lunes, 8 de junio de 2009

Llenad vuestras lámparas con el aceite de la oración, para que el don de fortaleza crezca en vosotros. Así pues, hijos Míos, orad, orad, orad

Siento deciros, hijos Míos, que todo lo bueno que hagáis y todas las buenas obras que hayáis hecho, llegará un día en que parecerá que todo ha sido en vano, y parecerá, que todo ha sido una pérdida de tiempo de cómo se van a poner las cosas, esto va para todo el mundo, para vosotros los seglares, para Mis santos sacerdotes, para Mis obispos y religiosos y religiosas, pues la hecatombe os alcanzará de tal forma, que parecerá y hasta creeréis que Yo, Jesús y Vuestra Santa Madre, os hemos abandonado.

Pero no será así, y ahí, en esa oscuridad que tengáis en esos hechos oscuros durísimos que padeceréis, es donde llegaréis a tal grado de santidad, que ni todas las penitencias del mundo os valdrían tanto como manteneros firmes en esas horas amargas que padeceréis, y que son parte de vuestra pasión, pues cuando todo parezca que se ha vuelto contra vosotros, recordad, hijos Míos, que eso mismo Me pasó a Mí y estáis cerca de la crucifixión. Yo, Jesús, os hablo.

Ved hijos Míos, como Mi Santa Madre, fortaleza viva, no sucumbió al desaliento, ni Me abandonó, no dejó de creer que todo era necesario. Ved hijos, como Mi hija María Magdalena y Mi apóstol Juan tampoco Me abandonaron y estaban dispuestos a dejarse crucificar por amor a Mí. Ellos se mantuvieron firmes y leales cuando todo el mundo se volvió en Mi contra, olvidando el bien que les hice e incluso usándolo contra Mí, por eso, recordad que las mismas obras buenas que habéis hecho se volverán contra vosotros, y algunos grupos de oración serán tildados de sectas, de grupos de corrupción, de fanatismos, de brujerías, y el mismo bien que hicisteis, se volverá en vuestra contra. Pero recordad que así Me pasó a Mí y así lo padeció Mi Santa Madre y Mis leales amigos, que soportaron un martirio por seguirme hasta el final y no Me abandonaron. Yo, Jesús, os hablo y os prevengo.

Llenad vuestras lámparas con el aceite de la oración para que el don de fortaleza crezca en vosotros. Orad y hablad Conmigo ante Mi Sagrario, los rezos son otra cosa. Así pues, hijos Míos, orad, orad, orad. Acudid al Sagrario y orad Conmigo, que es lo mismo que decir, hablad Conmigo y veréis como vuestra transformación va sucediéndose progresivamente, porque la oración para todo lo que va a venir, es la mejor arma que podéis tener para vencer tanto mal, tanta persecución, tanto dolor. La oración y la unión de todos vosotros. Yo, Jesús, os hablo.

Aquí Me tenéis hijos Míos, para todo lo que necesitéis, no os abandonaré aunque os pueda parecer que sí. Esto no lo tenéis que olvidar, porque vuestra fe tiene que ser tal, que no os haga recelar ninguna situación adversa de creer que Yo, Jesús, Vuestro Dios y Señor, estoy con vosotros. Yo, Jesús, os hablo.

viernes, 5 de junio de 2009

Dictado 1-6-09

Lazos de unión son los que tenéis que tener todos los cristianos entre si, lazos de unión. Hijos Míos de Mi Divino Corazón, estad todos muy unidos y amaros unos a otros como Yo os amé, porque cuando venga el mal inmenso que quieren traer a Mi Santa Madre Iglesia, esa unión vuestra, será la que os salve, puesto que no podrán romper esos lazos que Yo mismo habré hecho irrompibles. Yo, Jesús, Vuestro Salvador y Vuestro Hermano, os hablo.

El amor a Mi Santa Madre y Vuestra será otro de los lazos que no podrán romper, y quienes amen a Mi Madre y estén unidos por este gran amor, Yo no permitiré que haya poder alguno ni en la tierra, ni en el Infierno que rompa ese lazo de amor hacia mi Santa Madre y de unión en vosotros, sus hijos verdaderos. Porque también habrá falsos hijos de Mi Madre que la venderán, que la dejarán, que la abandonarán por lisonjas, y esos hijos, al abandonar a su Santa Madre ya escogieron su camino.

Hijos míos, carísimos todos de Mi Corazón Divino, amaros en Mí y en Mi Sagrado Corazón, ayudaros unos a otros, comunicaros, escribiros, hablad de vuestros santos deseos, hablad de Mí, porque todo eso son lazos de unión que os llevarán a vencer el mal que quieren imponer en Mi Santa Madre Iglesia, y Yo no permitiré que a todos vosotros que estéis unidos por estos lazos de amor hacia Mí, os venzan, porque haré que esos lazos sean invencibles, Yo, Jesús Vuestro Hermano, os hablo.

No os olvidéis hijos queridos, de Mi santo padre José, El está destinado también a ayudaros en estos últimos tiempos, y a otorgaros toda clase de gracias si le honráis de corazón. Propagad su devoción, escribid sobre el, hacedle novenas, triduos, y demás cosas, para que le honréis como se merece. Es un padre también para vosotros y os ayudará en todo momento en estos últimos tiempos. Yo, Jesús, os hablo.

Así pues hijos Míos, en esto conocerán que sois Míos y que sois Mi verdadera Iglesia, en que estaréis todos unidos por esos lazos de amor hacia Mí, hacia Mi Santa Madre y hacia Mi padre José, porque Nosotros somos vuestra familia Celestial que no dejaremos que el mal os venza, ni os aparte de Nosotros. Yo, Jesús, os hablo. Mi paz a todos vosotros, almas de Mi Divino Corazón.


miércoles, 3 de junio de 2009

Soy el Ángel de España quien os habla

La causa de que muchas almas se pierdan es la falta de oraciones por los pecadores. Son pocas las oraciones que el Cielo recibe para aplicarlas a los pecadores, porque pedís por muchas cosas pero pedís poco por la conversión de los pecadores.

Tenéis que tomar conciencia de que hay que pedir mucho más por los pecadores y sacrificarse por ellos, porque si no tomáis conciencia de esto, podríais tener pecado de omisión.

Las almas que viven en estado de gracia, unidas a Dios, deben pedir más por la conversión de sus hermanos, hijos de la Iglesia Católica, que van por sendas de perdición, e insistir, en esta petición una y otra vez, para que la fuerza de la oración hechas por estas intenciones, sea eficaz en las almas de muchos pecadores, que se pueden convertir por las oraciones de sus hermanos, ya que muchas almas que viven en pecado, viven porque son débiles para mantenerse en estado de gracia, y caen una y otra vez, por eso, vuestras oraciones pueden fortalecerlas, porque el Espíritu Santo les ayudará por medio de ellas. Soy el Ángel de España quien os habla.

Rezad, hijos de Dios, a vuestros Ángeles Custodios y a mí, Ángel de España, para la conversión en vuestra Patria del mayor número posible de pecadores y Vuestra Santa Madre del Pilar, Patrona de la Hispanidad, intercederá por estas conversiones. Soy el Ángel de España quien os habla y os asesora. La paz del Altísimo y Vuestra Santa Madre estén con todos vosotros.


lunes, 1 de junio de 2009

El milagro también sucede en la vida espiritual y hay conversiones de pecadores, que de la noche a la mañana, se convirtieron a Dios

Milagros, milagros verdaderos son las conversiones que suceden por un hecho determinado. Yo, Jesús, os hablo. Hijos Míos, el milagro también sucede en la vida espiritual y hay conversiones muy grandes de pecadores empedernidos, que de la noche a la mañana, se convirtieron a Dios Todopoderoso, y ya no cambiaron su vida de conversión y no se dejaron arrastrar más por el pecado. Yo, Jesús, os hablo.

