sábado, 8 de noviembre de 2008

Cada uno de vosotros debe ser el sacerdote que Yo requiero, y seréis, verdaderos focos de luz para esta sociedad que anda en tenebrosas oscuridades

Hijos amados de Mi Divino Corazón, Soy Yo, Jesús, quien os habla. Se que muchos de vosotros estáis esperando que esta Obra de Amor que Yo proyecto empiece ya a funcionar, pero hijos, cada uno de vosotros debe ser ya el sacerdote que Yo requiero y debe hacer y ser como Yo lo he pedido, un sacerdote de Dios, de forma que todo lo que haga bajo Mi mirada, Me de gloria, así lo deseo, que Mis sacerdotes lo mismo en público con feligreses, con sus obispos, con sus hermanos de ministerio, o estén solos, en su cuarto, en su despacho, o en oración, sean en todo momento santos, porque ellos están revestidos de Mí, que Soy tres veces Santo y deseo que ellos sean otro Cristo.

Cuando Mi Padre contempla a un sacerdote si Me ve en él, Su Corazón se alegra porque verme a Mí en Mis hijos y siervos, le da una gran alegría y El los colma de gracias y bendiciones como si de Mi Mismo se tratara. Así pues, hijos Míos, sacerdotes de Dios, sacerdotes de Ministri Dei, sed santos en cada instante y veréis como los frutos en las almas no se hacen esperar. Primero debo ser Yo en vuestras vidas, en vuestras cosas, después si os sobra tiempo, podéis emplearlo en vuestros gustos, deportes, paseos u otros, pero antes de nada Mis intereses, ya que lo que vosotros no hagáis, no se hará en vuestro entorno y las almas deben de tener asistencia asidua, porque os he dado la vocación para que las guiéis hacia Dios y no podéis desentenderos de ellas.

Sois Mi imagen, Mis representantes, por eso hijos Míos, os daré toda clase de gracias, no deseo que carezcáis de ellas para que las empleéis en el bien de las almas, pero vivid vuestra fe en consecuencia, es decir, que viváis Mi Evangelio en todas las facetas de vuestra vida. Sed humildes y muy prudentes con vuestros superiores, ya lo he dicho en otra ocasión pero os lo recuerdo, porque la memoria humana a veces, es frágil y olvida fácilmente. Acudid a Mí no como vuestro jefe o juez, sino como Vuestro Hermano que os llama y desea que compartáis Conmigo vuestras confidencias, incertidumbres, necesidades, ilusiones, deseos. Amadme como Yo os amo, sin condición, y seréis verdaderos focos de luz para esta sociedad que anda en tenebrosas oscuridades. Yo, Jesús, Vuestro Hermano, Vuestro Salvador, os hablo y os doy Mi paz.

jueves, 6 de noviembre de 2008

Ven a Mi sitio y piensa que Soy muy olvidado y repárame según sea tu amor

Ven a Mi sitio (1) y piensa en que Soy muy olvidado y repárame según sea tu amor y dame un poco de sal, de sal, de sal.

Ven a Mi Corazón y di que te amo y que Soy el creíble de todos y Soy (Alfa) y Omega, (2) y verás el venir de los tiempos y será como un acto de veracidad y verás el Cielo de tu Rey y serás como el pájaro de cuco que vuela a las alturas de Dios y que sube al Monte de las Bienaventuranzas y siguen al Buen Pastor que da la vida por sus hermanos.

Dios es veraz, es único y veraz y jamás nadie ha podido decir que Dios no existe, porque no lo pueden demostrar porque Dios es el que Es. Mi mirada es única escudriñando, la única que soporta la verdad de las cosas. Mi vida es infinita y única que es vida de las almas y que soporta la verdad de las cosas.

Rey es Dios y Verdad, Padre de las criaturas, no nacido pero engendrado por Omega (3). Mi amor es eterno y único. Las almas perecen por falta de amor y verdad. Amor puro y verdadero, único en todos los tiempos. Mi amor no se cansa, no termina, no perece, no fenece. Mi amor es divino y colosal, lleno de ternura y de entrega. Es un amor único.


(1) Se refiere al Sagrario
(2) Significa principio y fin
(3) Se refiere a la divinidad de Jesucristo

lunes, 3 de noviembre de 2008

Santuarios de amor en donde Yo resido, son las almas que Me aman

Santuarios de Amor son las almas que Me aman. Yo, Jesús os hablo. El alma que Me ama y que Me lleva en su corazón es un Santuario de Amor en donde Yo resido. Y ante esa alma que Me ama, otras almas sienten que en su interior Me llevan, y en cierto modo, sienten el fuego de su amor hacia Mí que las abrasa.

Por eso, hijos Míos, si Me amáis ardientemente ya estáis evangelizando y proclamándome en vuestra vida Dios y Señor. Mi Madre era un alma silenciosa, de pocas palabras y grandes silencios, pero Su amor a Dios salía a la superficie de Su Ser. Ella vivía en continuo ardor por el amor a Dios, y Sus contemporáneos lo advertían y veían que era un alma encendida en el amor a Dios, y con eso, Ella edificaba porque se convertía en un modelo a imitar.

Todo aquel que Me ama sale a su exterior el amor que Me tiene y edifica sin proponérselo, por eso, cuanto más Me améis más testimoniareis que Yo Soy Dios y Señor y que sacio a las almas que buscan alimento y buscan la razón de su existencia. Yo Soy la razón de la existencia de muchas almas que Me aman y Me ponen el primero en sus vidas, y esas almas por donde van dan frutos, porque otras almas advierten que en su interior existe algo muy grande que Soy Yo.

Hijos Míos, sacerdotes Míos, proclamadme a las almas, hablad de Mi y de Mi grandeza y divinidad, porque todo lo que digáis sobre Mi, siempre será poco. Transmitid a las almas amor hacia Mí, para que beban de esta Fuente Divina que Soy Yo, y ya no deseen beber de otra Agua que la Mía. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo.

Mi Santo Espíritu suplirá en vosotros las palabras que os falten para comunicar Mi grandeza y, Mi Padre Eterno, os bendecirá en abundancia todo lo que hagáis por Mi, pues Yo debo ser la razón de vivir de toda la Humanidad y aquellas personas que aún no Me han encontrado en sus vidas, deben encontrarme, para que su corazón se incline hacia Mi y dejen amores pecaminosos y dañinos para sus almas. Yo, Jesús, os hablo.

Pedidme hijos Míos el don de Mi amor, es el mejor don que a una criatura se le puede dar, pero poned todo lo que esté de vuestra parte para que ese don os sea otorgado más rápidamente. Quien Me ama y vive por y para Mi, ha encontrado un tesoro que ya nunca más querrá dejar y vivirá por y para ese Tesoro Divino que es Mi Sagrado Corazón y Mi Divinidad. Yo, Jesús, os hablo.

Por amor a Mí y por Mi causa, los santos y santas que están en el Cielo volverían a la Tierra a padecer sufrimientos, con tal, de aumentar un poco más el amor hacia Mí. Pues vosotros hijos e hijas que aun vivís y que podéis conseguir esto, pedidlo a Mi Santo Espíritu que El no os negará esta gracia y don inestimable. Yo, Jesús, os hablo. Mi paz a Mis fieles rebaños que leen estos mensajes y los ponen en práctica.

viernes, 31 de octubre de 2008

Dictado del 27-10-08

La Virgen María, Madre de Dios y Madre de las almas, es poderosa en el Cielo, Yo, Espíritu Divino, os hablo. Ella con su “sí” hizo descender a la tierra al Redentor, de ahí, que en el Cielo su poder es incalculable, casi infinito. Porque la Santísima Trinidad le concede todo lo que Ella pide, porque todo lo que Ella pide, está conforme a la Santísima Trinidad, ya que Ella no puede pedir nunca nada que no esté conforme a la Santísima Trinidad, Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Por eso, las almas que le piden cosas que no van en contra de la voluntad de Dios, Uno y Trino, Ella las consigue, pues su mediación es siempre eficaz, es por ello que vosotros almas de Dios, debéis siempre de valeros de María Santísima, puesto que una petición hecha por Su medio es como un atajo para llegar antes y mejor al Trono de la Santísima Trinidad. También los Santos Ángeles y Patronos tienen gran poder ante el Trono de Dios, pero no es igual ni comparable al de la Santísima Virgen María.

Todos los santos del Cielo y los Ángeles son mediadores vuestros ante la Santísima Trinidad, pero tenéis que invocarlos, acudid a ellos, y sobretodo, tened fe en su poder de intercesión. Quien acuda a María Santísima y le pida o le ofrezca cosas, agrada mucho a Dios, Uno y Trino, porque está aceptándola como Madre y Señora, tal y como lo dispuso Dios entre todas las criaturas, y viene a ser lo mismo que decir, que vosotros aceptáis lo que desde toda la eternidad determinó Dios, Uno y Trino. Por tanto, aceptando a la Virgen, aceptáis la voluntad de Dios Todopoderoso, Uno y Trino.

Quien no acepta a María o la degrada o la subestima, no acepta la voluntad de Dios, y degrada o subestima Su santa e irrevocable voluntad, que fue elegirla como Madre de Dios y Señora Vuestra, Reina de los Ángeles.

Lo que hagáis por María a Dios le agrada y Dios mismo acelera todo lo que a Ella le enriquezca o le de más gloria, es por ello, que la petición del 5º dogma es un hecho que desea todo el Cielo, porque todo el Cielo tiene a María Santísima como Reina y Señora, Madre de las almas.

Todo buen hijo e hija que se precie de amar a su Madre la Virgen, debe procurar lo que a Ella le de más gloria y la enriquezca en sus innumerables dones y títulos que ya tiene. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Recogida de firmas

Fieles católicos devotos de Nuestra Madre la Santísima Virgen María, pedimos firmas para que sea proclamado el Dogma de María, Corredentora con Cristo y Medianera de todas las gracias, para enviar a su Santidad Benedicto XVI, en unión de cinco Cardenales que en su día lo pidieron. Quien desee la plantilla para la recogida de firmas, nos ponga un mail y se la enivamos.
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Nombre ---------------------Apellidos---------------- N.I.F. -----------------------------Firma
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miércoles, 29 de octubre de 2008

Soportad pacientemente y sin exasperaros lo que os venga, porque en esa aceptación conformada, estará para muchos de vosotros la salvación eterna

Hija Mía, Soy Tu Madre Celestial que te habla y lo hago también para todo aquel que lea estos mensajes. Todos vosotros que leéis estos mensajes decís que son muy bellos y que os enseñan, pero lo que el Cielo quiere es que los pongáis en práctica, porque si no, es como si habláramos a las piedras.

