
Tened cuidado hijos Míos, con las fechas que os dan, porque no son fechas reveladas por Mí. Puede un instrumento ser auténtico pero equivocarse o mal interpretar a la hora de recibir, por tanto, no especuléis con fechas, ni horas, solo estad atentos a los signos de los tiempos y estad preparados de cuerpo y de alma para los acontecimientos.
Pero hijos, vosotros que vivís todo lo anunciado en las Escrituras y comunicados celestiales, no tengáis miedo, ni ninguna clase de temor por lo que venga, pues Yo os daré más gracia para que soportéis las pruebas, y para que además, ayudéis a los hermanos que os ponga cerca. Yo, Jesús, os hablo.
Dile a Mi hijo Gustavo que bendigo el folleto que está haciendo y que sepa darlo, es decir, que no lo de a quien no lo sepa apreciar, porque sería lo mismo que dar un trozo de pan a un hambriento que lo rechazara.
El alimento del Cielo debe darse a quienes deseen tomarlo, si bien, hay almas que ignoran estos eventos, son ellas las que deben de tener esos folletos y conocer los mensajes, ya que no están de mala voluntad en la ignorancia y no han tenido ocasión de conocer todo lo anunciado.
Hijos Míos de Mi Divino Corazón, no sabéis bien lo que os amo. A todos os miro complacido y os bendigo constantemente, porque miráis por Mi gloria y deseáis extender Mi reinado con amor y celo apostólico. Así que hijos, seguid trabajando en Mis filas, burlando así las sugerencias y engaños del Maligno, que Yo como Buen Pastor, no permitiré que quedéis confundidos ni afectados por el error y el engaño satánico. Yo, Jesús, Vuestro Hermano y Vuestro Salvador, os hablo, os instruyo y os bendigo. Junto a Mí, Mi Santa Madre que siente por vosotros los mismo que Yo. Jesús de Nazaret.