(Esas conversiones) fueron en almas que tenían alguna virtud constante en ellas, aunque vivieran en pecado mortal, ó en almas por las que se rezó mucho, ó en almas en las que se les sembró en su infancia y se le dio catequesis adecuada, porque hijos, nada de lo que se haga en el plano espiritual a cada persona, nada se pierde, pues si para vosotros existe el pasado para Mí, Dios Eterno, solamente existe el presente y todo es presente a Mi vista. Yo, Jesús os hablo.

Todo lo que recéis por pecadores o personas de mala vida, por hijos o hijas que van por sendas de perdición, todo lo que recéis, nada se pierde, si bien no veis los resultados óptimos cuando desearíais, os digo que no se pierde nada y que los rezos y sacrificios aplicados a las almas, siempre terminan dando frutos, a veces, en el último instante de su vida, o en situaciones de pruebas que soportan sin desesperarse, porque alguien rezó por ellas en determinados momentos.

Todas las almas son importantes para Mí, desde la más pecadora a la más santa, y también tenéis que rezar por las que viven en virtud para que se mantengan así durante toda su vida. Mi Santa Madre rezaba por Mi padre José para que soportara las pruebas que el Cielo les daba y para que su fe y entregas a Dios fueran perpetuos. Y Mi padre José también rezaba por su Santa Esposa, la Madre del Redentor, para que su misión llegara a buen término hasta al final. Porque hijos, todos necesitáis oraciones y es bueno que recéis unos por otros, sean pecadores o no lo sean.

A las plantas hay que alimentarlas siempre con agua y abonos, por eso, aunque una planta tenga flores y esté hermosa se debe de cuidar para que siga estándolo, y si una planta está mustia y se está secando, con más motivo se le debe cuidar, esto hijos Míos es la Comunión de los Santos, que unos recen por otros aunque no los conozcáis, porque Mis Ángeles aplicarán vuestras oraciones a esas almas por quienes rezáis y no se pierde ni una sola (oración) Yo, Jesús, os hablo.

Mi Redención fue Universal para todas las almas y para todos los siglos, y si Yo, el Redentor, el Hijo de Dios, padecí y recé por todos vosotros, vosotros debéis también de imitarme y rezar unos por otros aunque no os conozcáis, porque esa fe vuestra de saber que vuestras oraciones serán aplicadas a las almas, esa fe Me da mucha gloria. Yo Jesús, os hablo y os instruyo. Mi paz esté con todos vosotros y con todos vuestros familiares.

viernes, 29 de mayo de 2009

Hay muchos sacerdotes santos y configurados Conmigo en vuestro siglo

La sabiduría celestial pocas almas la poseen en niveles elevados, pues para alcanzar la sabiduría del Cielo hay que vivir en estrecha unión con Dios y una vida de recogimiento y entregas sin igual.

Os fiáis, hijos Míos, de los consejos que os dan muchos sacerdotes que más que honrarme, Me deshonran, porque son consejos mundanos, frívolos y carentes de lo sobrenatural, por eso, cuando necesitéis ayuda en situaciones criticas de vuestras vidas, buscad sacerdotes que vivan su ministerio con ejemplaridad y sean rectos y entregados a las cosas de Dios, porque si buscáis sacerdotes con espíritu mundano, os aconsejarán con ese mismo espíritu, ya que ellos mismos, no saben guiarse porque viven sumergidos en las cosas del mundo. Yo, Jesús, os hablo.


Recordad el consejo que Me pidió el joven rico del Evangelio, Yo le hablé y le aconsejé sobrenaturalmente, pero a él no le gustó lo que le aconsejé. Así pues, cuando necesitéis consejos para situaciones duras y criticas en vuestras vidas, id a sacerdotes que os sepan aconsejar como Yo Mismo lo haría, porque hijos, hay muchos sacerdotes santos y configurados Conmigo en vuestro siglo.


Pedid a Mi Santo Espíritu para que el sacerdote os sepa aconsejar sobrenaturalmente con la sabiduría del Cielo, porque para aconsejar con la sabiduría del mundo, cualquier persona o vecino lo puede hacer, pero si queréis remedios celestiales, buscad a sacerdotes que sean de Dios para que os guíen según Mis criterios y según el criterio del Evangelio. Yo, Jesús, os hablo.


Las almas que se conforman con la mediocridad de algunos de Mis ministros, son almas que desean salir del paso de una dura situación de cualquier forma, porque también cuando estáis enfermos o delicados de salud, buscáis los mejores y adecuados especialistas. Lo mismo tenéis que hacer en la vida espiritual y en las situaciones que paséis de prueba o malos momentos. Yo, Jesús, os hablo. Mi paz y la de la Santísima Trinidad, esté con todos vosotros.



martes, 26 de mayo de 2009

Dictado del 23-5-09

La castidad en todos los estados es una perla valiosísima en el Reino de los Cielos. La castidad bien vivida es lo mismo que vivir como ángeles, porque se olvidan y se vencen los instintos del cuerpo para vivir según el deseo del espíritu. Soy María Santísima quien os habla.

A Mí Me llaman la Purísima y lo Soy. No podéis imaginar, hijos Míos, adonde alcanzó Mi castidad. Fui Purísima de pensamiento, de palabra, de obras y de deseos. Jamás deseé satisfacer los instintos de Mi cuerpo y viví en tal castidad, que por ello, fui escogida para Templo de la Divinidad. Pero no creáis que vosotros criaturas terrenales no podéis ser castos. Podéis serlo y ser también templos vivientes de la Santísima Trinidad, pues muchos santos y santas alcanzaron tal grado de castidad, que brillan en el Reino Celestial con una luz especial. Yo, María Santísima, os hablo

Quien es casto o casta, le cuesta poco cumplir las demás virtudes, pues la castidad, tiene adosada otras virtudes que son como damas de honor de la castidad: conformidad, sencillez, pequeñez y más, y también en la castidad está la humildad que es la virtud reina de todas las demás. Pero hijos, la castidad a la que Me refiero es a la castidad vivida por amor a Dios y no por fuerza. Se puede ser casto o casta forzosamente y tener deseos innobles y carnales, pero quien es casto de obras y pensamientos, son almas en las que se recrea la Santísima Trinidad.

Mi Hijo os dijo que si no os hicierais como niños no entraríais en el Reino de los Cielos. Lo niños, los pequeños, son castos porque no tienen malicia, ni conciencia de pecado de la carne, hasta que tienen uso de razón.

Así pues, hijos Míos, sed castos, sed purísimos en todas vuestras cosas, y veréis como vuestro cuerpo se convierte en templo y sagrario de la Santísima Trinidad. Yo, María Inmaculada, la Purísima Concepción, os hablo. La paz de Mi Divino Hijo esté con todos vosotros.

domingo, 24 de mayo de 2009

Nadie que haya clamado al Cielo con fe y humildad ha sido desatendido

La voz del que clama al Cielo es escuchada inmediatamente por Dios, porque todo aquel que en su aflicción, en sus necesidades, clama al Cielo, el Cielo lo escucha y no se hace esperar. Soy el Espíritu de Dios, quien os habla.


No todo el mundo busca refugio o ayuda en sus necesidades o aflicciones en el Cielo. No todo el mundo clama con corazón al Cielo para buscar la ayuda celestial y no la terrenal, pero quien lo hace de corazón, con fe y amor, y no por rutina, ese encuentra rápidamente la respuesta a lo que clama, porque Dios está siempre presto a escuchar al alma que afligida lo busca como remedio a sus necesidades y solución a sus problemas. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.


Leed en la Santa Biblia como los hijos de Dios clamaron a El y fueron escuchados. Leed en el Antiguo y Nuevo Testamento y ved como Dios no se hizo esperar. Así sigue sucediendo hoy también, porque Dios está vivo y desea ayudar a quienes lo invocan y le reclaman auxilio.


