a Cristo Redentor eleve el estandarte del amor y de la fe. Yo, Santa Brígida de Suecia os hablo y os comunico, que mi apoyo lo tendréis siempre. La paz de Dios Altísimo, esté con todos vosotros.

martes, 19 de agosto de 2008

Dictado del 16-8-08

Nadie está libre de pecado, nadie. Siempre que juzgáis a alguien por su forma de ser o sus faltas y pecados, no os dais cuenta de que vosotros, los jueces de vuestros semejantes, tenéis mas faltas que la persona a quien juzgáis o censuráis. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Cuando cometéis pecado y sois conscientes de ello, imploráis la misericordia de Dios y os disculpáis de vuestra flaqueza, pero no sucede así cuando el pecado o las faltas las veis en vuestros semejantes, entonces soy duros en vuestros juicios que siempre, siempre, son equivocados, porque vosotros, hijos de Dios, no veis el corazón ni sabéis de las intenciones del que así actúa, Yo, Espíritu de Dios, os instruyo.

Hijos Míos, sed más misericordiosos con vuestros semejantes, y así, alcanzareis la misericordia de Dios en vosotros. Sois muy tolerantes con vuestras faltas y también con las faltas de vuestros seres queridos, pero no así con vuestro prójimo, que lo censuráis una y otra vez sin pararos a analizar, las circunstancias que le llevaron a cometer esas faltas o pecados.

Os digo que no juzguéis, esto está en el Evangelio y os digo que cuando veáis acciones deleznables de vuestro prójimo, roguéis por ellos a Dios Misericordioso, y pedid por esas almas que andan en pecado y en sendas no cristianas. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Conocerán que sois de Dios, verdaderos hijos de Dios, en esto, en que sabréis disculpar y no juzgareis a vuestros hermanos en Cristo Jesús. Así pues, tomad esta lección que es para todos, porque todos vosotros hijos de Dios, caéis en estas faltas y equivocaciones al juzgar a vuestros hermanos de vuestro entorno. La paz de Dios esté siempre con vosotros. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

sábado, 16 de agosto de 2008

Bienaventurados quienes seáis perseguidos por causa Mía

Circunstancias difíciles y dolorosas, hijos Míos, vais a padecer muchos de vosotros que Me sois fieles, y Me amáis de corazón. Vais a sufrir en vuestro cuerpo y en vuestra alma, porque vais a ser testigos de hechos muy dolorosos, que os harán sentiros impotentes ante tanta injusticia para Conmigo, Dios y Señor, y para todos aquellos que Me aman y Me siguen.

Vais a ver sufrir a sacerdotes leales a Mí y os sentiréis impotentes ante tanta injusticia y estropicio. Por eso, hijos Míos, rezad, rezad, rezad, acudid a Mi Santa Madre cuyo poder solo lo supero Yo. Ella está dispuesta a daros toda clase de gracias y fortaleza, para que podáis soportar la amargura del Getsemaní, que muchos de vosotros, padeceréis por Mi lealtad.

Resistid hasta el final y recordad hijos Míos y siervos Míos, sacerdotes de Dios, que después de Getsemaní, después del Viernes de Dolor, viene el Domingo de Gloria y Resurrección. Porque hijos, el mal no vencerá nunca. A Mí no Me venció y después de que Me mataron, al poco tiempo, resucité. Tampoco vencerá el mal ahora, aunque parezca que sí no vencerá, recordadlo constantemente. Repetiros a vosotros mismos estas palabras: El mal no vencerá nunca.

Yo Soy Jesús, Vuestro Hermano y Redentor, pero Soy también Dios y todo lo puedo. Protejo y cuido a todo aquel que Me ama y Me sigue y, no permitiré que os hagan más daño del que podáis soportar, y aplicaré esos sufrimientos que padeceréis, para mayor corona en vuestras almas.

¡Ay de Mis elegidos! Ellos serán blanco para los malos que se ensañaran en los elegidos: obispos, cardenales, sacerdotes, fieles, religiosos, religiosas, consagrados, lideres apostólicos, instrumentos. ¡Ay de Mis elegidos! Pero Yo estaré a vuestro lado cuidando de que no os toquen ni un cabello más de lo permitido por el Cielo, porque sufriréis sí, pero no sucumbiréis a la traición, ni al error, ni al engaño, a causa del temor que os produzcan los eventos que viviréis. Por tanto, hijos, entrenaros ya con la oración, el retiro, el rosario, la lectura espiritual, y veréis como vencéis con Mi gracia todo el mal que por Mi causa os quieran hacer.