Hijos Míos, cada día, tenéis más necesidad del auxilio del Cielo para ejercer vuestra vida espiritual y la vida natural, porque las situaciones en esta sociedad cada día se os van a poner más difíciles. Muchos de Mis hijos se están quedando sin trabajo y vuestra economía va descendiendo, y aún hijos Míos, pasareis cosas peores, por eso, os insistimos una y otra vez que acudáis a nosotros, Vuestra Familia Celestial, para que tengáis fuerzas y aliento y no perdáis la fe ante las situaciones tan críticas que vais a padecer, unos más, otros menos, pero todos padeceréis tribulaciones y penurias.

Hijos Míos, tenéis que ayudaros unos a otros en esos momentos de angustia que viviréis. Haced con vuestros semejantes lo que Yo haría en la misma situación. Primero pedid ayuda al Cielo, y después, poned de vuestra parte cuanto sea posible para ayudaros unos a otros. Ahora no sabéis bien de lo que os hablo pero muchos de vosotros recordareis este mensaje y otros que he dado por otras partes del mundo y los entenderéis, (en su momento)

No penséis (únicamente) en vosotros mismos y en vuestros seres queridos, pensad en vuestro prójimo, en el que tengáis al lado y prestadle vuestra ayuda, porque el Cielo no os negará ninguna gracia si para socorrer a otros se trata. Yo, María, Vuestra Celestial Madre, os habla.

Rezadme el rosario ahora y en el futuro, que nada os impida ofrecerme este rezo que está cargado de gracias y bendiciones. Y soportad pacientemente y sin exasperaros lo que a cada cual le venga, porque en esa aceptación conformada, estará para muchos de vosotros la salvación eterna. Yo, María, Vuestra Madre, os habla.

Uniros todos bajo el nombre de Jesús, Mi Divino Hijo, y por El y para El y en El, rezad juntos al Padre Eterno que todo lo puede. De vuestra fe y amor a Dios, dependerá que paséis satisfactoriamente las pruebas que os venga, y ellas mismas, os abrirán las puertas del Cielo. Yo, María Santísima, Vuestra Madre, os hablo. La paz de la Santísima Trinidad esté con todos vosotros.

lunes, 27 de octubre de 2008

Dictado del 23-10-08

La gloria que Dios requiere de sus criaturas es la gloria de ser el primero en sus vidas. Yo, Jesús, os hablo.
Muchos cristianos creen que son buenos porque cumplen con actos de piedad asiduamente y van a misa casi a diario. Pero esos compromisos espirituales que tienen los cumplen si ellos, no les impiden cumplir primero con sus intereses, porque si por ir a misa tuvieran que dejar sus intereses, no irían. Así pues, Me dan a Mí, Su Dios y Señor los que les sobra, pero ellos desean recibir de Mí lo mismo que si Yo fuera el único en sus vidas, y no es así, porque a Mí Me sirven y Me honran condicionadamente, primero son sus intereses o los de sus familiares y después Soy Yo.

Estos fieles Me atan las manos y no puedo darles grandes gracias porque Me han puesto en un lugar secundario en sus vidas, y así, Yo les otorgo gracias también según el lugar en que Me han puesto. Soy Dios y Señor y tengo derecho a ser el primero en la vida de los corazones de Mis fieles cristianos, y cuando esto no es así, ellos recogen frutos según es su amor, y si su amor hacia Mí es pobre y condicionado, Mis gracias son de acuerdo a sus grados de amor hacia Mí. Yo, Jesús, os hablo. Por eso, os preguntáis muchas veces porque algunos cristianos que van a misa diariamente y comulgan y rezan el rosario, nos les sale las cosas bien y sufren tanto, y es que en ellos los frutos de Mi Espíritu no los reciben a la perfección porque Yo no Soy lo primero en sus vidas.

Caminan hacia la eternidad con dificultad, y a veces, con sufrimientos que si los soportaran por amor a Mí, les supliría mucho en todas las virtudes. Quien Me pone en su vida por encima de todas las cosas, es un alma que vive gozosa aún en medio de tribulaciones, porque el mayor gozo lo reciben del amor que Me tienen y estiman en poco padecer por Mi, sin con ello, Me dan consuelo y gloria. Yo, Jesús, os hablo.

Hijos Míos de Mi Santo Corazón, tenéis que amarme como Yo os amé, sin escatimar esfuerzos, y veréis, como vuestra recompensa ya la gozareis en esta vida. No Me deis únicamente lo que os sobra, dadme lo mejor de vosotros mismos y hacedlo con amor, Yo Soy Vuestro Dios y es de justicia que sea el primero en vuestras vidas y donaciones.

Se que muchos de vosotros por vuestra profesión o limitaciones, no Me podéis dar todo lo que quisierais, pero Yo que veo vuestros corazones y se de vuestra aflicción y dolor precisamente porque no podéis darme todo lo quisierais, eso Me vale igual, la intención Me vale. Lo mismo que cualquiera que tuviera intención de pecar y no lo hiciera por impedimentos, ya en su corazón pecó aunque nunca se produjera ese pecado que deseaba hacer.

Acudid a Mi Santa Madre que os ama tanto como Yo, y pedidle que Ella os supla en aquello que vosotros no podéis alcanzar. Ella todo lo que le pidáis para Mí os lo otorgará prontamente y os suplirá donde vosotros no llegáis. Yo, Jesús os hablo. Recibid hijos de Mi Divino Corazón Mi paz y la de la Santísima Trinidad.

domingo, 26 de octubre de 2008

Dictado del 21-10-08

Soy el Espíritu Santo quién se dirige a ti, tu Me has invocado y Me has pedido alimento para las almas y Yo Espíritu de Dios, llevo dándote hace tiempo alimento para las almas, luz y sabiduría, para que ellas no caminen en tenebrosas oscuridades, pero ya ves hija de Dios, que las almas no quieren saber nada con la luz que Yo os doy y con la sabiduría de Dios. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Así ha pasado durante muchos años y tiempos atrás, y en los tiempos antes de Cristo. Yo, Espíritu Santo, hablaba por medio de Mis profetas pero el pueblo no quería oírles, ni mucho menos, creer lo que decían. El vicio, el placer, el egocentrismo, hacen que las almas no acepten lo que el Cielo dice, y así, ellos solos se hunden cada vez más en cenagosas oscuridades, y cada vez más, necesitan más gracias y más grandes para salir de su situación. Y como una y otra vez desperdician estas gracias, cada vez es más difícil que acepten Mi luz y Mi sabiduría. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Los grandes santos no nacieron santos, no se lo encontraron todo hecho, ellos escuchaban Mi voz muy bien por medio de libros santos, por medio de la Biblia, en especial la Palabra de Cristo, o en su interior. Quien rechaza Mi luz y Mi sabiduría, rechaza su salvación. Quien no quiere recibir Mis inspiraciones y Mis consejos, cierra la puerta de su corazón a la gracia de Dios, y ésta, es ineficaz en las almas que Me rechazan.

Queréis muchos de vosotros y vosotras salvaros por las oraciones de otras almas, pero sin poner absolutamente nada de vuestra parte. El mínimo esfuerzo os cuesta sobremanera, y así, cada día estáis más indolentes para las cosas de Dios. Quien se cierra a Dios herméticamente, morirá sin Dios, no porque Dios no se le acerque, sino porque él no deja que se le acerque y sofoca toda buena inspiración que Yo le doy, malogrando el principio de una conversión. Esto hijos de Dios, es gravísimo, no sabéis cuanto, y así la Inmaculada Virgen llora amargamente por sus muchos hijos e hijas que cierran las puertas de su corazón a Dios. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Os pido siempre oración por los pecadores, ahora os pido también penitencia, duras penitencias que lleguen al Corazón de Dios y las aplique a los muchos pecadores que viven sin Dios, y lo que es aún peor, que no quieren saber nada de El. Yo, Espíritu Divino, os hablo y os instruyo. La paz de Dios Altísimo este con todos vosotros.

jueves, 23 de octubre de 2008

La familia que acoja a un sacerdote y lo reciba como si Me recibiera a Mí, tendrá paga de haber recibido a Su Redentor

Grandes y generosos son los hombres que por amor a Dios emplean su tiempo, sus fuerzas y sus bienes, Yo Jesús os hablo. Soy Jesús el Redentor del Mundo, Vuestro Redentor. Soy el Ser más grande que ha existido y existirá en la historia de la humanidad. Yo lo di todo, Mi tiempo, todas Mis fuerzas, todo Mi amor, todo Mi rango para redimiros y salvaros de la condenación eterna.

Hijos Míos, deseo que vosotros que decís que Me amáis lo hagáis con más ardor y Me demostréis en todos los campos vuestro amor. No os de pereza cuando de servirme se trata, ni seáis parcos en emplear vuestros bienes, casas, dinero, u otros, para servirme. Porque, aunque tengo derecho a todo lo vuestro, pago muy bien vuestro desprendimiento, y Soy tan bondadoso, que pago con creces vuestra generosidad.

Cuando acudís a Mi Santa Madre y le pedís cosas, lo hacéis con gran esmero y, deseáis que Mi Madre os conceda lo que le pedís. Pero sois pocos los que empleáis vuestro tiempo, vuestro amor, vuestras fuerzas en Mis intereses, por eso, os pido que seáis siervos íntegros que pongáis a Mi servicio todo lo que tenéis y que Yo os he dado, sin reservaros nada, porque tengo necesidad de almas desprendidas, de hombres y mujeres que sepan donar y hacerlo con generosidad y sin miramiento de lo que donan por Mi causa, porque todo lo que hagáis por Mí, no quedará sin paga y Yo no pago de acuerdo a lo que se dona, sino que Mi paga es mucho mayor de que lo que vosotros dais.

Pero hijos sed santos donadores de vosotros mismos y de vuestras cosas, porque un apóstol Mío que se reserva algo no es un apóstol muy digno de Mi. Yo deseo almas generosas que den el cien por cien y confíen en Mi Divina Providencia, Yo Jesús, os hablo.

Ayudad a Mis sacerdotes y hacedlo desinteresadamente, si a ellos los socorréis Me estáis socorriendo a Mi. Sí hijos Míos, es a Mi a quien socorréis y Yo os lo tendré en cuenta y os daré paga de quien socorre a un Dios, Yo, Jesús, os hablo. Un sacerdote es alguien especial escogido por Mí, ellos os suministran los sacramentos, y a través de ellos, el pan y el vino se transforman en Mi Divino Cuerpo. Sin ellos, no recibiríais los sacramentos, por tanto, tratadlos según su dignidad y no los juzguéis, porque los juicios de cada uno Yo Me los reservo. Yo, Jesús, Vuestro Redentor y Vuestro Hermano, os hablo.