Ved como Moisés clamó por su pueblo y Dios lo escuchó. Ved como la hemorroisa clamó al Divino Redentor y se curó de inmediato. Las súplicas hechas con fe, es lo que hace que Dios os auxilie de inmediato, porque sin fe, no se puede agradar a Dios. Por eso, hijos de Dios, pedid a Vuestro Padre Celestial que os auxilie y socorra en vuestras necesidades, en vuestras carencias y El que es Padre Amoroso, no se hará esperar si vuestras súplicas son verdaderas, hechas de corazón y con fe hacia el Ser Infinito a quien clamáis. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.


Nadie que haya clamado al Cielo con fe y humildad ha sido desatendido, por eso, la historia se repite cada día, quien clama a Dios en sus necesidades, creyendo verdaderamente que El lo socorrerá, Dios no le defraudará. Yo, Espíritu de Dios os hablo y os instruyo. La paz de Dios Altísimo, Uno y Trino esté con todos vosotros.


miércoles, 20 de mayo de 2009

Ofrecedme una oración de corazón y sincero amor. No seáis como el fariseo que hablaba y hablaba y no salió justificado

Silencio Y humildad, esos son los factores que todas las almas que se pongan a orar deben emplear: silencio y humildad. Ya os lo dije, hijos Míos, en Mi Santo Evangelio, no porque habléis mucho el Cielo os va a escuchar mejor, u os va a conceder las cosas con más prontitud, no hijos, no. No seáis como el fariseo de la parábola que hablaba y hablaba y no salió justificado porque no tenia humildad, y el publicano callaba y se daba golpes de pecho sintiéndose ante Dios Todopoderoso pecador, y pedía perdón una y otra vez. Sí, hijos Míos, leed esa parábola y ved la enseñanza tan eficaz que hay en ella. Yo, Soy Jesús, quien os habla.

Cuando os pongáis ante la presencia de Dios o ante el Santísimo Sacramento donde Yo estoy, sed consecuentes delante de quien estáis. No estéis pensando en vuestras cosas y ofrecedme una oración de corazón y sincero amor. Pedid primero por Mis intereses, Mis asuntos, como es que Mi Evangelio sea conocido por todo el mundo, que Mi Cabeza visible el Papa tenga luz y fortaleza. Pedid primero para que el Reino de Dios se extienda por todas las partes y Yo, hijos Míos, os concederé vuestros intereses, aunque no Me los pidáis, porque también lo dejé dicho en Mi Evangelio, buscad el Reino de Dios y su justicia que todo lo demás se os dará por añadidura. Y Yo os digo ahora, pedid por Mí reinado, porque Yo reine en los corazones de todas las almas y os concederé todo lo necesario para vuestra vida espiritual y corporal, porque Yo Soy Bueno y doy más de lo que os merecéis, pero Mi amor por vosotros es tan inmenso que Me cuesta más no dar que dar porque os amo infinitamente.


Sed criaturas humildes ante Mi Majestad, ante el Augusto Sacramento, así fueron Mis santos, humildes y Me amaron ardientemente. Muchos tenían una vida sencilla y de pocas obras apostólicas, pero su amor inmenso hacia Mí dieron tantos frutos que solo en la otra vida se sabrán, porque no son las obras las que Me dan gloria, sino el amor que pongáis en las obras, eso y el celo apostólico, eso es lo que Me da gloria y lo que hace que la obra de frutos de santidad. Pensad, hijos Míos, esto ante el Sagrario. Meditad estos puntos que os doy. El amor, la humildad, el silencio, todo eso es necesario para que vuestra oración esté en las debidas disposiciones y sea atendida inmediatamente, porque donde hay un corazón humilde y silencioso y entregado a Mi causa, allí estoy Yo, bendiciendo su trabajo y dando a través de ese corazón. No lo olvidéis. Yo, Jesús, Vuestro Redentor, os hablo, os instruyo y os bendigo. Mi paz sea con todos vosotros.




domingo, 17 de mayo de 2009

Dictado 11-5-09

Aquellos rumores que se oyen de vuestros hermanos sean malos ó sean buenos no debéis secundarlos, simplemente debéis evitar que se hable de nadie, porque solo Dios sabe como es cada persona y el valor de su alma. Soy María Inmaculada quien os habla.

Los verdaderos cristianos, hijos de Dios, deben tener su lengua bien sujeta y evitar que sirva para herir a nadie, mucho menos, cuando nadie conoce el interior de cada persona, ni sus intenciones, ni sus luchas internas, ni sus propósitos, ni sus esfuerzos, así que hijos Míos, hermanos de Mi Hijo Jesús, tened cuidado con vuestras murmuraciones, porque ahí también se mete el enemigo de las almas para crear discordias, malos entendidos, juicios y hasta calumnias, por eso, quien hable de un hermano o hermana debe limpiarse en el Sacramento de la Penitencia, porque aunque la murmuración sea leve, puede agrandarse (la falta) si se hace varias veces o se consiente deliberadamente en las críticas de esa persona. Sed pues responsables de vuestras palabras para que no sean armas dañinas que hieran a otros hermanos y lo manchen de por vida.

Quien permite la murmuración y el comadreo, es también culpable si lo puede evitar, así que estad alerta en vuestras conversaciones, que no falten a la caridad para con nadie y mucho menos pongan en tela de juicio la reputación de otras personas. Yo, María Inmaculada, os hablo.

De Mi Divino Hijo hablaron mucho en su tiempo terrenal, unos muy bien, otros muy mal, a Mi Me llegaba todo lo que decían de El y oraba por aquellos que le juzgaban mal y hasta lo creían endemoniado. ¿Y de que les sirvió a muchos de los que hablaban bien de El, si luego lo abandonaron? También pecaron, porque sabiendo que era inocente y creyendo en Su divinidad, lo abandonaron por respetos humanos.

Esta historia se repite cada día y a cada instante en vosotros los cristianos, que os exaltáis por juzgar, pudiendo así, hundir a personas o sacerdotes, y sin embargo, no os miráis a vosotros mismos. Sed más caritativos, más cristianos, que quiere decir, ser de Cristo. El amaba a todos y amó a Judas sabiendo como sabía lo que le preparaba.

No sigáis, hijos Míos, el juego de la murmuración, no deis pie a ello, solamente si oís hablar mal de alguien, rezad por el ó ella y otorgarle el beneficio de la duda, porque solo Dios Altísimo, conoce las intenciones y realidad de cada alma. Yo, Vuestra Madre Inmaculada, os hablo y os prevengo. La paz de Mi Divino Hijo, este con todos vosotros.

jueves, 14 de mayo de 2009

Dictado del 9-5-09

Por los siglos de los siglos. Amén. Dios Omnipotente reinará por los siglos de los siglos, y no habrá ataque que le hagan, que llegue a ser efectivo por mucho tiempo, porque la existencia de Dios, durará más que todo el Universo, mucho más, ya que Dios Todopoderoso, no tuvo principio ni tendrá fin, de ahí, que los enemigos de Dios Altísimo atacan a un Ser cuya existencia será por siempre jamás, y sus ataques vienen a ser, lo mismo que si un niño quisiera vaciar el mar con un cubito de agua, nunca lograría vaciarlo, si bien saca agua, la cantidad que queda es inmensa y se recupera con lluvias, y lo mismo que cuando los enemigos de Dios lo atacan, aparentemente parece que Dios pierde, porque hay quienes creen en esos ataques en contra de Dios Altísimo y se dejan llevar de esos criterios, sin embargo, Dios recupera lo que perdió por otras personas, que doloridas por lo que le hacen al Ser más grande y santo de todo lo que existe, reparan, rezan, se sacrifican y se ofrecen a El, recuperando así Dios Altísimo lo que otros le hicieron mal. Nunca podrán anular la existencia de Dios Altísimo por muchos ataques o publicidad en Su contra que le hagan. Yo soy Miguel Arcángel, el espíritu de Dios que se opone al Maligno y a todo aquel que ataca a Dios Todopoderoso.

