
Adulan a los párrocos, colaboran en las parroquias, sirven en los grupos de oración y hasta engañan a sus componentes haciéndoles creer que son buenos y entregados apóstoles, pero luego viven la mentira, la hipocresía y ven en su soledad películas pornográficas, tienen deseos carnales e impúdicos y aman los fines terrenos muy por encima de los celestiales. Yo, Jesús, os hablo.
Ellos os pueden engañar a vosotros almas de buena fe y de rectas intenciones, pero a Mi no Me engañan porque veo sus corazones podridos por los pecados ocultos de pensamientos y deseos malos, y ellos tienen conciencia de que son mala hierba que algún día eliminaré de Mi Cuerpo Místico, pero no posponen su actitud, porque el vicio les puede más que la virtud, y cada vez, se adentran más en sus vicios degenerados y están más lejos de la virtud, la cual odian, pero que simulan públicamente de que la practican. Son hijos de Satanás, esbirros de el, porque hacen su voluntad y no la Mía. Para esas almas pecadoras y viciosas Yo propongo el amor sincero y servicial a Mi Santa Madre. Si aman a Mi Madre y Suya, no serán tan desleales a Mis leyes y mandamientos, pero todo lo que sea un esfuerzo de su voluntad lo posponen, porque no quieren cambiar a pesar de que Mi Santo Espíritu les toca el corazón una y otra vez.
Pedid por estas personas que están en vuestro entorno pero que no sabéis quienes son. Yo sí que lo se y Mi Santa Madre también. Pedid de corazón por ellos para que nosotros les apliquemos vuestros rezos y puedan algún día reconvertirse y arrepentirse de sus deleznables conductas. Yo, Jesús os hablo y os prevengo.
La cizaña, hijos Míos, crece junto al trigo pero en su día se separarán los verdaderos granos (de trigo) de Mi Santa Iglesia y se quedará la cizaña que quiso confundir a Mis verdaderos hijos, con sus disimulos y su vida aparentemente cristiana pero repugnante ante Mis Divinos Ojos. Sin embargo, ved que Mi Misericordia es infinita, y mientras haya vida se pueden acoger a esta Misericordia si Me piden perdón y gracia a Mí que Soy un abismo insondable de Amor, Bondad y Misericordia. Yo Jesús, Vuestro Salvador, os hablo y os bendigo. Mi paz este con todos vosotros.