La familia que acoja a un sacerdote y lo reciba como si Me recibiera a Mí, tendrá paga de haber recibido a Su Redentor, porque todo lo que hagáis por cada uno de vosotros es como si lo hicierais por Mí, pero en el caso de los sacerdotes que Me representan, esto es con más razón. Así pues hijos Míos, acoged a Mis hijos y siervos sacerdotes y tratadlos adecuadamente, con delicadeza, con afecto, con entrega, porque así es como ellos deben tratar Mi Sagrado Cuerpo y así vosotros debéis tratar a Mis sacerdotes cuando los acojáis en vuestros hogares. Yo Jesús, os hablo.

lunes, 20 de octubre de 2008

Dictado del 18-10-08

Circunstancias adicionales sucederán en los últimos tiempos, Yo, Jesús, os hablo. Hijos Míos de Mi Sagrado Corazón, vosotros estáis esperando hace tiempo unos eventos que sucederán en unos momentos determinados y a los que llamáis “eventos de los últimos tiempos”. Pero ved hijos Míos, que a todo lo anunciado y repetido tantas veces, sucederán otras circunstancias que ignoráis y que no se os revelan por no crear entre vosotros alarma que os pueda hacer perder la paz y la seguridad. Porque estáis acostumbrados a oír los eventos de siempre, el gran aviso y el gran milagro, y eso ya lo tenéis asimilado, pero hijos, habrá otras circunstancias muy dolorosas también, que son señales de los últimos tiempos, y una de esas circunstancias será el terrorismo cruel que padecerá esta sociedad.

Si, hijos, sí, habrá otras circunstancias muy dolorosas de las que nadie ha hablado ni Yo ahora os quiero hablar, aunque os aviso de que serán también signos de los últimos tiempos.

Pero si hacéis caso a estas advertencias o las creéis ¿por qué no creéis o ponéis en práctica el remedio que el Cielo os da para soportar tanto mal? Sabéis el veneno y no queréis poner como remedio el antídoto. Contra toda clase de mal, sea de la índole que sea, la oración perseverante es el mejor de los antídotos, es decir, el mejor de los remedios. ¿Y oráis? ¿Dedicáis tiempo a la oración? Veis horas y horas la televisión y luego decís que no tenéis tiempo para orar. Así pues, quien no cargue sus arcas con la moneda de la oración, sucumbirá, ya os lo advierto, sucumbirá a la desesperación, al horror, al miedo, al desaliento.

Una barca que está perforada no puede navegar porque no está preparada, así el alma que no tenga en su haber horas y horas de oración, sucumbirá al temor y a la desgracia, las circunstancias la vencerán, porque en las circunstancias adicionales estará Mi enemigo mortal y Yo estoy (siempre) en la oración. Por eso, si no impregnáis vuestras vidas con la oración, seréis presas fáciles del miedo y del horror que Satanás prepara a esta sociedad que Me ha dado la espalda. Por tanto, hijos Míos, no perdáis tiempo. Proponeros desde hoy mismo, introducir en vuestras vidas un rato de oración. Yo, Jesús, os hablo, El que fue por delante de vosotros a prepararos una morada celestial, os habla y os advierte. Mi paz esté con todo aquel que cree estos escritos.

viernes, 17 de octubre de 2008

Yo, Vuestro Pastor Divino, Me cuido de vosotros y vosotras que sois Mis verdaderas ovejas

Hija Mía, Soy Jesús tu Salvador, tu Divino Hermano, que te habla para que comuniques a Mis almas el amor tan grande que les tengo. Yo, Jesús, te hablo. Hijos Míos, a todos que leéis estos mensajes, Me comunico con vosotros por este medio, pero lo hago, para cada uno en particular y para todos en general. Deseo que todos seáis Mis ovejas, ovejas que Me sigáis y que os dejéis guiar por Mí, Vuestro Salvador. Quien no perdonó ni un solo tormento en cada uno de Sus miembros y en todo Su Divino Ser por vosotros, no os dejará desamparados en ninguna circunstancia por grave que sea, si vosotros hijos Míos, no Me dejáis voluntariamente a Mí.

No temáis nada del mal que algún día pudieran haceros, porque nadie os hará más de lo que está permitido por el Cielo, y lo que os hagan, sea suave o fuerte, tendréis Mi divina gracia para soportarlo, y os hará crecer mucho más en méritos y os alcanzará una gran corona. Unos soportaran más, otros soportaran menos, a otros Me los tendré que llevar porque no podrán soportar ni siquiera lo poco, pero yo os amo a todos inconmensurablemente. Yo, Jesús, os hablo.

La humanidad ha vuelto su espalda a Mí y a Mis leyes, a Mi Santa Madre, a Mi Padre Eterno, a Mis Ángeles y Santos. No quieren nada con lo celestial, nada con lo sobrenatural, y de ahí deriva, lo que os esta sucediendo y os va a suceder, porque aquello que vosotros mismos sembréis, aquello es lo que recogeréis.

Por eso quien Me ama y siembra Mi amor en su entorno y habla de Mí y no les importa que sepan que viven por y para Mí, esas personas siembran afabilidad, ternura, concordia, siembra todos los frutos buenos que de Mi amor se derivan y, Yo no puedo desentenderme de ellas porque entonces sería un Dios injusto. ¿Acaso vosotros abandonaríais en la enfermedad o en el sufrimiento a vuestros hijos? Pues si no abandonaríais a vuestros hijos mucho menos lo haríais con hijos que os aman, respetan y obedecen, así Yo hijos Míos, Me cuidaré personalmente de vosotros y Mis Ángeles os protegerán de males que no estén permitidos por el Cielo, porque pasaréis pruebas y tribulaciones que os harán en poco tiempo verdaderos santos y esas las tengo que permitir, pero aquellos males que no os sirvan para santificaros no los consentirá el Cielo entero.

No temed y seguid en el camino de Mis leyes, Mi doctrina, Mi amor, y veréis como Yo, Vuestro Pastor Divino, Me cuido de vosotros y vosotras que sois mis verdaderas ovejas. Yo, Jesús, os hablo y os bendigo. Mi paz esté siempre con vosotros y vuestros seres queridos.

miércoles, 15 de octubre de 2008

Dictado del 10-10-08

Sentir deseos impuros, deseos de beber (alcohol), de cosas pecaminosas, de vicios que se tuvieron antes, sentir (todo eso) no es consentir. El enemigo de la salvación de las almas intenta una y otra vez atacar al alma que abandonó el pecado y volvió su rostro a Dios Todopoderoso. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Con numerosas artimañas y circunstancias se vale el demonio, espíritu del mal, para hacer caer a un alma que se ha arrepentido de su vida de pecado y ya no quiere volver a pecar. Pero como Satanás la tuvo atrapada tanto tiempo, sabe sus debilidades y sabe como hacerla sucumbir, de ahí, que el alma debe acudir a MÍ, Espíritu Divino, Espíritu del bien, para que pueda en ella vencer el bien y no el mal. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

La Santísima Virgen María, terror de los demonios, no dejará caer en el pecado al alma que la invoque y le pida socorro, siempre que sea un alma, que ponga lo que esté de su parte con energía. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Hijos de Dios Altísimo, no temáis las tentaciones por fuertes que sean, porque si no queréis caer en ellas, no caeréis. Superarlas es fortaleceros y prepararos más y mejor para las batallas cotidianas, y llega un momento, que a base de superarlas con Mi gracia divina, se debilitan y pierden mucha fuerza, de forma, que el alma las supera en adelante con facilidad, siempre con la gracia de Dios Todopoderoso.

Pero si esas tentaciones son tan fuertes que teméis sucumbir a ellas, hijos de Dios, id al Sacramento de la Penitencia y confesároslas, porque allí, os alcanzará la gracia de este Sacramento para debilitar esas tentaciones. Id cuantas veces sean necesarias, incluso, diariamente si la situación lo precisara, porque ese Sacramento no es solo para perdonar los pecados, sino también, para prevenirlos y fortaleceros. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os asesoro.

domingo, 12 de octubre de 2008

Dios me ha otorgado un poder especial contra el mal satánico

Es necesario hijos de Dios Altísimo, que todos los grupos de oración y todos los fieles cristianos que creéis en lo que está por venir en los últimos tiempos, estéis muy unidos. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

Vivid una vida intensa de oración y de sacramentos, para fortaleceros aún más en Dios. No antepongáis vuestras cosas materiales y cotidianas a las de Dios, a excepción de vuestro trabajo profesional (que debéis cumplir). Pero alimentaros e instruiros en las Santas Escrituras, el Catecismo de la Iglesia Católica y las Encíclicas de los Santos Padres, que son un material para todos los tiempos y circunstancias y luchas contra Dios, pero sobre todo, para los últimos tiempos.

Leed la Palabra Divina de Cristo Redentor, que se actualiza hoy en vuestras mentes y se hace alimento vivo para vuestras almas. Y lo que sirvió durante tantos años, sirve hoy para todo aquel que cree en Dios Todopoderoso y en Sus Santas Leyes, Yo Miguel Arcángel, el Ángel que se opone al demonio y al mal, os hablo.

Acudid a Mí, hijos de Dios. Dios me ha otorgado un poder especial contra el mal satánico, y los demonios huyen de Mi y del alma que me invoca, tan pronto oyen mi nombre, si se pronuncia con fe y de corazón.

Son tiempos muy difíciles para la Santa Madre Iglesia, pero vosotros, hijos de Dios, que deseáis ser fieles a El hasta el final, seréis quienes ayuden a que la Iglesia se mantenga y no sucumba totalmente a errores, ni a engaños que falsos apóstoles y falsos doctores, traerán con doctrinas manipuladas y adaptadas a conveniencias sociales, que nada tienen que ver con la verdadera doctrina de Cristo. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

viernes, 10 de octubre de 2008

Ese amor los llevaba a hacer proezas, porque deseaban con todas sus fuerzas demostrar y ofrecer ese amor a Dios Todopoderoso

Sentimientos de amor son sentimientos que sienten los verdaderos hijos de Dios, Yo, Espíritu Divino, os hablo. El hijo que ama a Dios es un hijo digno de El, y aunque su amor por ser humano tenga imperfecciones, si es un amor que nace del corazón, es un amor de verdadero hijo de Dios.