Recordad: Bienaventurados quienes seáis perseguidos por causa Mía, porque de vosotros es el Reino de los Cielos. Yo, Jesús, os hablo.

miércoles, 13 de agosto de 2008

Dictado 7-8-08

Hijos Míos, llevamos mucho tiempo, años y años dándoos del Cielo avisos y advertencias, consejos e instrucciones, y no os movilizan a la conversión verdadera de corazón, al cambio de vida, desechando los malos hábitos y cambiándolos por costumbres sanas y santas. El Cielo se vuelca -como nunca en la historia se ha volcado- en comunicaros cosas que os ayuden a ganar la vida eterna, pero parece que hablamos en vano.

Analizáis todo menos lo que tenéis que analizar que son los comunicados. Miráis si el instrumento es bueno o es mediocre. Si lo que se recibe lo leen muchos o no. Si los mensajes son expresados con una retórica de calidad o vulgaridad, pero no analizáis el contenido que es lo que tenéis que analizar, y esto, va también para los sacerdotes que muchos de ellos ante la insignificancia o sencillez del instrumento, ya de antemano rechazan los mensajes.

Si fuera un obispo quien los diera seguro que se los creerían, pero se olvidan de que Yo, Jesús, dije: Gracias Padre por haber revelado estas cosas a los pequeños. Es triste y muy doloroso cuando el Cielo ve las pocas conversiones a la vista de nuestros comunicados, es triste querer salvaros y vosotros no poner nada de vuestra parte. Yo quisiera que creyerais en todo esto, pero si lo creéis y no lo ponéis en práctica, es como si os avisáramos de una catástrofe y no buscarais medidas de prevención.

Hijos y hermanos Míos, Mi Padre Eterno se vuelca en daros gracias extras para vuestras almas raquíticas por falta de alimento espiritual. Habéis dejado la lectura del Evangelio, recibís los sacramentos sin las debidas disposiciones y vivís una religión tan mediocre que no os aprovecha para nada, porque no vivís Mis cosas con el corazón, sino en la rutina y en la mediocridad.

Así pues hijos, ¿qué más os puedo decir? Mi Madre se comunica por todas las partes del mundo pero son pocos los que la escuchan, porque escucharla es poner en práctica sus enseñanzas y consejos. Yo, Jesús, os hablo.

Que a todo aquel que desee de verdad la conversión de costumbres y de vuelta a Mí, Dios y Señor, tenga la bendición de la Santísima Trinidad. Yo, Jesús, os hablo.

lunes, 11 de agosto de 2008

Venceré con todos los coros ángelicos que el Altísimo pondrá en mis Milicias

Dios es el Padre Universal de todo el mundo. El es un Padre que mira las necesidades de Sus criaturas. El provee de todo a las personas y, no hay un segundo que aparte Su mirada de ellas.

Soy Miguel, el Arcángel que se opone al demonio. Yo obedezco a Dios, ¡al Altísimo! y a la Reina Nuestra y lo hago con inmenso amor. Voy a librar en vuestro mundo una terrible batalla, la batalla del bien contra el mal y lo haré por orden del Altísimo.

Aquellos mis devotos y todos cuantos me honran con medallas, estampas, novenas, coronillas, ya están bajo mi amparo. Ellos ya no tienen que temer porque yo los protejo y si ellos me han escogido a Mí, (en sus devociones) yo, ya no los dejo.

Yo venceré con todos los coros angélicos que el Altísimo pondrá en mis Milicias, pero necesito que quienes ya me honran, me den a conocer a otras muchas almas y a sacerdotes, porque ellos deben saber, que soy el Cabeza que el Altísimo ha escogido para esta batalla del bien contra el mal. Todos venceremos.

sábado, 9 de agosto de 2008

Yo, Tomás de Aquino, teólogo y doctor de la Santa Madre Iglesia, me comunico con vosotros

Si alguna vez alguien os dijera porque creéis que vuestra religión es la verdadera ¿quién sabría responder adecuadamente? Yo soy Santo Tomás de Aquino, el teólogo más grande que hasta ahora ha tenido la Santa Madre Iglesia.