Hijos de Dios y criaturas de Dios, sed más sensatos y razonables con vuestros pensamientos y no dejaros embaucar por criterios satánicos, mundanos y ateos que van contra la divina dignidad de Dios Todopoderoso, quien durante siglos y siglos ha manifestado de diversas formas Su existencia y la seguirá manifestando por años indefinidos.

Si creéis al primero que niega a Dios Todopoderoso, abrís las puertas de vuestra desgracia eterna, y dejáis entrar abiertamente al Mal, por eso, no sigáis criterios tan nefastos que os puedan costar la salvación eterna. Creáis, o no creáis, Dios existe, y Su grandeza e inmensidad, nadie jamás la ha podido calibrar, porque no tuvo principio, ni tendrá fin y esto que es un misterio comprender, es asimismo una realidad y una verdad de fe. Yo, San Miguel Arcángel, os hablo, os prevengo y os instruyo. Invocadme a menudo para que os libre de todo mal, pues el Altísimo me tiene como protector de las almas contra el mal satánico.

Yo, Miguel Arcángel, os hablo y os bendigo en el nombre de la Santísima Trinidad. La paz de Dios Altísimo esté siempre con vosotros.


lunes, 11 de mayo de 2009

Quieren quitar a Dios de vuestras vidas, y pervertiros de tal forma, que seáis peores que los mismos demonios

Jesús fue un mártir que murió por todos los hombres, absolutamente por todos los hombres. No eximió a nadie de su cruentisima muerte, y El, ofreció al Padre Eterno Su Vida, junto con Su Alma, Su Sangre y Su Divinidad, para redimir a la humanidad pecadora, pervertida y dañada por el pecado original. Pero parece ser que los hombres aunque conocen este misterio no les aprovecha porque no se lo aplican, no se convierten a Dios Altísimo, no caminan por Sus leyes y sus deseos son materiales y terrenales,

Yo soy un hermano vuestro que goza ya la gloria celestial y que junto con otros hermanos, intercede a diario por vuestra salvación y vuestra conversión. Soy el Padre Pío de Pieltrecina y me comunico por este medio porque estamos en los últimos tiempos, y es necesario que el máximo posible de medios os sirvan para reconvertiros y volver vuestro rostro a Dios Eterno.

Pero hermanos, no cambiáis de actitud a pesar de los medios que se os proporcionan una y otra vez, y os pido hermanos queridos, que os acojáis a la Virgen Santísima que es Madre de todas las almas, y que al igual que Jesús, quiere vuestra salvación eterna y os corredimió junto a El.

Tenéis que proponeros firmemente cada día luchar contra el mal que os invade cada vez con más fuerza, y lo mismo que os impondríais a una castatrofe y lucharíais por salir adelante de una desgracia terrenal, hacedlo también de los males morales, y del mal que invade a la Santa Madre Iglesia, que quieren eliminarla para que los vicios y perversiones sean todavía mas legalizados y corrompan el máximo posible de gente. Ahora el mal topa con los mandamientos de Dios y éstos son obstáculos para los que quieren hundir a la Iglesia, por eso hermanos, sed vosotros los elegidos, los que amáis a Dios, los que luchéis contra el mal cumpliendo los mandamientos y amándoos caritativamente unos a otros. Os habla, vuestro hermano, el Padre Pío.

La lucha de cada hermano es importante por pequeña que sea, lo que podáis hacer sea poco, o mucho, es importante, porque siempre será un bien que contrarrestará el mal que quieren generalizar en todos los campos, para quitar a Dios de vuestras vidas, y pervertiros de tal forma, que seáis peores que los mismos demonios. Así pues, hermanos míos, desde la gloria celestial os hablo y me comunico con vosotros, y estoy a vuestra disposición para oíros y concederos todo lo bueno que me pidáis para vuestra almas, y ayudaros a que el mal en vuestras vidas no os alcance.

Meditad las llagas de Nuestro Señor Jesucristo y ved que El no escatimó tormento alguno por el amor tan grande que os tuvo. Yo, Padre Pío de Pieltrecina, hermano capuchino, os hablo.

domingo, 10 de mayo de 2009

Dictado del 1-5-09

Las horas que marcan el reloj es un tiempo pasajero y efímero. Yo, Jesús, os hablo.

El tiempo terrenal siempre pasa. Pasan los dolores y los sufrimientos, pasan las amarguras, las enfermedades, todo pasa en esta vida, porque todas las cosas tienen un final, pues con la muerte todo termina. También pasan los placeres, los buenos momentos, los deleites, el bienestar, pues con la muerte todo se termina y todo cesa.

Pero aquel que se muere, su espíritu no termina y sigue viviendo en la eternidad que según sus obras le mereció. Si estuvo con Dios: el bien eterno, si estuvo con Satanás: el mal eterno y ese estado ya no pasará jamás, porque la vida del alma es inmortal y dura para siempre en la eternidad. Yo, Jesús, os hablo.

Que alegremente vivís sin pararos a pensar que en un instante podéis morir y no estáis preparados para ello. Y aunque no muráis repentinamente, sabéis que la vida tiene un final, y que cada día que pasa, es un día menos que tenéis de existencia.

La eternidad no pasa nunca y en el estado en que os encuentre la muerte de pecado o de gracia, en ese estado, pasareis la eternidad con su correspondiente merecimiento de Cielo o Infierno, porque el Purgatorio, es para lo que sin merecer el infierno necesitan purificarse para entrar en el Cielo limpios de toda mancha, purificados debidamente de los pecados que en esta vida no fueron satisfechos totalmente. Yo, Jesús, os hablo.

Debéis pues, hijos Míos, grabaros esta lección que os doy para que no seáis de los que entréis en la eternidad en estado de pecado grave y podáis salvaros aunque tengáis que purificaros. Hijos Míos, Yo morí por vosotros y lo haría de nuevo, por eso, no quiero que os perdáis para siempre, deseo que en Mi gloria estéis Conmigo gozando del premio eterno que Mi Padre Celestial ha dispuesto, para todo aquel que Me ama y supera la prueba de esta vida terrenal. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.

jueves, 7 de mayo de 2009

El hombre busca en placeres terrenales una felicidad que nunca alcanzará, porque al crearlo Dios, no lo hizo para la tierra sino para el Cielo


Los hijos de los hombres son los reyes de la Creación, Yo, Espíritu Divino, os hablo. Cuando Dios creó al hombre lo hizo a Su imagen y semejanza y le dotó de memoria, de inteligencia y de un alma inmortal. Ellos son seres que creados por Dios a Su imagen y semejanza estaban destinados a servir a Dios en estado de gracia, y después de pasar esta vida, transitarían a la otra y gozarían de Dios según sus méritos en esta vida.


Pero el pecado que es el peor mal que existe todo lo malogró, y sometió al hombre a la humillación de tener que trabajar para comer y de estar en lucha siempre consigo mismo contra la concupiscencia que le ataca.

Cada persona que vive en pecado vive en una situación dolorosa, porque el pecado, no solo no da la felicidad sino que le va minando en el alma cada vez más la vocación para la que estaba hecho el hombre. Y el hombre busca en placeres terrenales una felicidad que nunca alcanzará, porque al crearlo Dios, no lo hizo para la tierra sino para el Cielo, y es así que cada vez que el hombre se apega más a la tierra y a sus cosas, deja de cumplir la misión para la que fue creado y su alta vocación de hijo de Dios.