No todo el mundo ama a Dios de corazón, hay quien cree en El pero no lo ama, o su amor es muy frío e inapreciable. Creer en Dios no es lo mismo que amarlo. Quien ama a Dios también cree en El, pero no todo el que cree en Dios, le tiene amor. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Los grandes santos eran personas que vivían inflamados en el amor a Dios, ese amor los llevaba a hacer proezas, porque deseaban con todas sus fuerzas demostrar y ofrecer ese amor a Dios Todopoderoso.

Cada respiro, cada movimiento, cada palabra, cada deseo, eran actos intensos de amor, pues vivían tan inflamados en el amor a Dios, que parecía que ese amor les iba a hacer morir por la fuerza de sus sentimientos. Creer en Dios es elogiable, si esa fe en Dios, os lleva a vivir en consecuencia con lo que se cree, pero si se cree en Dios y no se vive según Su voluntad, esa fe no santifica, porque es una fe muerta. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Los demonios y los condenados también creen en Dios, aunque creer en el Todopoderoso, ya no les sirve para nada porque su estado de condenación no se puede cambiar. Si se cree en Dios y además se le ama ardientemente, son dos motores para el alma que avanzará a pasos agigantados en la senda de la perfección, porque la fe y el amor a Dios, son dos fuerzas más que suficientes para elevarse a altos grados de perfección. No hay fuerzas mayores que estas, pues fe y amor juntos, son un vehículo que velozmente hace que el alma ascienda a niveles cada vez más elevados.

Fe y amor dan inmensa gloria al Altísimo, puesto que creer en El y además amarlo, deriva en servirle sin condiciones, haciendo en todo momento Su voluntad. Y cuando digo en todo momento, es en cada instante, aunque a esa persona nadie la vea, o viva sola, ausente de miradas ajenas, porque vive siempre bajo la presencia de Dios y esta bajo Su mirada. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Desead hijos de Dios, amar a Vuestro Padre Celestial como nada mejor ni más grande en la vida, ya que el amor que le tengáis a Dios perdurará eternamente, y os dará, el gozo celestial toda la eternidad. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

lunes, 6 de octubre de 2008

Dictado 4-10-08

Solamente a Dios se le debe adoración y a nadie más, ni siquiera, a la Virgen, pues aunque la Santísima Virgen tiene un culto especial de hiperdulía, no se le debe adoración, aunque sí una veneración especial. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

Soy el Arcángel San Miguel y me dirijo a vosotros, hijos de Dios Altísimo, para instruiros en cosas y puntos de vuestra fe que tenéis olvidados. Hoy el Cielo es quien os catequiza y os prepara para que vuestra vida espiritual sea según Dios Altísimo quiere. Tenéis que amar a Dios por encima de todas la cosas, más que a vuestros hijos, madre, padre, esposo, esposa u otras personas que le tengáis amor.

Dios debe ser el primero en vuestra vida y, cuando a El le deis la adoración que le corresponde, vuestras vidas se verán bendecidas por toda clase de gracias, incluidos vuestro seres queridos. Porque el amor a Dios trae como consecuencia, toda clase de bendiciones, que son los frutos de ese amor a Dios. El debe ser el primero en todo y nunca anteponer intereses propios a los intereses de Dios. Recordad, a Dios lo que es de Dios.

Al levantaros, que vuestro primer pensamiento sea al Sumo Hacedor, dadle gracias por un día más y, pedidle, que ese día os libre de toda clase de males y os ayude a vencer las tentaciones que el enemigo de las almas, os traerá. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

Quien ama a Dios por encima de todas las cosas, está cumpliendo el primer mandamiento de la Ley de Dios, y una vez que este mandamiento se cumple a la perfección, los demás se cumplen fácilmente, como resultado, de cumplir el primero a la perfección. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

La paz de Dios Altísimo esté con vosotros y el amor a Dios sea vuestro empeño diario. Pedid al Cielo estas gracias, pedid que os inflame más en el amor a Dios. Yo, Miguel Arcángel, os hablo y os instruyo.

domingo, 5 de octubre de 2008

Atesorad tesoros en el Cielo, allí no hay ni moho, ni polilla, allí esta todo esperándoos, para daros a cambio, la gloria que os corresponda

Los frutos de las obras buenas, son frutos que benefician mucho al alma. Una persona que se habitúa a hacer el bien y no pierde ocasión de hacerlo, siempre está gozosa, porque el gozo es uno de los frutos de hacer el bien. El bien Yo lo inspiro siempre, Espíritu Divino, pero no toda clase de bienes proceden de Mí, porque algunos bienes son para intereses propios y no para el bien del Cuerpo Místico.

Hacer el bien (favores) para mejorar más en su profesión, para ganar más amistades, para mejorar las cosas materiales que se poseen, Yo lo apruebo, si esos favores, no han sido hecho con un mal, como puede ser el fraude, el engaño, la trampa, la calumnia u otros. Pero el bien verdadero que da en el alma auténticos frutos (de santidad), es el bien que se hace por amor a Dios y a las almas. Ese bien siempre da paz al que lo hace, porque lo inspiro Yo, y (la paz) es uno de Mis frutos, como lo es el gozo.

Los cristianos deberían hacer siempre el bien y rechazar por completo lo que es hacer el mal. Cristianos se deriva de Cristo, y Cristo es el Sumo Bien, de ahí, que los cristianos deberían ser bienhechores para otros, pues deben ser ramas del árbol al que pertenecen que es Cristo. Quien diga que es de Cristo y no haga el bien, no lo es, porque ser de Cristo es ser un benefactor para con sus semejantes y no una persona egoísta que solo desee bienes para sí misma.

Los bienes materiales son perecederos, bienes que se quedan en la tierra, viviendas, posesiones, joyas, vehículos y otros, son bienes que no ayudan a ganar la gloria eterna. Pero los bienes espirituales, son bienes que ayudan a ganar el Cielo, y además, donan al alma de Mis frutos como la paz y el gozo.

Atesorad tesoros en el Cielo, dice la Palabra de Dios, pues allí los encontraréis cuando expiréis. Allí no hay ni moho, ni polilla, allí esta todo esperándoos para daros a cambio de esos bienes, la gloria que os corresponda. Es como un trueque espiritual, según los bienes espirituales que hayáis atesorado en vuestro paso por la tierra, así será vuestra gloria en el Cielo, y no hay ni un solo bien que se haya hecho por insignificante que sea, que se quede sin darle el trueque correspondiente de gloria. Yo, Espíritu Divino, os hablo. El pecador que pecó mucho y después haga el bien, ese bien espiritual que haga, si lo hace por amor a Dios y a las almas, le servirá como reparación de sus muchos pecados. De ahí, que quien haya malgastado casi toda su vida, si comprendiera al final de sus días, el bien que dejó de hacer, puede en cierto modo, compensar a base de obras de amor y misericordia, ese bien que omitió y del que se le pedirá cuentas. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

jueves, 2 de octubre de 2008

Son espinas que llevo en Mi Corazón

Los santos deberes que los sacerdotes deben cumplir, tienen que hacerlo con dignidad y celo apostólico. Ellos deben cumplir su ministerio de tal forma, que no produzcan escándalo en Mi fieles cristianos, porque ¡ay de aquel que escandalizare! más le valdría no haber nacido.
Son muchos los sacerdotes negligentes y fríos en su ministerio, ni siquiera los obispos pueden enmendarlos. Van perdiendo fe cada día y esa falta de fe les sale al exterior a la hora de celebrar, de vestir, de predicar, de administrar los sacramentos. Son espinas que llevo en Mi Corazón porque quiero darles Mis gracias pero no les aprovechan, porque están en un abandono total de oración, de sacrificio y lecturas santas. Ellos se han mundanizado tanto que piensan, ven y sienten como las personas del mundo y muchas cosas de la Santa Madre Iglesia, les produce repugnancia, como el celibato o el breviario.

Hijos Míos, mis fieles rebaños, por esos sacerdotes debéis rezar como por ninguna otra cosa. Oraciones intensas, sacrificios, Eucaristías, porque su salvación pende de un hilo finísimo y serán pastos del infierno, si vosotros fieles Míos y de Mi Santa Madre, no rezáis por ellos intensamente. Ellos son de nuevo una espada en el Corazón de Mi Madre, que sufre al ver la forma en que celebran y como Me tratan en la Eucaristía.

Hijos Míos, rezad por ellos a San José y empeñaros en que se salven, porque el infierno de un sacerdote es durísimo, no solo por los pecados que cometieron, sino por el bien inmenso que dejaron de hacer y las almas que no se salvaron por la negligencia de su ministerio. Son muchos, muchos los que así viven. Fueron concediéndose poco a poco ciertas libertades, fueron abandonando poco a poco la oración, los sacramentos, la confesión y poco a poco, sin ellos darse cuenta, están en las puertas de la apostasía total. Yo, Jesús, Sacerdote Eterno, os hablo.

Hijos Míos, os lo pido nuevamente, cread cadenas de oraciones por ellos, ayudadlos a no perder la fe con vuestro amor y misericordia. Quien ayuda a un sacerdote hace un bien inmenso, porque (el sacerdote) es pastor de otras almas. Así pues, hijos Míos, dad de comer a estas almas pecadoras que deberían ser santas y ejemplares y son escándalo para muchos de vosotros. Dad de comer vuestros rezos y sacrificios. Regad sus almas secas y raquíticas con vuestras oraciones y amor a ellos, Yo, Jesús Vuestro Redentor, os lo tendré en cuenta y bendeciré con creces todo lo que hagáis por los sacerdotes. Incluso, sed generosos y ofreceros como victimas por ellos, Mi Madre os lo agradecerá. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo. Mi paz a todo aquel que crea estos escritos y los ponga en práctica.

martes, 30 de septiembre de 2008

Dictado del 26-9-08

Hijos de la Iglesia Católica, Soy Yo quien os habla, el Espíritu Divino, y quiero recordaros, que todo buen hijo debe amar a su madre, así pues, hijos de la Iglesia Católica, debéis amar a la que es Vuestra Madre, la Iglesia, porque el mandamiento de honraras a tu padre y a tu madre, también se extiende a la Madre en la fe que es la Iglesia Católica.

Es muy atacada esta Santa Institución, incluso por católicos, y aquellos que oigan hablar mal de su Santa Madre y no la defiendan, son también culpables de pecado de omisión. Por tanto, los verdaderos cristianos, hijos de la Santa Iglesia Católica, cuando oigan hablar mal de ella, deben defenderla, o al menos, no consentir que en su presencia se hable mal de su Madre (la Iglesia)

Lo que haríais por vuestra madre biológica, hacedlo también por la Santa Madre Iglesia, porque el hijo que consiente y se calla ante las calumnias o ataques de su Madre (la Iglesia) es un indigno hijo de ella y se le pedirá cuentas. Pedidme a Mi, Espíritu Santo, fortaleza y valor para esas situaciones, que muchos de vosotros, por debilidad o ignorancia permitís y os calláis.