Me pasé mucho tiempo estudiando las Sagradas Escrituras y tratando de saber el transfondo que muchos versículos o enseñanzas tienen. Oraba sin cesar para tener la luz del Espíritu Santo, del Espíritu de la Verdad, y aún así, siempre temía poder equivocarme en la teología y en las cosas de Dios.

Hoy sucede que cualquier persona, instruida o no, pretende saber más que los grandes doctores que ha dado la Santa Madre Iglesia, como San Agustín u otros, y hoy, cualquier persona que no sabe ni lo más elemental de la fe, pretende explicar las Sagradas Escrituras como si éstas fueran algo que se explica así como así.

Para adentrarnos en las Sagradas Escrituras hay que orar mucho y vivir con un corazón limpio de egoísmo, lujuria y soberbia. Dios se revela a los pequeñuelos y oculta sus cosas a los sabios y prudentes, (Mateo 11, 25) y así, un alma pequeña como la de Santa Teresita (del Niño Jesús) puede estar llena del Espíritu de Dios y tener luz en abundancia para las cosas de Dios, porque cuando se vive sin pecado y por y para Dios, Dios mora en el alma y le da parte de Sus atributos, entre ellos la sabiduría divina.

Hermanos en Cristo Jesús, vais a tener batallas duras que librar, porque hay en la Santa Madre Iglesia muchísimos seudos teólogos que no solo no saben explicar la Palabra de Dios, sino que la deforman según ellos quieren entenderla, pero que nada tiene que ver con el verdadero criterio de Dios.

Debéis instruiros, debéis consultar y leer libros que son desde hace siglos alimento para las almas, porque si no estáis instruidos, caeréis en masa en los errores y engaños que os van a introducir sutilmente y, que ya están introduciendo. Yo, Tomás de Aquino, teólogo y doctor de la Santa Madre Iglesia, me comunico con vosotros. La paz de Dios esté siempre con vosotros.

jueves, 7 de agosto de 2008

Dictado 4-8-08

Hijos de Dios, el tiempo pasa, los días se suceden y vosotros cristianos no cambiáis de proceder. Seguís con los mismos pecados, con las mismas rencillas, con las mismas criticas y no hacéis nada por enmendaros, así la gracia de Dios cae en vano en vuestras almas pecadoras.

No queréis enmendar vuestras vidas que no dan gloria a Dios, y encima, tenéis afán por leer estos mensajes que de nada os sirven, solo para ser más culpables a los ojos de Dios Todopoderoso, porque sabiendo como sabéis el remedio, no lo queréis poner en práctica.

Sois como las vírgenes necias que no tuvieron sus lámparas preparadas y las sorprendió el esposo sin el aceite. Vosotros hijos de Dios, debéis de despertar de vuestro letargo y luchar contra vuestra desidia, Yo, Miguel Arcángel, siervo de Dios, os hablo.

¿Hasta cuando va a durar vuestra indiferencia a los avisos de Dios? Vosotros pedís favores al Cielo y queréis que el Cielo os responda pronto, e insistís una y otra vez para conseguir el favor que pedís, pero sois sordos y duros de corazón a los avisos y advertencias del Cielo.

Tenéis la oportunidad de arreglar vuestra alma y ponerla en la amistad de Dios y no lo hacéis ¿Cómo se puede ser tan necio? Pedid hijos de Dios ayuda a vuestros ángeles custodios, que desean que los invoquéis, para ayudaros en vuestras necesidades espirituales y también en las materiales que no vayan contra Dios Omnipotente.