Hijos de Dios, esforzaos por vivir en las leyes divinas, y los que ya las vivís, hacedlo con más perfección. Sed perfectos como vuestro Padre Celestial es perfecto, porque cuanto más perfecto seáis, más estaréis cumpliendo los planes de Dios al crearos.

El pecado fue introducido en el mundo por el Engañador de la almas, y por un solo pecado, todo el plan de la creación se derrumbó, y si bien Cristo lo restauró todo con Su Encarnación y Redención, no por eso las consecuencias del pecado se eliminaron, y de ahí, la batalla que cada día tenéis que librar contra el mal que os acecha, y contra el Tentador que vuelve a insistir para que perdáis los dones de Dios a cambio del pecado. Estos dones son la de ser hijos de Dios y la herencia del Cielo que toda criatura que cumpla los mandamientos y viva según las leyes de Dios y la ley natural, puede alcanzar la Vida Eterna para la que fue creado el hombre. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

lunes, 4 de mayo de 2009

Dictado del 29-4-09

Sinsabores y amarguras son circunstancias que tendrá que padecer todo aquel que Me siga en los tiempos de confusión y contradicción. Yo, Jesús, os hablo.

Hay muchos cristianos que Me son fieles y Me honran todo el día, desde que se levantan hasta que se acuestan. Son almas en las que Me recreo por su limpieza de corazón, por su desapego de las cosas terrenales, por su amor inmenso hacia Mí. Almas que están en todos los puestos de trabajo, incluso en los Ministerios y cargos políticos. Almas que no quieren notoriedad, ni protagonismos y caminan hacia la Casa del Padre sin ruido, serenamente, pero con firmeza, porque Me son fieles hasta en lo más insignificante.

Esas almas son el consuelo de Mi Santa Madre que al ver lo que Me aman, y su fidelidad, se le llena Su Corazón Inmaculado de alegría. Esas almas en tiempos de confusión y contrariedad universal en la Santa Madre Iglesia sufrirán sinsabores y amarguras, no más de lo que Yo quiera permitir, y serán almas que alcanzarán grandes niveles de santidad, porque su fidelidad cotidiana a Mí, unida a los sinsabores y amarguras, les hará crecer en santidad y virtud como no se pueden imaginar.

Yo las contemplo cada día y las protejo celosamente del mal generalizado y del mal personal, y cuando les llegue la prueba, como están tan acostumbradas a serme fieles, la superaran sin dificultad, con la ayuda de Mi divina gracia. Superar sin dificultad no quiere decir que estarán exentas de sufrimientos, porque sufrirán por lo que harán con Mi doctrina, Conmigo y Mi Eucaristía, y por las verdades y dogmas de la Iglesia Católica que negarán, que modificarán y manipularán para cambiar o deformar de tal forma Mi Evangelio que no parecerá ni sombra de lo que es.

Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo, os instruyo y os aviso. Mi paz sea siempre con todo aquel que Me ama y cree en Mí y en Mi Evangelio.

viernes, 1 de mayo de 2009

Solo Dios es un Ser de tal inmensidad que llena los corazones hasta la saciedad

Solo Dios es un Ser de tal inmensidad que llena los corazones hasta la saciedad. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

Hijos de Dios Altísimo, tenéis un Padre Amoroso que os ama infinitamente, y no sabéis valorar este amor que os tiene el Ser más grande de la existencia universal. Su grandeza escapa a mente humana, porque solo en ínfimas cantidades podéis comprender lo que es Dios Altísimo.


Todos sus atributos son infinitos, todo en El es perfecto, todo en El es santo y único, y vosotros criaturas de Dios, participáis en ínfima cantidad de Su grandeza y atributos. Ni toda la humanidad junta puede llegar a comprender lo que es Dios Altísimo si no en ínfima cantidad, porque Su grandeza, no la puede comprender mente humana, ni siquiera nosotros los Ángeles llegamos a conocerlo tal como es, porque participamos de Su esencia según nuestros méritos. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.


Pero hijos, la existencia de Dios es verdadera y aunque no se pueda comprender Su Omnipotencia, Su Omnipresencia, Su Omnisciencia, Dios existe, y negar esto, es negar el principio más elemental.


Quien niega a Dios es un necio que no sabe ni siquiera lo que está negando, porque si quien niega a Dios recapacitara o reflexionara sobre lo que niega, sus conclusiones serían otras. Hasta los demonios creen en Dios con ser espíritus confirmados en el mal, pero la necedad del que niega a Dios es una necedad límite porque no sabe ni siquiera lo que está negando, y no comprender a Dios, no quiere decir que no exista, porque Dios no ha tenido ni principio, ni tendrá fin, existe desde siempre. Yo Miguel Arcángel, os hablo y os asesoro. La paz de Dios Altísimo este con todos vosotros

martes, 28 de abril de 2009

Soy el Espíritu de Dios, Uno y Trino, y según la fe que Me tengáis, así será de eficaz Mi acción

¡Ven Espíritu Santo! Cada vez que un alma Me invoca a Mí, Espíritu Divino, acudo velozmente a darle aquello que Me pide y que es propio Mío, como luz, sabiduría, fortaleza, perseverancia, bondad, generosidad, castidad y todos los dones que Yo otorgo. Yo, Espíritu Divino, os hablo.

Pero son muy pocos los fieles cristianos que Me invocan en sus necesidades y en sus actos de piedad. Yo debería ser invocado cada vez que el alma va a confesarse para recordarle sus pecados. Y debería ser invocado por el confesor pidiéndome luz para guiar a las almas. Y debería ser invocado para los moribundos para que Yo los asista con Mi luz en sus últimos momentos, y les otorgue las debidas disposiciones para morir en Dios. Sin embargo, no Soy muy invocado y Mi acción se ve obstaculizada por la falta de fe en Mí y por lo ignorado que Soy por las almas.

Hijos de Dios, debéis conocerme más, saber más de Mí porque Yo Soy el Autor de vuestra santificación, y Mi misión es ayudaros a crecer en santidad y concederos todos los dones y gracias necesarias para ello. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.


Soy la Tercera Persona de la Santísima Trinidad y junto con el Padre y el Hijo, formamos el Dios Trino, Uno y Verdadero, tres veces Santo. Quien Me invoca honra al Padre y al Hijo, y lo mismo que los malos espíritus cuando se les invocan acuden a las almas, Yo, Espíritu Divino, Espíritu del bien y santidad, acudo al alma que Me pide ayuda, invocándome.

Todos los fieles cristianos deberían invocarme y conocerme mejor, porque cuando no se conoce a alguien no se le reclama, y a veces, invocáis a divinidades que no existen y que son producto de fábulas o mitologías y no Me invocáis a Mí que existo, y cuya acción, es muy valiosa y necesaria. Yo, Espíritu de Dios os hablo.

Hijos de Dios, Soy el Espíritu de Dios, Uno y Trino, y según la fe que Me tengáis, así será de eficaz Mi acción, porque aquel que Me invoca de corazón, obtiene Mi ayuda y sale satisfecho de Mi acción sobre el asunto que le llevó a invocarme.

sábado, 25 de abril de 2009

Dictado 23-4-09

Los libros eclesiásticos y del Magisterio de la Iglesia, son libros que todo verdadero cristiano debería tener en las estanterías de su casa. Yo, Jesús, os hablo.

Los católicos practicantes deben distinguirse de los no practicantes en todas las cosas, o de lo contrario, sus testimonios ante el mundo y los pecadores no tendrá apenas valor, porque se confundirán con los católicos no practicantes, cuyas costumbres paganas tanto Me desagradan y Me hieren. Yo, Jesús, os hablo.

En cada hogar católico verdadero, debe existir una Biblia y libros de sana teología, del Magisterio de la Iglesia, Derecho Canónico, Catecismo de la Iglesia Católica y demás, porque gastáis vuestro dinero en adornos paganos y no lo gastáis en libros que son alimento verdadero para el alma y la mente, y os sirven de consulta, ante las muchas dudas que vais a tener cuando llegue la confusión al límite en Mi Santa Madre Iglesia.