Si pertenecéis a esta Santa Institución, debéis defenderla, pues en el juicio final, se os pedirá cuentas de cómo habéis tratado a vuestra Madre en la fe. No solo tenéis que defender a la Iglesia Católica, sino que debéis ayudarla en todas sus necesidades: materiales, económicas, apostólicas y otras. Con todos los medios posibles: oración, limosna, colaboración personal u otros.

Así que hijos de la Iglesia Católica, hoy os recuerdo vuestros deberes como hijos de esta Institución que fundó el Redentor, y no debéis permitir, que se burlen de ella, la critiquen o la juzguen, porque si a un musulmán o árabe, se metieran contra sus creencias, sus reacciones no se harían esperar. No os pido violencia, ni mucho menos, pero sí defender a la Santa Madre Iglesia a la que pertenecéis, pues todo aquel que pertenezca a un credo, causa o asociación, debe aceptar sus creencias y normas y vivirlas, y si llegara el caso de tener que hacerlo, (también) defenderlas.

Yo, Espíritu Divino, os hablo y os recuerdo vuestros más elementales deberes. La paz de la Santísima Trinidad, esté con todos vosotros.

lunes, 29 de septiembre de 2008

Dictado del 25-9-08

Sacerdotes de Dios, Soy Yo Jesús, quien os habla. Esta Unión Mundial de Sacerdotes, todos la tenéis que sacar adelante, todos, y cada cual, debe poner todo su empeño en esta Obra, pues aunque Yo la proyecto y la dirijo, cada cual, debe colaborar con todas sus fuerzas en su cumplimiento y su crecimiento, Yo, Jesús, Vuestro Maestro, Sacerdote Eterno, os hablo.

No podéis esperar que vuestro trabajo lo haga el Cielo. Yo, os otorgaré toda clase de gracias, incluso, gracias inimaginables, pero vosotros debéis de contribuir a esta gran Obra de Amor, como si de cada uno solamente, dependiera el éxito. Yo, Jesús, os hablo. Esto también va para los laicos que la integren.

Pero hijos, esto no os tiene que asustar ni desanimar, porque vuestra vocación en esta Obra será una vocación especifica y tendréis valores y coraje de sobra para dar la talla y el perfil que Yo, Jesús, os pido para esta Obra. No permitáis que el desaliento, el desánimo, o una falsa humildad de creeros ineptos para esto, llame a vuestra puerta, porque eso Me dolería grandemente ya que os faltaría confianza en Mí y también os faltaría amor, porque no seriáis capaz por Mi amor, de anteponeros a todas las vicisitudes interiores y exteriores que os van a sobrevenir.

Por eso, hijos Míos, estad muy, muy, unidos y manifestaros mutuamente los pesares y desánimos que sintáis, estad también unidos a los laicos y contad con ellos, porque Yo también les daré Mi luz, y tendrán Mi Santo Espíritu los laicos que integren “de corazón” esta Obra de Amor.

No dejéis de acudir a Mi Santa Madre que tiene verdadero empeño en que esta Obra funcione. Ella os dará con creces lo que le pidáis con fe y humildad. Por tanto, hijos Míos, sacerdotes de Dios, no esperéis más tiempo y poneros todos a trabajar con empeño, en esta Obra de Amor, y lo mismo mis hijos e hijas laicos.

Acudid también a mi padre José, porque su eficacia es grande para quien le venera, y su poder en el Cielo, es también inigualable. Yo, Jesús, os hablo y os dirijo.

La paz de Mi Divino Corazón esté con todos vosotros y esa paz que Yo os daré en el cumplimiento de Mis deseos, la transmitiréis a Mis almas que os buscaran sedientas, cuando vean que vosotros les dais la paz al alma. Yo, Jesús, os hablo. Todo esto se cumplirá si vosotros cumplís con lo que Yo os pido.

domingo, 28 de septiembre de 2008

¡BODA DEL ALMA!

En un pueblecito llamado El Sagrario tuvo lugar la boda de Dn. Jesús Nazareno y de Dña. Alma Disponible. El de 33 años nacido en Belén de Judea y ella de edad indefinida, natural de cualquier parte del mundo. El novio de profesión carpintero y ella de profesión tu Santa Voluntad Señor.

La ceremonia tuvo lugar en la Iglesia de La Soledad y fue oficiada por el Rvdo Padre Dn. Amor, organizando todos los preparativos el ilustrísimo Dn. Espíritu Santo, corriendo el sermón a cargo de nuestro singularísimo párroco Dn. Silencio.

Los padrinos fueron los padres del novio Dn. Eterno Padre Celestial y Dña. María de Nazaret, por encontrarse ausentes los padres de la novia. El banquete se celebró en el prestigioso restaurante La Santa Misa, acudiendo al mismo ilustres invitados entre los que destacamos: los matrimonios de la alta sociedad espiritual Dn. Renunciamiento y Dña. Pobreza; Dn. Sacrificio y Dña. Mortificación; Dn. Trabajo y Dña. Penitencia; la simpática dama. Dña. Alegría; las encantadoras y señoritas Dña. Confianza y Dña. Fidelidad; las renombradas hermanas Dña. Humillación y Dña. Lágrimas; la ilustre señora Dña. Obediencia. Acudió también como invitado de honor el aristócrata caballero Dn. Recogimiento y demás distinguidos invitados que no mencionamos por no hacernos demasiado extensos.

Dicho banquete fue presidido por el popular personaje de nuestra comunidad Dn. Gozo y en la mesa de los invitados había toda clase de manjares que hicieron las delicias de los comensales. Entre estos manjares estaba el exquisito plato Sagrada Eucaristía y la no menos exquisita bebida, Sangre de Cristo.

El baile se celebró en la sala de fiestas El Sagrado Corazón donde la orquesta Santas Llagas amenizó el mismo. El novio regaló a su prometida Dña. Alma una preciosa joya llamada Intimidad y parte de un Huerto que él poseía llamado Gesemanít. La novia a su vez obsequió a Dn. Jesús con un costosísimo diamante llamado Acepta Todo.

Después de la fiesta se fueron de viaje de novios a la ciudad Monotonía de los Días, dónde actualmente residen hasta que se trasladen a la ciudad de La Eternidad, en un futuro no muy lejano. Deseamos de corazón que dicha pareja tengan muchas almas.

viernes, 26 de septiembre de 2008

Siempre os espero para abrazaros como al hijo pródigo, y estrecharos ardientemente, en Mi Divino Corazón

Son pocos, en comparación con los habitantes de la tierra y en comparación con el número de católicos, los que Me honran y Me reconocen. La falta de fe es tal que ya apenas encuentro hogares donde haya un crucifijo o una imagen de Mi Santa Madre.

El materialismo, el consumismo, la dejadez y tantas otras cosas, han cambiado la existencia de Mis criaturas en una vida ofuscada y estéril que a muchos de ellos no les satisface. ¿Puede llenar el corazón humano tener un buen coche? ¿Puede llenar el corazón humano vestir a la ultima moda, o pasar unas vacaciones en un país exótico?

Hijos Míos, los animales son más felices que vosotros, porque viven según el plan divino. Y a vosotros que se os da inteligencia, capacidad de razonar, sentimientos, vivís solo para los sentidos olvidándoos del espíritu, y así, nunca llegareis a la felicidad que anheláis.

Tenéis a un Dios que se preocupa de vosotros, que os habla por medio de instrumentos, que os busca, os dice que es lo que debéis hacer, pero os resbala todo y no ponéis en practica nada de lo que os dice. ¡Que sufrimiento el de Mi Santa Madre veros tan errados! ¿Qué más podemos hacer? ¿Aunque hiciéramos prodigios os convertiríais? Los hice cuando estuve en la tierra y mirad como Me trataron.

Tenéis que vivir la vida del espíritu y convertiros interiormente, tenéis que reflexionar y veréis como con poco seréis felices, porque cuando el alma está llena y en paz, repercute en el cuerpo y en el ánimo. Por eso, nos os convertís porque lo que se os da: manifestaciones místicas, mensajes, testimonios y otros, lo recibís solo con los sentidos (del cuerpo), pero no lo recibís interiormente con el corazón abierto, y no os cala. Tan pronto pasa una manifestación (mística) ya se os olvida porque no reflexionáis y tenéis la inteligencia embotada por las cosas terrenales, que nunca jamás, os llenarán. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo.

Un día más os apremio a la conversión, a la vida del espíritu, al cuidado de vuestra alma alimentándola con los sacramentos y una buena confesión, pero es como si hablara en vano. Algunos Me oyen y ponen en practica los mensajes, pero muchisimos otros los desechan y los ignoran. Yo, Jesús, os hablo.

Soy todo Amor y Misericordia y os espero, hijos Míos, siempre os espero para abrazaros como al hijo pródigo, y estrecharos ardientemente en Mi Divino Corazón. Mi Madre y la Vuestra, también os espera y desea también abrazaros con un abrazo eterno que nunca jamás se termine. Yo, Jesús, os hablo. Os doy Mi paz.

miércoles, 24 de septiembre de 2008

Yo, Espíritu Divino, llevo a algunas almas a la soledad total y vida eremítica

Soledad y silencio. Es en la soledad donde el espíritu puede pensar mejor que en ningún otro sitio los misterios divinos. Yo, Espíritu de Dios, os hablo. El alma que habita en soledad está llena de Dios, cuando esa soledad, la lleva a abrasarse más y más en el Amor Divino. Sus horas, todos sus instantes los llena del amor a Dios, y cada día, es un canto a Dios Todopoderoso.


Esas almas tienen una vocación específica, inusual, pero son almas que el Cielo se reserva porque las quiere tener Dios Todopoderoso para El Mismo. María Santísima tenía esta vocación, pero hizo lo que el Cielo le dio a entender y se desposó con José.

La soledad resguardada y avalada por el silencio, es una vida tan grande del espíritu que se diría que esas almas son ángeles y no criaturas. Están llenas de Dios y esa vida que viven en soledad y silencio es como un adelanto de la eternidad. Sus padecimientos son ofrecidos a Dios y así ocultas como semillas, dan un fruto grandísimo al Cuerpo Místico de Cristo, porque ellas no saben su apostolado ni el bien que hacen, solo aman inconmensurablemente a Dios y no cambiarían su amor a El ni por todo el oro del mundo. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Hijos de Dios, gustad de la soledad y del silencio para gustar así de la presencia de Dios, de la vida del espíritu. Llenad vuestras horas con la oración, la meditación, el amor a las almas a través de Dios, porque ofrecéis mucho a Dios por el bien de las almas.