Hijos de Dios, Yo, Miguel Arcángel, os pido vuestra conversión. Poned de vuestra voluntad para ello, limpiad vuestra alma de podredumbre y maldad. La paz de Cristo Redentor os alcance. Yo, Miguel Arcángel, os hablo

martes, 5 de agosto de 2008

Yo, Espíritu Divino, hago llegar una oración al alma más lejana e ignorada del planeta, porque en las cosas de Dios no hay distancias

Los recuerdos santos y buenos, traen a las almas rememoraciones que pueden ayudarlas en la vida de santidad, Yo, Espíritu Divino, os hablo. Así, una canción espiritual que en el pasado oyó una persona, al recordarla o volverla a oír, puede ser un empujón para iniciar una vida de reconversión o hacer un acto de amor a Dios. Y lo mismo una peregrinación, o unos momentos de adoración al Santísimo que tiempos atrás hiciera el alma, al recordarlos, puede ser como la hebra que tire para iniciar de nuevo una vida espiritual, Yo, Espíritu Divino, os hablo.
Por eso, hijos de Dios, debéis tener vivencias sanas y santas que queden en vuestra memoria, y a veces, pudiera suceder, que en el lecho de muerte recordándolas, sea el estímulo para volver el rostro a Dios.
En la vida espiritual o del espíritu, todo sirve, todo lo aprovecho Yo, Espíritu Divino, para tocar a la conversión o reconversión a un alma. De ahí, que los niños deben tener vivencias sanas y santas porque ellos más que nadie captan las cosas y las conservan con viveza en su memoria, y lo mismo, que actos violentos o traumáticos a un niño le pueden marcar en la vida y en la personalidad, las vivencias espirituales santas, también les pueden influir en su vida y personalidad positivamente.

Nada se borra en el presente eterno de Dios. El todo lo ve desde el primer siglo hasta el último. Cada acto, cada palabra, cada pensamiento, todo lo ve Dios Todopoderoso y todo lo conoce. Por eso, debéis de hacer actos de fe, esperanza y caridad, actos de amor a Dios, para que vuestra balanza de la vida se incline siempre hacia el bien, venciendo de esta forma, el mal que hicisteis o el bien que dejasteis de hacer.

Sed universales en vuestras acciones, no pidáis solo para vosotros mismos, Yo, Espíritu Divino, hago llegar una oración al alma más lejana e ignorada del planeta, porque en las cosas de Dios, no hay distancias, valen las intenciones por quienes se ofrezcan, y así, si rezáis por un alma que reside en otro extremo de la tierra y no sabéis su situación espiritual, aunque sea pagana Yo, Espíritu de Dios, llevo esa oración a esa alma que alguien en el otro punto del planeta se acordó de ofrecerle.

Deseo que asimiléis estos escritos que el Cielo os da para vuestro alimento y para instruiros. No los leáis deprisa. Meditadlos, llevadlos a la oración y meditadlos, porque Yo, Espíritu de Dios, también os daré Mi luz para que al meditarlos se amplíen en vuestra mente, los conocimientos del Cielo. Paz a todos vosotros que venís a tomar alimento de estos mensajes que el Cielo os da. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

domingo, 3 de agosto de 2008

¡Haced lo que El os diga!

Sí, hija Mía, sí, Yo, María Santísima, tu Madre y Madre de la Iglesia, quiero hablarte.

He escuchado tu oración y Me agrada que lo que Mi Hijo te sugiere lo pongas en práctica, porque El, hija Mía, es el Buen Pastor que guía como nadie a las almas. Por eso, debéis de poner en práctica lo que El sugiera, (porque) siempre os trae grandes beneficios, beneficios que se extienden a la Santa Madre Iglesia.

Hija Mía e hijos Míos que leéis estos mensajes, os lo digo como lo dije en las bodas de Caná: ¡Haced lo que El os diga! Porque hacer lo que El diga trae inmensos bienes a las almas, la vuestra propia y a todo el Cuerpo Místico de la Santa Madre Iglesia. Pero también hijos Míos, hacer lo que Mi Divino Hijo diga, trae también inmensos bienes a las almas que aun no pertenecen al Cuerpo Místico y que no están bautizadas.

El bien atrae el bien a la humanidad, es una regla de lo más elemental, siempre, siempre, se recoge lo que se siembra, y quien siembra o hace el bien en privado o públicamente, cosecha bien, en privado o públicamente. Yo, María, la Inmaculada Concepción, os hablo.

Hijos Míos, rezad sin cansaros, no dejéis en vuestras vacaciones el rosario, si no lo podéis rezar seguido, hacedlo por partes, pero no dejéis en vacaciones las cosas de Dios Todopoderoso.