No os preocupáis de tener verdaderas provisiones para El alma y empleáis vuestro dinero en cosas vanas e insulsas, que para nada os servirán en la Gran Tribulación, así pues, hijos Míos, tened armas auténticas contra el mal que son libros santos, de sana teología, de Encíclicas y autores canonizados, porque cuando llegue la confusión os pueden confundir también a vosotros los elegidos y verdaderos católicos, y ante las dudas que os puedan venir, una consulta en un libro bueno de la Santa Madre Iglesia, os puede liberar de muchos sufrimientos, pues Mi enemigo mortal de las almas, es muy sutil y se valdrá de todo lo que pueda valerse para confundir y hundir a Mis elegidos, incluidos sacerdotes.

Con apariencia de bien quieren introducir una doctrina que nada tiene que ver Conmigo y Mi Evangelio, por eso hijos, tenéis que estar instruidos y preparados con armas de gran valor para atacar la confusión, el error y el engaño. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo. La paz de Dios sea siempre con vosotros.

miércoles, 22 de abril de 2009

Yo, Padre Celestial, os hablo

Siglos y siglos estuvo anunciada la venida del Redentor del mundo. Ya desde Adán y Eva Yo prometí un Redentor para redimir al mundo del pecado y salvarlo de la muerte eterna. Yo, el Padre Eterno, os hablo.

Preparé la venida de Mi Divino Hijo con toda clase de hechos, profecías, milagros y demás, y después, en Su venida, el que había sido anunciado por tantos siglos, vino de forma inadvertida, de forma escondida, y nació en un pobre pesebre donde nadie hubiera podido imaginar que sería cuna del Mesías anunciado y esperado. Yo, Padre Celestial, os hablo.

Y vosotros hijos Míos, queréis ser reconocidos, admirados, amados, sin tener nada que suscite esos sentimientos, porque os ciega tanto vuestra soberbia, que deseáis ser reconocidos y amados injustamente, pues el amor propio que os tenéis, os ciega tanto como cegó a Lucifer.

Todo aquel que se ame tanto a si mismo, tiene cierta semejanza con ese ángel que cayó por su soberbia, y por el mucho amor que a si mismo se tenia, y de ahí, que la Virgen que se consideraba la más pequeña criatura, la más indigna, fue elegida para ser la criatura más excelsa que ha existido, ni existirá, después de Mi Divino Hijo, porque la humildad agrada tanto a Mis ojos, que tiene adosada el reconocimiento del Cielo y no de las criaturas, pues todo aquel que en la tierra se tenga en menos, ese será tenido en el Cielo en más, y todo aquel que en la tierra se tenga por valioso, o se ame a si mismo, será tenido en el Cielo en menos, porque tal y como os dijo Mi Divino Hijo, quien se humilla será ensalzado y quien se ensalza, será humillado (Lc 18, 14)

Satanás hunde a muchas almas al inocularle el espíritu de vanagloria porque son sus frutos lo que él induce, y la persona que se crea algo, es nada, porque está engañada por esas sugerencias del demonio y por su amor propio que es uno de sus mayores enemigos. Yo, Padre Eterno, os hablo.

Sed humildes en la oración personal y será fructuosa. Recordad al publicano del Evangelio, sed sencillos, humildes, conformes y, conseguiréis de Mí lo que Me suplicáis, así que hijos Míos, no os tengáis por almas grandes, ni especiales, solo porque vivís en estado de gracia, porque el camino de la santidad es tan extenso que aunque vivierais siglos, no terminaríais de recorrerlo por lo mucho que se dilata. Pedidme gracia y humildad en vuestros ruegos, y Yo, Vuestro Padre Amoroso, os lo otorgaré.

Mi paz y la de Mi Divino Hijo, junto con Nuestro Santo Espíritu, estén con todos vosotros.

domingo, 19 de abril de 2009

Es muy importante la formación de las conciencias con criterios santos y bíblicos. Nada de criterios propios

Son decisiones lamentables de aquellas almas que reniegan de Dios pública o privadamente, aquellas almas que apostatan de su Creador y cambian a Dios Todopoderoso por un puesto de trabajo, o por ascender más en su profesión, o por conseguir a una mujer u otras razones, porque ese cambio es lo peor que les puede suceder, y aunque aparentemente su vida mejore, o consigan sus perspectivas, el haber echado a Dios de sus vidas es haber abierto de par en par las puertas al Maligno, que ya no dejará que esa persona retorne a Dios Padre Celestial. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Pero Yo Soy todo Bondad y Santidad, Yo inspiro el bien y doy la gracia para llevarlo a cabo. Aunque un alma apostate de Dios, reniegue de El pública o privadamente, el alma que vive en esta vida siempre puede arrepentirse y cambiar de actitud, porque solo en la eternidad ya no se puede cambiar, pero en esta vida sí.

No siempre mueve a estas decisiones el odio a Dios, mueve más la indiferencia y si por estas acciones esas personas consiguen puestos de trabajo o puestos políticos, ellos lo hacen en muchos casos sin ser consecuentes de la terrible tragedia y decisión que han tomado, pues su oscuridad en las cosas celestiales es tal, que no ven ni lo mínimo imprescindible. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Es muy importante la formación de las conciencias con criterios santos y bíblicos. Formar a las almas es algo que debería de estar en todas las Parroquias, porque no saben la mayoría de los cristianos la sana y recta doctrina, ya que dentro de sus limitados conocimientos, tienen conceptos erróneos, y a veces, nefastos. Instruir a los católicos debería de ser uno de los objetivos principales de los Obispados y Parroquias, instruirlos bien y según el Catecismo de la Iglesia Católica, porque muchos sacerdotes a ellos mismos les hace falta estar bien instruidos, y eliminar de sus conceptos, criterios equivocados, erróneos, que no solo no sirven para guiar a las almas, sino que las desorientan.

Propongo a Ministri Dei que en su momento, existan seminarios, cursos de formación católica según el Catecismo de la Iglesia Católica y la Santa Biblia, nada de criterios propios, toda la formación que se de que sea la formación de siempre y según las enseñanzas del Divino Maestro. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os aconsejo.

La paz de la Santísima Trinidad este con todo aquel que ama a Dios y ponga en práctica estos escritos.

viernes, 17 de abril de 2009

Dictado 9-4-09

Corazones Unidos son los Corazones de Jesús y de María. Corazones Unidos que laten al unísono, que desean lo mismo, que aman lo mismo y que son de la misma bondad el uno y el otro. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

Hijos de Dios, quien ama verdaderamente a Jesús, el Mesías, ama igualmente a la Madre que lo alumbró, porque Jesús y María son un mismo Corazón y lo que uno quiere, lo quiere el otro, y lo que a uno le hace sufrir, le hace sufrir al otro. Quien adora a Cristo, consuela a María y quien venera a María, consuela a su Divino Hijo.

No penséis que porque deis más a uno, les restáis amor o reconocimiento al otro, porque quien ama mucho a María Santísima, está amando a Dios y quien ama mucho a Dios, ama a María, de tal forma está configurada Vuestra Señora en Dios, que lo que le dais a Dios Todopoderoso, le alcanza a María, y lo que dais a María, le alcanza a Dios. Yo, Miguel Arcángel, os hablo.

La Madre y el Hijo son dos Personas que conjuntamente han entrado en el plan de salvación del Padre Eterno, por tanto, no se pueden disociar, porque María, es Madre de Jesús, y Jesús, es Hijo de María, y ambos unidos forman un plan perfectísimo de salvación para toda la humanidad.