Yo, Espíritu Divino, llevo a algunas almas a la soledad total y vida eremítica. Son almas que Dios Todopoderoso se reserva porque le gusta recrearse en esas almas que son como ángeles terrenales, y en ellas, la Santísima Trinidad se recrea y se consuela de los horrores y pecados gravísimos que pueblan la faz de la tierra. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

martes, 23 de septiembre de 2008

Con todos vuestros sufrimientos, dolores, penas, angustias, frustaciones, deseos y más, Yo tejo una guirnalda valiosisima

Las penas aceptadas son perlas que Yo recojo para aplicar a las almas, Yo, Jesús, os hablo.

Es inevitable hijos Míos, que tengáis penas, unas veces serán penas propias, y otras serán penas ajenas, pero todas las penas que padezcáis físicas o morales, si las aceptáis con amor y Me las ofrecéis, es un material espiritual muy valioso que Yo Vuestro Redentor, aplico a cantidad de almas, porque si las padecéis unidos a Mi, entonces esas penas tiene un valor divino, porque con Mi Divinidad, las secundo y hago que su valor sea como si Yo las padeciera.

Hijos Míos, que poco sabéis de los misterios de vuestra fe, muchos no están revelados todavía, otros aunque lo están no los entendéis, sois parvulillos en materia sobrenatural y no alcanzáis a comprender ni a saber lo que el Cielo hace con vuestro capital espiritual, porque no se pierde nada que se acepte con amor y se padezca o se viva en estado de gracia, pues Mi Santa Madre y Mis Ángeles se encargan de presentarme vuestras penas o vuestros sacrificios y oraciones, así pues hijos, sabed que las penas es otra moneda espiritual tan valiosa o más como la oración cuando Me las ofrecéis con amor y resignación, conforme a lo que os venga ese día para padecer.

Ahí en las penas me reflejáis a Mi, Jesús Doliente, que también deben llevar impresa vuestras almas la imagen Mía como Jesús Doliente, para mayor corona. Yo, Jesús, os hablo.

Con todos vuestros sufrimientos, dolores, penas, angustias, frustaciones, deseos y más, Yo tejo una guirnalda valiosisima de perlas preciosas que en el Cielo reciben con inmensa alegría. Yo, Jesús, os hablo. Mi paz a todos vosotros hijos y hermanos de Mi Divino Corazón

domingo, 21 de septiembre de 2008

Dictado del 19-9-08

Hija Mía, tus rezos son saetas de amor que Yo el Sagrado Corazón, recibo. Hoy es viernes, día de Mi Divino Corazón, pero hoy, hija Mía, soportaré blasfemias y ultrajes y profanaciones como un día más, porque las criaturas en la tierra se han vuelto animalizadas y apenas encuentro quien Me resarza, ni siquiera, en Mis consagrados y ministros. Cada día el mal toma terreno y los que Me honráis os cansáis, y cada vez más, muchos desertan y no perseveran porque se cansan en los grupos de oración y terminan por abandonarlos. Que no sea ese tu caso, hija Mía, porque quedáis cada vez menos que Me sois fieles.

Yo bendeciré con creces a todo aquel y aquella que persevere hasta el final en la fidelidad de sus compromisos espirituales. Me resulta muy doloroso cuando una oveja Mía se cansa de asistir a los grupos (de oración) y termina abandonándolo, eso Me produce un intenso dolor, pues convierte su vida en una vida vacía y estéril porque la apatía ha llamado a su puerta y se ha dejado vencer.

Por eso, hijos Míos, os pido una y otra vez que no dejéis la oración, los sacramentos, la Eucaristía, porque si vais dejando vuestros compromisos y actos de piedad, terminareis por dejarlo todo. Esforzaros más en servirme, si no podéis hacer el rato de oración que asiduamente hacéis, haced menos o cambiadlo por otra cosa que supla ese rato de oración, pero no os concedáis demorar lo que asiduamente Me ofrecéis, es más, intentad añadid algo más en vuestra vida de piedad, algo que os sea llevadero y os ayude a subir peldaños en vuestra vida espiritual. Yo, Jesús y Mi Corazón Divino, os hablo.

Hijos Míos, Mis fieles rebaños, no desertéis de Mi, Vuestro Redentor. Yo cuento con vosotros y os daré fuerzas para llegar al final, pero tenéis que poner de vuestra parte lo que corresponda, porque Yo, Jesús, respeto vuestra libertad y no os obligo a nada, solo os pido que continuéis hasta el final. Yo, Jesús, os hablo.

Os doy Mi paz y Mi amor y el de Mi Santa y Amada Madre. Venid hijos e hijas Míos, y cobijaros en Mi Divino Corazón, allí os salvaguardaré de tormentas espirituales y os protegeré de toda clase de males. Yo, Jesús, os hablo y os pido vuestra fidelidad. Mi paz os alcance.

viernes, 19 de septiembre de 2008

Levantaros y santiguaros, empezad el día con el signo de la Santa Cruz

Insisto hijos Míos, insisto, cambiad de vida y proponeros llevar una vida ordenada y limpia de toda clase de pecados, evitad incluso las faltas leves, porque lamentareis no poner en práctica Mis consejos, Yo, Jesús, Vuestro Redentor, os hablo.

Vine a la tierra a enseñaros el camino verdadero del Cielo, y ahora, sigo haciendo lo mismo, pues tan pronto erradiquéis de vuestras vidas el pecado, tendréis luces sobrenaturales que os harán comprender muchas cosas de vuestra santa religión católica, pues el pecado os nubla la vida del alma y no entendéis Mis misterios, si bien, nunca llegareis a entenderlos en plenitud, no obstante gustareis de ellos porque Mi Espíritu os dará luz y sabiduría sobrenaturales, para que vislumbréis algo, pero es necesario que limpiéis vuestras almas de podredumbre. Cuando un cristal está encenagado en barro no se puede ver, así pasa con vuestras almas, que al tenerlas manchadas, no podéis ver ni entender muchas de Mis cosas.

Yo os amo, hijos Míos, por pecadores y pecadoras que seáis, Yo os amo desmesuradamente y lo mismo Mi Santa Madre que desea tener a todos y todas en la Gloria Celestial. Lo que os pedimos no es tan difícil, solo que cuando tenéis intención de ir a confesar y limpiar vuestra alma, Mi enemigo mortal Satanás, os quita las ganas y os hace creer que la confesión es una tontería inventada por los curas, y que para arrepentirse de los pecados, no es necesario ir a confesarlos y que basta el arrepentimiento.

Hijos Míos y de Mi Santa y Amada Madre, no sigáis la voz de Satanás que os quita el deseo de enmendar vuestras vidas, Yo Soy quien os hablo, Jesús de Nazaret, Vuestro Redentor, y deseo, que enmendéis vuestras vidas y malos hábitos.

Levantaros cada día y santiguaros, empezad así el día, con el signo de la Santa Cruz, y así, a lo largo de la jornada elevad vuestro corazón y vuestras plegarias a Mi, Vuestro Redentor y a Mi Santa Madre. Si, hijos, sí, lo que deseamos es guiaros por sendas de Dios y sacaros de los asuntos terrenales que tanto os afanan y os preocupan. Volver vuestro corazón a Mí y Yo Me encargaré de esos asuntos terrenales, y os los haré más llevaderos y haré que no os obsesionen. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo. Mi paz a todo aquel que lea estos escritos y los ponga en práctica.

miércoles, 17 de septiembre de 2008

Vosotros, hijos Míos, vivificareis Mi Cuerpo Místico, seréis quienes deis la vida a los miembros de Mi Cuerpo Místico, muchos ya en putrefacción

Sacerdotes modernos, no deseo sacerdotes modernos, ya hay bastantes fieles modernos y modernas como para que también Mis sacerdotes sean modernos. ¿Pero que es el modernismo para vosotros? Hacer vuestro ministerio, tan suave, tan flojo, que ni siquiera a vosotros mismos os aproveche.

Hijos Míos, sacerdotes verdaderos y auténticos, sacerdotes que porque vestís cleriman o sotana, hasta vuestros hermanos de ministerio se ríen de vosotros y os rechazan. Yo os amo así y así deseo que Me representéis, con dignidad, que quien os vea sepa que sois Mis representantes. Yo Soy Jesús quien os habla y os pide que seáis rectos hasta en el más pequeño detalle, porque Yo os observo, os veo vuestras intenciones y movimientos, todo lo observo y escudriño, porque quiero que seáis dignos representantes de Mi que Soy el Hijo del Altísimo. No quiero sacerdotes modernistas que pasen por alto tantos detalles que deseo que se cumplan, quiero sacerdotes tradicionales, de gran virtud y vida interior, de forma que vuestra vida interior se traduzca en vuestras composturas a la hora de predicar, a la hora de hacer la genuflexión, a la hora de celebrar el Santo Sacrificio de la Eucaristía, esos son los sacerdotes que deseo y que verán la Nueva Jerusalén.

Sacerdotes que daréis tantos frutos que ni vosotros mismos llegáis a suponer, porque seré Yo, Jesús de Nazaret, quien obre en todos y en cada uno de vosotros. Se que muchos sufriréis desprecios y criticas por ser así, pero Yo daré la cara por vosotros porque os reservo dentro de Mi Corazón Divino y seréis fermento vivo para la masa de los fieles cristianos.

Vosotros hijos y siervos Míos, vivificareis Mi Cuerpo Místico, seréis quienes deis la vida a los miembros de Mi Cuerpo Místico, muchos ya en putrefacción, muertos por falta de verdadero alimento. Seréis vosotros quienes alimentéis a Mis almas secas, desorientadas por el pecado y el error, perdidas ante tantas doctrinas y ante tantas malas interpretaciones de Mi Palabra Divina.

Hijos, sed Mi consuelo, Mi alegría, la alegría y gozo de Mi Santa Madre que intercede por vosotros como no podéis imaginar. Honradla, amadla, nadie como Ella intercede por vosotros y pide incesantemente gracias para vosotros. Hijos Míos, manteneos en vuestros criterios de siempre, aunque tengáis que soportar mofas y hasta insultos, Yo lo veo todo y veo vuestro dolor, dolor que (deseo) Me ofrezcáis, ya veréis como vuestra paga será inigualable, porque estáis soportando, martirio por Mi y Mi causa. Yo, Jesús de Nazaret, os hablo y os bendigo y os pido que aguantéis un poco más, porque ya está cerca el día de vuestra liberación, el día en que recojáis una gran cosecha, sí hijos, sí, vosotros recogeréis grandes frutos de santidad y de amor, porque Me sois fieles y Me amáis por encima de todas las cosas, incluso por encima de vuestra reputación. Yo, Jesús, os hablo. Mi paz a vosotros, benditos de Mi Padre.

lunes, 15 de septiembre de 2008

Dictado del 11-9-08

En el ocaso de la vida cada cual tendrá un balance de como ha vivido su existencia. Ese balance ya no se puede cambiar, y así, estará en la balanza del bien lo bueno que haya hecho y en la balanza del mal, lo malo que hizo y el bien que dejó de hacer.