Así que rezad, haced visitas al Santísimo en vuestras vacaciones, no penséis solo en disfrutar, pensad también que el alma cada día debe tomar su alimento y debéis regarla con rezos, Eucaristías, visitas al Sagrario y otros. Yo, Vuestra Madre Celestial, os hablo y os guío por los caminos de Dios, para que un día, lo gocéis en la visión beatifica y gocéis de (Mí) Vuestra Madre Celestial, que os espero con amor y (con) los brazos abiertos. Yo, María de Nazaret, os hablo. La paz de la Santísima Trinidad, esté con todos vosotros.

viernes, 1 de agosto de 2008

Dictado del 31-7-08

Sí, hija Mía, sí, pídeme por todos los sacerdotes porque esa oración Me agrada sobremanera y siempre, siempre, la escucho para hacerla efectiva. Ellos Me representan y ya ves como algunos lo hacen, a Satanás representarían con más perfección que a Mí, el Hijo de Dios.

Todo esto lo ve Mi Padre y su ira se enciende porque ve las negligencias, la tibieza, la perversión de muchos de ellos que en vez de edificar a Mis almas, las corrompen.

Si tu hija Mía, supieras lo que Yo sé, a pesar de tu miseria, no podrías soportar tanto mal, porque ni siquiera, estás preparada para tanto mal, ni tu, ni muchísimas almas Mías que al igual que tu, rezan por los sacerdotes.

Ofreced, hijos Míos, también sacrificios por ellos. Privaros de placeres lícitos porque sé, hijos Míos, que de los ilícitos ya os priváis. Un vaso de agua que no bebáis en momentos de sed, un periódico que no leáis en favor de los sacerdotes, un refresco que os apetezca, son cosas pequeñas que Me agradan pero que unidas a Mis méritos infinitos, Yo las aplico para los sacerdotes. Sí, hijos, haced penitencias por los pecadores, pero sobre todo, por los sacerdotes pecadores, que son legiones, ya que ellos mismos no se aplican lo que predican, no confiesan, no viven Mi Evangelio y tantas otras cosas.

Pero no creáis que todos son así, tengo también legiones de sacerdotes que Me aman y sufren por Mi causa. Los hay de todas las edades, jóvenes, de mediana edad y ancianos. Ellos Me consuelan como nadie, porque veo sus sufrimientos y sus lágrimas, que a solas, derraman por Mi causa y por la Santa Madre Iglesia.

Rezad también por ellos para que la corrupción no los alcance y se mantengan fieles a Mí hasta el final de sus días. Sí, hijos, rezad siempre y mucho por los sacerdotes que Yo bendigo con creces lo que hagáis y recéis por ellos. Yo, Jesús de Nazaret, el Unigénito, Vuestro Hermano, os hablo. Mi paz a quien lea, crea y propague estos Mis escritos.

jueves, 31 de julio de 2008

Dictado del 26-7-08

Son de fiar las almas que viven despegadas de las cosas del mundo y anteponen las de Dios a las suyas personales, Yo, Espíritu de Dios, os hablo. Hay almas que entendiendo suficientemente lo que es Dios y lo que es el mundo, buscan cumplir lo primero de todo las cosas de Dios sin importarles las suyas propias, o relegando éstas, a un segundo plano. Esas almas que han entendido mejor que nadie el primero de los mandamientos, lo ponen en práctica, aún a riesgo, de ser criticadas por su propia familia y amistades.

Las llaman exageradas, radicales, fanáticas y otras muchas cosas más, pero son ángeles terrenales que comprendiendo la grandeza y dignidad de Dios, lo ponen en primer lugar en su vida por encima de todas las cosas, incluso de su salud.

Esas almas van directamente a la gloria porque se esforzaron en servir a Dios por encima de todo, con gran esfuerzo por su parte y salvando bastantes obstáculos. Si bien, tienen faltas y acciones que purificar, suelen ser purificadas en esta vida para librarles del Purgatorio, porque por poco que ellas estuvieran (en el Purgatorio) siempre es más padecimiento que el sufrimiento más grande de esta vida.