Quien reconoce a la Madre, honra al Hijo y quien honra al Hijo está reconociendo a la Madre que lo gestó y lo alumbró, por eso, quien ama verdaderamente a Cristo, ama a su Madre, y quien de verdad ama a María, ama a su Divino Hijo, y de ahí, que no os tiene que preocupar si os aprovecha más en el camino espiritual ir a Dios por María, porque eso honra a Dios o si preferís ir a través de Cristo Jesús, porque eso honra a María y la llena de alegría, pero si vais a Dios por Jesús y María juntos, entonces vais por un camino de perfección como no hay otro igual, ni más completo, porque el amor a Jesús no se puede disociar del amor y reconocimiento de su Madre, y del amor a la Madre, no se puede separar al Hijo.

Esto tenedlo en cuenta para quienes tienen escrúpulos de conciencia porque prefieren más a la Virgen que al Hijo, o al revés, porque tanto es uno como el otro en el plan de salvación de Dios Padre, sin olvidaros, que el Hijo es Dios al igual que el Padre y la Virgen aunque no es diosa, es la Madre de Dios.

viernes, 10 de abril de 2009

Dictado del 3-4-09

Si los hijos de Dios deben distinguirse por sus buenas y santas acciones, los hijos perversos de Satanás se descubren también por sus malas y deleznables acciones. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Hijos De Dios, estáis en una manifiesta guerra espiritual, porque sois ya muchos los que estáis luchando contra el mal satánico que alcanza a vuestras provincias, a vuestros centros de trabajo y a vuestros hogares. Los aberrantes pecados que inspira Satanás a gobernantes y superiores de centros, son denominados de progreso social y de modernos, y no saben, que están tirando piedras contra su misma casa, por los pecados perversos de hoy en día y que se hacen tan ligeramente, sin ninguna reflexión, sin sopesar las consecuencias. Esos pecados serán los acusadores en el día del Juicio personal de cada uno, pero también lo serán en el día del Juicio de las Naciones, donde se pedirá cuentas a cada Nación por sus leyes y forma de vida, por su permisividad y por su indiferencia a las modas, sin moral, ni ética alguna. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Las manifestaciones que hacéis en contra de leyes satánicas y perversas, leyes criminales como son el aborto, en contra de la destrucción de la familia, son testimonios de gran valor para la Nación que las hacen, porque los mismo que se pedirá cuentas a las Naciones de cómo sirvió su sociedad, se tendrá en cuenta las manifestaciones y actos públicos, artículos en periódicos o revistas, testimonios públicos en los medios de comunicación, para aplicar benevolencia a esa Nación, porque todo lo que sea hacer el bien de una forma u otra, se sopesará en el Juicio de Dios, al igual que el mal que se haga de una forma u otra, también se sopesará en el Juicio de Dios. Yo, Espíritu Divino, os hablo y os instruyo.

El Cielo bendice a todo aquel o aquella que de una forma u otra luche contra el mal satánico y sus perversas y criminales leyes, y puedo aseguraros, que no quedará sin recompensa. Yo, Espíritu de Dios, os hablo.

Hijos de Dios que navegáis contra corriente ante el oleaje negro de esta sociedad corrupta y anti-divina, sabed que vuestros esfuerzos y sufrimientos no serán vanos, y en su momento, darán los frutos convenidos pero seguid esforzándoos en estas empresas que son de gente valerosa como vosotros y que irritan y molestan, no poco, a quienes hacen las leyes anti-divinas, lo mismo que irritan y molesta a los demonios y a todo el Infierno.

María Santísima, la Reina de la pureza, del amor y de la santidad, está con vosotros bendiciendo vuestras acciones y acompañándoos en ellas con lágrimas, y por su poder de intercesión y amor, en su momento quedará erradicado todo el mal y no tendrá fuerza, ni poder. Yo, Espíritu de Dios, os hablo y os instruyo.

domingo, 5 de abril de 2009

No han contado Conmigo, el Esposo Divino e Invencible

Yo Soy el Esposo Divino, un Esposo que ama entrañablemente a Su Santa Esposa, un verdadero Esposo que cuida de Ella, y no permitiré, que la ultrajen, la aniquilen, ni la vulneren. Yo, Jesús, os hablo.

Yo amo a Mi Esposa y la proveeré de todo lo necesario para que viva. No la dejaré a merced de sus enemigos, saldré en su defensa y no permitiré que le hagan más daño del que pueda soportar, y aún así, ese daño se lo permitiré para purificarla y para hacerla más fuerte frente a las tempestades y catástrofes que tendrá que padecer. Yo, Jesús, os hablo.

Mi Santa Esposa, la Iglesia, Me pertenece porque Yo la proveo de todo lo necesario e imprescindible para su subsistencia, pero quieren ultrajarla, quieren violarla, quieren aniquilarla y no lo conseguirán porque no han contado Conmigo, el Esposo Divino e Invencible.

Hijos Míos, todos cuantos pertenecéis a Mi Cuerpo Místico, la Iglesia, Mi Santa Esposa, todos los que Me sois fieles y sufrís por lo que veis y oís, Yo os digo que vuestra sed y hambre de justicia se verá saciada hasta en lo más mínimo, porque veréis como Yo, el Esposo Divino Me cuido de Mi Santa Esposa (1) y la protejo de todo lo que quieran hacerle para hundirla o vulnerarla, aunque eso no quiere decir, librarla del sufrimiento, pues Mi Santa Esposa tendrá que padecer lo que Yo padecí: La agonía de Getsemaní, la traición, la injuria, la calumnia y la crucifixión. Pero resucitará gloriosa de todo eso, porque no podrán aniquilarla, y su resurgir será tal, que no cabe en mente humana el esplendor que espera a Mi Santa Esposa.

Creen Mis enemigos que van a conseguir eliminarla, su falta de fe en Mi divinidad y en Mi poder, les hacen creer que será así, pero Yo dispongo para Mi Santa Esposa un resurgir tan grande y esplendoroso como lo tuve Yo en Mi Resurrección, y vosotros los que Me sois fieles en el sufrimiento, seréis premiados, y veréis el esplendor tan grande que espera a Mi Santa Esposa, la iglesia, a Mi Cuerpo Místico, que al igual que Mi Cuerpo físico, resucitará de calumnias, de ultrajes, estragos y ataques que Mis enemigos harán con Ella, pero que no la aniquilaran, porque Yo sanaré sus heridas y la embelleceré de tal forma, que confundirá hasta al mismo Infierno. Yo, Jesús, os hablo. Mi Santa Madre, la Inmaculada, será la Señora de esta Santa Iglesia y Ella será honrada y venerada como le corresponde por todos los pueblos, la reconocerán como tal, porque Mi Iglesia habrá pasado su purificación también al igual que esta humanidad perversa la tiene que pasar. Yo, Jesús, os hablo y os instruyo.

Manteneos fieles los que hoy lo sois y no decaiga vuestra esperanza, ni confianza en Mí, porque si Yo el Redentor salvé a esta humanidad perdida por el pecado original, salvaré de todo mal que hagan y le quieran hacer a Mi Santa Esposa, la Iglesia. Yo, Jesús, os hablo.
(1) Cristo se refiere a la Iglesia fundada por El desde el principio.

viernes, 3 de abril de 2009

Dictado del 27-3-09

Es una indecisión poco valerosa no llamar a un sacerdote para una persona que agoniza, mucho menos, sabiendo que ese agonizante aceptaría al sacerdote. Yo, Jesús, os hablo.

Proporcionáis a vuestros moribundos toda clase de cuidados para aliviar sus últimas horas de vida, horas que son pasajeras, efímeras, pero no os preocupáis de aliviar las eternas horas que les esperan al partir de este mundo. Esas horas son larguísimas y durísimas para quien no muere en gracia de Dios, y lo lamentará toda una eternidad, y quien muere sin sacramentos, también pasará un duro Purgatorio, por cuanto que no se confesó ni recibió Mi Divino Cuerpo. Yo, Jesús, os hablo.