Cuando una persona es mayor y sabe que por ley de vida sus días están contados, debe pensar que pronto Dios le pedirá cuentas y debe ser consciente -si sus facultades están bien- de pensar en lo que hizo y no hizo, en el bien que hizo y el bien que dejó de hacer, y volver su rostro a Mí, Dios Todopoderoso y suplicar clemencia.

Es en vida cuando un alma debe humillarse ante Dios, Juez Eterno y suplicar clemencia y misericordia por su existencia, que siempre, tendrá cosas que pagar. Cuando un alma se vuelve a Mi, Dios Todopoderoso, sabiendo y reconociendo en vida que obró mal y que tiene cuentas que saldar Conmigo, Dios Todopoderoso, ese alma se pone en disposiciones de salvarse si su arrepentimiento es sincero y de todo corazón. Porque Yo, Juez Eterno, no niego a nadie Mi misericordia cuando el pecador o pecadora Me lo piden, y como veo su corazón, sé si sus palabras son verdaderas o vanas, Yo, Juez Eterno, os hablo.

El dolor verdadero de sus pecados y miserias predispone al alma a la salvación eterna, y aunque su vida haya sido un abismo de pecados atroces, si a última hora, en los últimos días de su vida se arrepiente sinceramente, su alma, aunque tenga que purificarse por tiempo en el Purgatorio, se predispone a la salvación eterna.

Yo os pido hijos Míos, que recéis por los ancianos, porque ellos están muchos en pecado de gravedad, pero vuestras oraciones, hechas con fervor y caridad, pueden hacer que la balanza de su vida se equilibre y se puedan salvar, porque rezar por los pecadores y sin saber ni siquiera por quienes rezáis, es una obra de misericordia que Me agrada sobremanera, Yo, Dios Todopoderoso, os hablo. La paz Mía y la de Mi Divino Hijo, esté con todos vosotros.

viernes, 12 de septiembre de 2008

Meteros en un grupo de oración o movimiento que os arrope y os instruya

Si un día alguien viniera con novedades en la verdadera doctrina de Cristo, con innovaciones, con otros mandamientos que no son los de siempre, ese día sabed, hijos de Dios, que ya se ha iniciado la batalla del mal, porque será el punto de partida cuando alguien venga eclipsando la doctrina de Cristo o mal interpretándola. Es muy lamentable y doloroso saber que miles de fieles la seguirán y aun aquellos que no la quieran seguir porque sean hijos de la luz, los tildaran de tontos, antiguallas, fanáticos y ridículos, pero os digo, que el que persevere hasta el fin en la verdadera doctrina de Cristo y en los diez mandamientos de siempre de la Ley de Dios, ese se salvará. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Nadie creería a un matemático que viniera diciendo que dos y dos no son cuatro, que son cuatro y medio, hasta produciría risa esa enseñanza, pero vendrán por todas las partes falsos doctores, falsos profetas, falsos instrumentos que dirán que los milagros de Cristo no fueron tales, sino que eran metáforas, símbolos o parábolas para enseñar misterios, y los creerán, porque (quienes los crean) no son de Cristo sino del mundo y no tienen espíritu de Dios, sino espíritu del mundo, Yo, Espíritu Divino, os hablo y os advierto. No estáis preparados para perseverar en el Evangelio verdadero de Cristo, no estáis preparados y vendrán los vendavales espirituales y arrasaran con vosotros, porque no estáis cogidos a roca firme, ni tenéis espíritu de oración, ni de sacrificio. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Así pues, hijos de Dios, los que de verdad queréis manteneros en la fe católica, meteros en un grupo de oración o movimiento que os arrope y os instruya, porque lo que vendrá, vendrá con fuerza y disfrazado de innovaciones sanas y llevaderas, pero su verdadera intención será aniquilar a Cristo, Su doctrina y oponerse a Dios Todopoderoso, porque si alguien viniera atacando y blasfemando de Dios abiertamente ¿quién le creería? ¿quién le seguiría? Pero cuando lo hagan con buenas y halagadoras palabras, con disimulos, con carácter de bondad y misericordia, creeréis en masa y por millares, y los que queden, lo tendrán muy difícil, porque incluso los que caigan en el error, los atacaran y les harán la vida difícil. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os prevengo. Tomad nota de estos comunicados y no los olvidéis. La paz de Cristo Jesús esté con todos vosotros.

martes, 9 de septiembre de 2008

Dictado 4-8-08

Siendo Dios un Ser de dignidad infinita y atributos infinitos, quiso hacerse hombre y bajar a la tierra. Yo, Espíritu Divino, os hablo. Es un misterio sublime el misterio de la Encarnación y por más que lo meditéis, nunca llegareis a alcanzar su grandeza y su importancia.

Ninguna religión puede decir que su Dios se hizo uno como vosotros. Nadie fuera de la religión católica puede decir que su Dios se hizo hombre y comía y bebía y sentía como hombre, de ahí, que otras religiones adoran a dioses vanos, que solo existen en la invención de los hombres, pero no son divinos que se comuniquen con sus criaturas.

Pero si bien Cristo se hizo uno como vosotros, antes de Cristo ya Dios Padre, el Altísimo, se comunicaba con sus criaturas por medio de profetas y hechos que constan en el Antiguo Testamento. La religión cristiana es una religión verdadera de Dios Vivo, no inventado por los hombres, sino un Dios Eterno que se manifiesta a sus criaturas de muchísimas formas diferentes, todas aceptables y auténticas. Este medio de la escritura es una manifestación de Dios por medio de instrumentos escogidos para ello.

Sabed cristianos-católicos que os dirán que este religión no es (la) verdadera y que está cargada de simbolismos que no hay que tomarlos en serio. De ahí, la responsabilidad que tenéis de estar instruidos por buenos libros y autenticas Biblias, o caeréis masivamente (en lo que os digan). Durante siglos y siglos y milenios, los profetas y después el verdadero Dios, os traen la doctrina que el Cielo quiere que viváis para vuestra salvación eterna. Y llegaran falsos profetas, falsos teólogos, falsos maestros, que os dirán que toda esa doctrina son simbolismos que no hay que tomar al pie de la letra y los creeréis a ciegas, desechando milenos de la verdadera doctrina de Dios, es decir, desechando la Santa Biblia por otras doctrinas innovadoras que os traerán y que nada tendrán que ver con la fe católica y, os las presentaran (esas doctrinas) tan maravillosamente que caeréis en masa por vuestra ignorancia y falta de instrucción.

Pero ved que os aviso, Yo, Espíritu de Dios, para que estéis preparados y os prevengáis de errores, engaños y mentiras, que os van a traer y que debéis de desechar automáticamente. Yo, Espíritu de Dios, os hablo. La paz de la Santísima Trinidad, esté con vosotros.

domingo, 7 de septiembre de 2008

Yo Soy un camino directo hacia el Cielo, así lo ha querido la Santisima Trinidad

Los ratos que cada alma pase ante un Sagrario, son ratos celestiales que el Cielo le otorga, porque las almas que van a adorar a Mi Divino Hijo en Su Eucaristía, son almas movidas por el Espíritu Santo, y son almas, que han encontrado el verdadero camino y el más recto para llegar a la eternidad y superar toda clase de pruebas. Yo, María Santísima, os hablo.

Las almas que viven entregadas a Dios, deben conservar esta entrega a través de la oración y de los ratos de Sagrario, porque allí, en el Sagrario y lo mismo a través de la oración, reciben luces y fortaleza para las empresas celestiales y para crecer en santidad y gracia de Dios.

Ningún santo verdadero ni los canonizados, ni los no canonizados, dejaron la oración, porque si en sus vidas no hubiera habido ratos de Sagrario y tiempo de oración, ellos se hubieran quedado en criterios humanos, pero no hubieran entendido los criterios divinos y no hubieran podido hacer cosas sobrenaturales, porque la oración es el hilo directo por el que se comunica el Cielo, no es el único, pero la oración es el más directo. También está la Palabra de Mi Divino Hijo y la Palabra de (los) Profetas del Antiguo Testamento, libros santos y conferencias u homilías que son inspiradas por el Espíritu Santo.

Hijos Míos, Yo Soy un camino directo hacia el Cielo, así lo ha querido la Santísima Trinidad, por eso, quien Me imita o se acoge abandonándose en Mis brazos, también ha escogido un camino recto hacia la eternidad y sin obstáculos, porque Yo, Madre de todos los cristianos, ya procuraría llevarle por sendas de Dios y quitarle los obstáculos para encaminarlos a la Gloria Santa. Yo, María Santísima, os hablo.

La paz de la Santísima Trinidad esté con todos vosotros. Sed hijos Míos, santos e irreprochables en vuestras conductas, no solo apostólicas, sino también, en otros campos como el familiar y el profesional. Yo, María de Nazaret, os hablo.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Dictado 24-8-08

Son necias, muy necias aquellas almas que sabiendo y teniendo conciencia de que están en peligro de condenación eterna, no posponen su actitud, y se mantienen así, sin hacer ni siquiera lo más mínimo para salir de esta situación. Son necias y (son) millares de almas que así viven.

A nadie se le ocurriría montarse en un auto que se supiera de antemano que está en peligro de tener una avería o un accidente. Nadie temerariamente montaría en un autocar que se supiera de cierto que se estrellaría, y sin embargo, vosotros hijos de Dios, vais metidos en un cuerpo que sabéis muchos de vosotros que por vuestras malas y pecaminosas acciones, puede ser pasto del infierno y reo de condenación eterna.

La muerte hijos de Dios, no tiene fecha fija. Viene en cualquier momento o edad, sin avisar, y vosotros, vivís tan tranquilos sabiendo que podéis condenaros eternamente. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Pedidme la gracia de la conversión porque nada deseo más que otorgárosla. Esa petición Me satisface mucho y trato de atenderla lo antes posible, pero ved, que también tenéis que poner de vuestra parte lo que a vosotros concierne. Tenéis que estar a bien con amistades o familiares con los que no os habláis, dad el primer paso, sin necesidad de extremar. Una llamada, un detalle, todo servirá para arreglar la situación de alejamiento y resentimiento.