Esas almas viven por y para Dios y por su amor no les importaría dar la vida o perder algún miembro de su cuerpo, o ser mártires, porque aman a Dios con amor de justicia por ser El quien es. Esas almas si reciben favores o dones (del Cielo) todo lo atribuyen a la bondad infinidad de Dios y no a sus méritos. La Santísima Virgen amó así a Dios Todopoderoso. Su Corazón era una tea encendida en el fuego (del amor) divino. Era difícil estar a su lado y pasar desapercibido el amor inmenso que tenía al Creador. Sus padres, familia, vecinos, sentían que era un alma especial, exquisita y algo percibían del fuego del amor divino que invadía a la Virgen.

Hijos de Dios Altísimo, vuestro premio es este amor a Dios por encima de todas las cosas, ya se os ha dicho en otros mensajes, pero es tal el tesoro que esto supone para el alma y la Santa Madre Iglesia, que os exhorto a que Me lo pidáis. Me pidáis a Mí, Espíritu de Amor, que aumente vuestro amor a Dios, y amándolo a El, amareis también a las almas, porque comprenderéis que son criaturas o hijos de Dios.

Yo, Espíritu Divino, Espíritu de Amor, os hablo. (Os doy) la paz inefable de la Santísima Trinidad y de María Santísima que fue brasa encendida de amor al Creador.

lunes, 28 de julio de 2008

Será como un carruaje que os haga avanzar más sin cansaros, en la vida de Dios y Sus leyes

Es indispensable para llegar a la perseverancia final, elaborar un minucioso plan de vida espiritual donde se cumpla fidelísimamente lo expuesto en el. Porque hijos, con rezos aislados, hechos de vez en cuando, no vais a conseguir mucho, puesto que es el entrenamiento lo que hacer ganar la carrera.

Yo Soy Jesús de Nazaret quien os habla y os enseño como Buen Maestro lo que tenéis que hacer para ganar la gloria, y llegar al final de vuestra vida, en la perseverancia a Mí y en Mi gracia.

Hijos Míos, es cierto que se salvan muchas almas por Mi misericordia, almas que llevan una vida sin ninguna espiritualidad y sin haber cumplido los mandamientos de la Santa Madre Iglesia, pero esas cosas pertenecen a Mis misteriosos designios, porque si no salvaría almas por Mi misericordia, entonces el Cielo estaría vacío. Pero esas almas que se salvan por los rezos y sacrificios de otros, tienen luego un largo y penoso purgatorio, de ahí, que es mejor que ya en esta vida os elaboréis un plan (de vida) espiritual que os sea llevadero y al que debéis de ser fieles rigurosamente, porque esa fidelidad y constancia, os harán avanzar mucho en la vida de la perfección. Yo, Jesús de Nazaret, el Maestro, os hablo.

La Misa es para Mi y para la Santa Madre Iglesia el bien mayor que podéis hacer. Oír Misa cada día en las mejores disposiciones, es un acto que Me da mucha gloria y que os beneficia mucho a vosotros mismos y a otras muchas almas, pues su valor es infinito.

Yo Soy la Víctima Santa e Inmaculada que se ofrece y el sacerdote eterno. El rosario a Mi Santa Madre es una devoción que trae muchas gracias y bendiciones a quien lo reza y en donde se reza. Recordad hijos sus promesas. Ese acto de piedad no debe faltar en la vida de ninguno que quiera llegar a la perseverancia final, porque el rosario honra a Mi Madre como ninguna otra devoción. Ella lo inspiró y a Satanás le repele, porque es un rezo muy mariano y el odia a Mi Santa Madre.

Todo lo demás que hagáis en ese plan de vida espiritual, debéis cumplirlo, por eso, comprometeos a lo que podáis cumplir, si bien, podéis hacer luego extras en ciertas épocas del año: Semana Santa, Adviento y otros.