Debéis ayudar a vuestros seres queridos a bien morir en todo los aspectos. Debéis ser consecuentes con vuestra fe y proporcionarles los últimos sacramentos y aliviar su agonía con Mi Divino Cuerpo. No podéis imaginar el alivio que a un moribundo que tiene fe, proporciona mi Sagrado Cuerpo, porque si lo supierais no omitiríais ese sacramento de ultima hora, como es la Unción de Enfermos.

No os preocupe si el sacerdote va o no va de buena gana, solo os tiene que preocupar que en vuestras manos está el ayudarlo y que debéis hacerlo, pues es un deber sagrado que tenéis para con el moribundo. Si os da reparo dar este paso, invocad y pedid ayuda a Mi Santa Madre y Ella os dará fuerza y valor para hacerlo. Yo, Jesús, os hablo.

Hijos Míos, es una obra de misericordia muy grande asistir a un agonizante y ayudarle en sus últimos instantes, Yo os lo tendré en cuenta y sabré pagaros este acto de misericordia también con misericordia, por tanto, no os de reparo, ni respetos humanos, el agonizante lo necesita y le aliviará en el alma este sacramento, pero no dejéis morir a un ser querido sin esta gracia, porque ya es lo único que podéis hacer por el. Yo, Jesús, os hablo.

Los moribundos son almas que partirán muy pronto y se enfrentaran con Mi Divina Justicia. Ellos lo intuyen, saben que tendrán que dar cuentas, por eso, ayudadles con los sacramentos de la confesión y la comunión, con sacramentales, coronillas y rosarios, porque Yo aplicaré estas cosas al alma que se va y le ayudaran a tener fuerzas para enfrentarse al tránsito que le espera. No sabéis lo que pasa a un alma en la agonía, pero Yo sí lo se, y de ahí, que os pido vuestra asistencia para que no neguéis a ningún moribundo que esté bajo vuestra custodia, el consuelo de morir cristianamente y con el sacramento de la Unción de Enfermos. Yo, Jesús, Vuestro Salvador, os hablo y os asesoro.

lunes, 30 de marzo de 2009

Son fariseos de hoy, tan repugnantes, como lo eran entonces los de Mí tiempo

Sinceridad debe haber en todas las acciones que hagáis para Mi gloria. Yo, Jesús, os hablo. Muchos fieles cristianos llevan una vida de piedad que no Me glorifica, porque exteriormente son en apariencia buenos, y servidores Míos, pero luego tienen el alma llena de carroña, por sus pensamientos impuros, por sus deseos materiales, por sus murmuraciones contra Mi Santa Madre Iglesia y Mis ministros, por sus criticas para con sus hermanos en la fe, y así, son fariseos de hoy, tan repugnantes, como lo eran entonces los de Mí tiempo. Yo, Jesús, os hablo.

Adulan a los párrocos, colaboran en las parroquias, sirven en los grupos de oración y hasta engañan a sus componentes haciéndoles creer que son buenos y entregados apóstoles, pero luego viven la mentira, la hipocresía y ven en su soledad películas pornográficas, tienen deseos carnales e impúdicos y aman los fines terrenos muy por encima de los celestiales. Yo, Jesús, os hablo.

Ellos os pueden engañar a vosotros almas de buena fe y de rectas intenciones, pero a Mi no Me engañan porque veo sus corazones podridos por los pecados ocultos de pensamientos y deseos malos, y ellos tienen conciencia de que son mala hierba que algún día eliminaré de Mi Cuerpo Místico, pero no posponen su actitud, porque el vicio les puede más que la virtud, y cada vez, se adentran más en sus vicios degenerados y están más lejos de la virtud, la cual odian, pero que simulan públicamente de que la practican. Son hijos de Satanás, esbirros de el, porque hacen su voluntad y no la Mía. Para esas almas pecadoras y viciosas Yo propongo el amor sincero y servicial a Mi Santa Madre. Si aman a Mi Madre y Suya, no serán tan desleales a Mis leyes y mandamientos, pero todo lo que sea un esfuerzo de su voluntad lo posponen, porque no quieren cambiar a pesar de que Mi Santo Espíritu les toca el corazón una y otra vez.

Pedid por estas personas que están en vuestro entorno pero que no sabéis quienes son. Yo sí que lo se y Mi Santa Madre también. Pedid de corazón por ellos para que nosotros les apliquemos vuestros rezos y puedan algún día reconvertirse y arrepentirse de sus deleznables conductas. Yo, Jesús os hablo y os prevengo.

La cizaña, hijos Míos, crece junto al trigo pero en su día se separarán los verdaderos granos (de trigo) de Mi Santa Iglesia y se quedará la cizaña que quiso confundir a Mis verdaderos hijos, con sus disimulos y su vida aparentemente cristiana pero repugnante ante Mis Divinos Ojos. Sin embargo, ved que Mi Misericordia es infinita, y mientras haya vida se pueden acoger a esta Misericordia si Me piden perdón y gracia a Mí que Soy un abismo insondable de Amor, Bondad y Misericordia. Yo Jesús, Vuestro Salvador, os hablo y os bendigo. Mi paz este con todos vosotros.

viernes, 27 de marzo de 2009

Las almas que se habitúan a dialogar Conmigo en el Sagrario, ya no saben vivir sin estos celestiales ratos de oración

Los actos de amor que se Me hacen en el Sagrario, son actos muy poderosos para el bien de las almas. Yo, Jesús, os hablo.

En esos actos de amor ante el Sagrario, se encuentran estos factores: FE ante Mi presencia Real en la Eucaristía. HUMILDAD, ante el reconocimiento del alma frente a su Dios. JUSTICIA, porque (en la adoración) se Me está dando lo que por ser quien Soy Me corresponde. CARIDAD por el amor verdadero que brota del corazón. ESPERANZA, porque quien ama a Dios lo espera todo de El. Y UN BIEN INMENSO al Cuerpo Místico de la Iglesia, porque reparan por el mal y las blasfemias que otros hacen, y Me adoran por el olvido que otros Me tienen y por lo muy ignorado que Soy. Yo, Jesús, os hablo.

Quien viene a Mi Sagrario a darme amor, sale con muchos beneficios que Yo le otorgo. PAZ a su alma. DESAPEGO de las cosas materiales. DESEO de partir a la Casa del Padre. CONFORMIDAD con su estado o pruebas que le vengan. Porque quien viene a darme, recibe también de Mí, puesto que Yo Soy TODO y el Sumo Bien.

Las almas que se habitúan a dialogar Conmigo en el Sagrario, ya no saben vivir sin estos celestiales ratos de oración. Me buscan y Me desean porque les lleno su corazón de amor y paz y, salen renovadas al haber estado Conmigo.

Son como María, (de Betania) buscan la mejor parte y si bien el apostolado es muy necesario, la oración y Mi Compañía también lo son, porque de ahí se nutre el alma para evangelizar y para sacar FUERZAS en las pruebas. Yo, Jesús, os hablo.

Mi Compañía no se puede comparar a nadie, porque sacio al alma en todas sus necesidades, y la lleno de tal forma, que quien Me viene a adorar al Sagrario o a dialogar Conmigo, ya no desea otra cosa por encima de estos ratos de oración, ante Su Divino Redentor. Yo, Jesús, os hablo.

Muchas veces, hijos Míos, es más fructuoso en Mi Cuerpo Místico un rato de adoración ante el Santísimo, o Sagrario, que muchas actividades apostólicas, donde el alma se puede buscar a sí misma y su complacencia. Por eso, hijos Míos, acostumbraros a orar ante el Sagrario. Hacedlo siempre que podáis y veréis como ya no podéis pasar sin Mí. Yo Jesús, Vuestro Salvador, os hablo y os instruyo.