Id a la confesión sacramental, allí Cristo os espera en la persona del sacerdote, antes pedid ayuda a la Madre Santísima y Ella os ayudará también. Hijos de Dios, nada importa (tanto) en esta vida como la salvación del alma, lo demás es efímero y perecedero: fama, dinero, honores, reconocimientos, todo eso dura poco, por eso hijos de Dios, id a la confesión y no tardéis en hacerlo. Yo, Espíritu Divino, os hablo y os ofrezco Mi santa ayuda para ello. La paz del Señor esté siempre con vosotros.

Ya está cerca, hijos Míos, en que separaré el trigo de la cizaña

Sí, hijos Míos, sí, vuestra alma debe de estar radiante, limpia de toda podredumbre porque Yo, el Hijo de Dios, pronto iré a visitaros. Tened todo preparado, pero sobre todo tened preparadas vuestras almas, porque Yo, veo las almas y veo quién se ha preparado y quién no.

Ahora es cuando tenéis que preocuparos de prepararos y no después. Ahora es cuando debéis de arrojar de vuestras vidas el pecado, hacer intención de no volver a pecar. Ahora es cuando debéis pedir perdón a esos familiares con los que no os habláis. Ahora es tiempo de escoger Mis caminos, caminos de salvación, o escoger caminos de perdición eterna. No dejéis para más tarde vuestra conversión y buscad santos sacerdotes que os ayuden a hacer una gran confesión. Yo, Jesús, el Hijo de Dios, os hablo.

Ya está cerca, hijos Míos, en que separaré el trigo de la cizaña, ya está cerca la hora de la siega, y es hora de estar afiliados en Mis Milicias, las Milicias del Hijo de Dios Altísimo. Ya están Mis ángeles esperando una orden Mía para actuar, de ahí, que todos nuestros comunicados son mensajes apremiantes, urgentes a la conversión y a la vida de la gracia.

Ahí tenéis a Vuestra Madre dispuesta a deshacerse de amor por todos y cada uno de vosotros. Rogadle, invocadle, rezadle, Ella está deseosa de que acudáis a Sus pies a pedirle toda clase de ayuda espiritual. Quien se acoge a Mi Santa Madre, no quedará defraudado. Así pues, hijos Míos, hermanos de Mi Divino Corazón, enmendad vuestras vidas, sed cristianos verdaderos Míos, no demoréis por más tiempo vuestra amistad Conmigo, e id a lavar vuestros pecados de acción y de omisión en el Sacramento de la Penitencia que Yo instituí, y que parece, que no os queréis enterar. Yo, Jesús, os hablo.

Mi enemigo mortal, el enemigo de vuestra salvación eterna, está al acecho de cualquier paso bueno que deis para quitaros las ganas. Él no desea que confeséis, ni limpiéis vuestras almas, así os tiene más atrapados y no está dispuesto a soltaros. Hijos, no cambiéis el amor ardiente de Mi Madre hacia vosotros, por las insidias y sugerencias de Satanás, porque podéis lamentarlo eternamente.

Rezad hijos Míos varias veces al día el Credo meditándolo, haced actos de fe, de amor a Mí y a Mi Madre y de esperanza. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, Vuestro Dios y Señor, os hablo.

domingo, 24 de agosto de 2008

Dictado del 22-8-08

Las cosas del Cielo, hijos Míos, llevan un proceso que nada tiene que ver con las cosas del mundo. Todo en el Cielo esta previsto para que los asuntos, incluso inspirados, den más fruto y sean más eficaces, porque si en el Cielo se hicieran las cosas como vosotros las hacéis, muchas de ellas se malograrían, de ahí, la importancia de que sigáis las inspiraciones que se os dan, para que no erréis en los asuntos que el Cielo pide, incluso, en los asuntos terrenales que son buenos y queridos por Dios para vuestro bien y logros personales. Yo, Soy María Santísima, Vuestra Madre Celestial y Madre de la Iglesia.

Hijos Míos, con que afán acudiríais a una madre terrenal si ésta fuera poderosa. Le pediríais de todo, confiados en que por su amor y poder, no os desatendería. Pues bien hijos, Yo Soy más poderosa que ninguna criatura de la tierra y deseo ayudaros en todas vuestras necesidades, las espirituales sí, pero también las materiales. Acudid a Mí con plena confianza, porque según sea vuestra confianza en Mí, así serán de efectivos vuestros ruegos.

Pero ved, hijos Míos, que Yo también os pido cosas y la principal es que no viváis en pecado, porque si estáis en pecado de gravedad, estáis entonces en las filas de Satanás y no en las de Mi Divino Hijo. Acercaos a Mí y a Mi Hijo con el traje adecuado, el de la gracia santificante, porque si venís manchados por vuestra culpa de no querer limpiaros, vuestra oración es indigna e inadecuada.

Vosotros entendéis esto perfectamente, así que hijos, ponedlo en practica. Id a confesar y hacedlo en condiciones. Examinad vuestras conciencias, examinad pecados de hace tiempo, repasad los diez mandamientos, perdonad al que os ofendió y veréis como vuestras cosas tanto materiales como espirituales florecen. (1) Invocad al Espíritu Santo y pedid Su luz para vuestra confesión, y poneros hijos Míos, en las filas de Mi Divino Hijo, Cristo Redentor. Yo, Vuestra Madre Celestial, os hablo.

Más claro no os puedo hablar, os digo todo lo que tenéis que hacer y como lo tenéis que hacer, por eso hijos, no esperéis más, iniciad en vuestras almas la vida de la gracia, porque si Yo, María Santísima os pidiera para vuestras cosas que hicierais una larga caminata, más de uno de vosotros y de vosotras lo haría, a pesar del esfuerzo que eso les supondría.

Hijos no os pido tanto esfuerzo físico, solo que deseéis desechar el pecado inmundo de vuestras almas y la limpiéis en el Sacramento de la Penitencia y del Perdón, para que Satanás, no os cuente entre sus adeptos. Yo, María, os hablo y os instruyo. La paz de la Santísima Trinidad para todos vosotros.

(1) (Mt 6, 33)

jueves, 21 de agosto de 2008

Soy Santa Brígida de Suecia quien os habla, y lo hago con inmenso amor desde el Cielo

Por sus frutos los conoceréis, dice el Señor. Hermanos míos, soy Santa Brígida de Suecia quien os habla, y lo hago con inmenso amor desde el Cielo. Me comunico con vosotros para deciros que esa frase evangélica os dará mucha luz sobre las personas y sacerdotes que tratéis, porque ciertamente, un árbol malo no puede dar frutos buenos y un árbol bueno nunca dará frutos malos.

Hermanos, los frutos son los del Espíritu Santo, y ellos, os deben de llevar a valorar si esas almas están en la línea de Dios o van por senderos erróneos. Yo, vuestra hermana celestial, os hablo.

Debéis acercaros a árboles buenos para que lo que os den sean frutos de santidad y no frutos del mundo, ni humanos, así pues hermanos queridos, analizad lo que os dicen vuestros confesores y pensadlo en el Sagrario, porque a veces un buen consejo puede no ser de Dios, si ese consejo, no tiende a elevar el alma a más alto nivel (de santidad) del que está.

Yo fui esposa y viuda y viví en estrecha unión con Cristo cuando mi esposo falleció. El Cielo también me escogió como instrumento, y de ahí, que mis escritos estén cargados de sabiduría celestial. Fui madre de ocho hijos y mi mayor preocupación era que mis hijos no se perdieran eternamente, como vosotros padres y madres, deseáis lo mismo de los vuestros. Pero Jesús, siempre oye la oración que se hace por la salvación de las almas, y según el fervor, fe y amor con que se haga, así será de efectiva.

Estáis en los últimos tiempos, tiempos de apostasía y desorden moral, vuestra vida interior debe ser más intensa y de más calidad, para que vosotros los elegidos, no quedéis confundidos, así que hermanos, uníos más a Nuestra Madre Celestial, Ella es toda bondad. Vuestra unión a Ella debe ser más estrecha y más de abandono en Su Inmaculado Corazón.

Todos los santos y santas del Cielo estamos a vuestro lado para ayudaros en esta gran batalla del bien contra el mal, pero sabed, que quien se pone del lado del Redentor, siempre vence, porque El es victoria y Satanás es ruina.

Por tanto, no os apartéis para nada de El, no os hagáis concesiones extras de placeres y diversiones terrenales, que vuestra austeridad sea mayor y mayor vuestra disciplina en las costumbres diarias, porque así, estaréis preparados para la gran prueba, que solo la vencerán, quien unido a Cristo Redentor eleve el estandarte del amor y de la fe. Yo, Santa Brígida de Suecia os hablo y os comunico, que mi apoyo lo tendréis siempre. La paz de Dios Altísimo, esté con todos vosotros.

martes, 19 de agosto de 2008

Dictado del 16-8-08

Nadie está libre de pecado, nadie. Siempre que juzgáis a alguien por su forma de ser o sus faltas y pecados, no os dais cuenta de que vosotros, los jueces de vuestros semejantes, tenéis mas faltas que la persona a quien juzgáis o censuráis. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Cuando cometéis pecado y sois conscientes de ello, imploráis la misericordia de Dios y os disculpáis de vuestra flaqueza, pero no sucede así cuando el pecado o las faltas las veis en vuestros semejantes, entonces soy duros en vuestros juicios que siempre, siempre, son equivocados, porque vosotros, hijos de Dios, no veis el corazón ni sabéis de las intenciones del que así actúa, Yo, Espíritu de Dios, os instruyo.

Hijos Míos, sed más misericordiosos con vuestros semejantes, y así, alcanzareis la misericordia de Dios en vosotros. Sois muy tolerantes con vuestras faltas y también con las faltas de vuestros seres queridos, pero no así con vuestro prójimo, que lo censuráis una y otra vez sin pararos a analizar, las circunstancias que le llevaron a cometer esas faltas o pecados.

Os digo que no juzguéis, esto está en el Evangelio y os digo que cuando veáis acciones deleznables de vuestro prójimo, roguéis por ellos a Dios Misericordioso, y pedid por esas almas que andan en pecado y en sendas no cristianas. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Conocerán que sois de Dios, verdaderos hijos de Dios, en esto, en que sabréis disculpar y no juzgareis a vuestros hermanos en Cristo Jesús. Así pues, tomad esta lección que es para todos, porque todos vosotros hijos de Dios, caéis en estas faltas y equivocaciones al juzgar a vuestros hermanos de vuestro entorno. La paz de Dios esté siempre con vosotros. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.