Os hablo hijos Míos como si estuviera delante de vosotros, para que lleguéis sin dificultad al final de vuestras vidas, en la perseverancia en Mi gracia y en Mi amor. Ese plan de vida espiritual será para vosotros como un carruaje que os haga avanzar más y más sin cansaros, en la vida de Dios y Sus leyes. Yo, Jesús, Vuestro Maestro, os hablo y os instruyo. Tomad hijos Míos estos consejos que os doy y ponedlos en práctica pues si sabiendo el remedio para crecer en santidad no lo ponéis en práctica, este mismo mensaje se puede volver contra vosotros el día del juicio final. Todo plan de vida espiritual debe incluir la confesión sacramental asidua. Yo, Jesús, os hablo y os bendigo. Mi paz esté con vosotros.

sábado, 26 de julio de 2008

¡Cristianos! debéis de colaborar con el Cielo en la salvación de las almas

Antes del amanecer de un nuevo día muchas, muchas almas caerán en el abismo eterno. Almas de vuestro entorno, almas de vuestros familiares, almas de vuestro trabajo, almas que conocéis, Yo Miguel Arcángel, os hablo.

Esas almas muchas de ellas, podrían haberse salvado si vosotros que os mantenéis fieles a Dios, hubierais rezado más por ellas y aplicado penitencias y Eucaristías. Pero vosotros hijos de Dios, estáis pendientes de vuestros problemas y necesidades y os olvidáis de los pecadores.

Ya Nuestra Señora de Fátima vino a deciros que hicierais penitencia por los pecadores y rezarais por ellos, porque son muchos los que se condenan. La Sangre del Cordero se malogra en esas almas y la Virgen Purísima llora amargamente por los hijos e hijas que pierde.

¡Cristianos! debéis de colaborar con el Cielo en la salvación de las almas. Vuestro interés y celo apostólico no quedará baldío (estéril). Rezad hijos de Dios por los pecadores, son muchos de ellos los de vuestro entorno. Aplicad en vuestros grupos de oración rosarios y Vía Crucis por ellos, esos rezos son como canales para que les alcancen la gracia de Dios.

¡Sacerdotes! ofreced vuestras misas por esas almas por las que nadie reza. Son los presos, los malos gobernantes, los criminales, los violadores, pedófilos. Debéis aplicar preces por ellos porque son también hijos de Dios, redimidos con la Sangre del Cordero.

Sus ángeles esperan que los invoquéis para ayudarles a la salvación eterna. Rezad a sus ángeles, a sus patronos, a mí, siervo de Dios y siervo vuestro. Yo, Miguel Arcángel, os hablo. La paz de Dios Altísimo, sea con vosotros.

miércoles, 23 de julio de 2008

Dictado del 22-7-08

Todos los hechos y cosas que os estamos anunciando en diversos mensajes que doy por todo el mundo, sucederán, y es por ello, que os lo anunciamos para que estéis prevenidos y preparados. Yo, Jesús, os hablo.

Si bien, vuestros rezos y penitencias pueden suavizar en cantidad la gran tribulación, pero hijos, rezáis muy flojamente y no sois constantes, Yo, Jesús os hablo.

Algunos mensajes que doy por medio de otros instrumentos están dichos en metáforas, pero no todos los mensajes hablan en metáfora, por eso, debéis de pedir a Mi Santo Espíritu la luz del discernimiento para que podáis entender cuando el Cielo se comunica en metáfora y cuando habla en la cruda realidad. Pero una realidad es autentica, y es, que debéis de rezar aún mas, mucho más y renunciar a placeres lícitos como playas, televisión y otros, porque esas renuncias serán aplicadas a fortaleceros en los tiempos de prueba que esta humanidad va a padecer.

¿Cómo debemos hablaros hijos Míos? Os hablamos y decimos lo que tenéis que hacer y no os despertáis de vuestro letargo. Tenéis que aumentar en vuestra vida espiritual más rezos y más ratos de oración y los que ya lo hacen, tienen que mejorarlos y no distraerse, porque esos rezos y oración son siembra beneficiosa y lluvia para los acontecimientos que vendrán. Es como si guardareis alimentos en una alacena para luego en tiempos de escasez tomar de ellos, pues así, rezar, u orar, (o hacer) penitencias, todo es almacenado en el Banco Celestial para aplicarlo en tiempos de tribulación. Yo, Jesús Vuestro Dios y Redentor, os hablo.

Invocad y ofreced también rezos y actos de piedad a mi padre terrenal José, él espera deseoso que le pidáis cosas para complaceros y ayudaros, pues la grandeza de Mi padre José, aun no está del todo demostrada, ni conocida. Pocos santos han entendido lo que es San José unido estrechamente a María Santísima. Son dos columnas fortísimas para sostener y ayudar a la Santa Madre Iglesia y todos sus hijos. Así pues, hermanos queridos, seguid estos consejos que os doy y que el amor inmenso que el Cielo os tiene os da para vuestro bien y santidad. Yo, Jesús, os hablo y os doy Mi paz y Mi amor infinitos.

lunes, 21 de julio de 2008

Poderosa oración a San José

Glorioso Patriarca San José, cuyo poder sabe hacer posible las cosas imposibles, venid en mi auxilio en estos momentos de angustia y dificultad. Tomad bajo vuestra protección las situaciones tan serias y difíciles que os encomiendo, a fin de que tengan una feliz solución.
Mi bien amado padre, toda mi confianza esta puesta en Vos. Que no se diga que os he invocado en vano, y puesto que, Vos podéis todo ante Jesús y María, mostradme que vuestra bondad, es tan grande como vuestro poder. Amén.

domingo, 20 de julio de 2008

Tenéis que informar de que Mi Padre Eterno va a castigar a esta humanidad que se mofa de Sus leyes. Escribid sobre ello, editad folletos

Hasta entonces no se verán las cosas claras ni las cosas como son en realidad, pues las almas viven embotadas en vicios y en costumbres corruptas, como en ninguna otra época ha existido, Yo, Jesús de Nazaret, os hablo.

Hijos Míos, hermanos queridos de Mi Divino Corazón, Me dirijo a vosotros Mis fieles que creéis estos mensajes y otros muchos que doy por otras partes del mundo, a diversos instrumentos. Vosotros hijos amados que creéis en los últimos tiempos, Me dirijo para comunicaros que las almas de vuestro entorno, familiares, vecinos y compañeros de trabajo o de estudio, viven embotados por el vicio y el pecado, pues no pueden ver nada de Dios las almas que viven en cenagosas oscuridades, porque el pecado y la corrupción son tinieblas absolutas para el alma.

Pero hay otros muchas almas en vuestro entorno que tienen algo de luz, y esa luz que aún conservan, se puede reavivar fácilmente si le habláis misericordiosamente de los tiempos de prueba que van a venir a esta humanidad pervertida y anticristiana. Habladles oportunamente, no desaprovechéis cualquier ocasión, informadles adecuadamente, sin incitar al temor, pero sí a la reconversión de su vida a Dios. Ya os lo he dicho en otros mensajes y ahora os lo vuelvo a decir, tenéis que informar de que Mi Padre Eterno va a castigar a esta humanidad que se mofa y desprecia Sus leyes, cambiándolas por leyes de muerte eterna.

Escribid sobre ello, editad folletos en que expliquen eficazmente las cosas, dar un folleto es mas fácil que dar una plática. Hijos, Yo no Me callo recorro el mundo y Me valgo de cientos de instrumentos. No os calléis tampoco vosotros. Editad mensajes, no todos, pero sí los más alarmantes y los más apremiantes, para que nadie diga luego que no sabía nada y que nadie les avisó. Dadlos a Parroquias, a catequistas, a los fieles cristianos que adormecen en la tibieza y el pecado. Haced folletos bien documentados de forma que se avalen con las propias Escrituras, donde todo esta puesto y, no temed que nadie apagará vuestras voces. Yo, Jesús os hablo.

Haced con vuestros hermanos lo que quisierais que hicieran con vosotros, pues algunos, sí es verdad que están en las tinieblas porque nadie les instruyó en Mis verdades, y porque nadie, les habla de los tiempos que van a venir y que ya están cerca. Por tanto, hijos e hijas Yo Mismo bendeciré esa labor altruista. No cobréis por ellos, y si lo hacéis, que sea un módico precio para evitar abusos. Hijos, sois Mis apóstoles de los últimos tiempos, vuestra recompensa será inmensa por servirme en tiempos de degradación y apostasía. Dirigiros a Luis Eduardo López Padilla para que os de documentación adecuada, Yo, Jesús, os hablo.

Este mensaje va dirigido a todo el que lo lea, no va solo a un determinado grupo, sino a todo aquel que pueda y quiera hacer algo por las almas en estos últimos tiempos.